Pete Hegseth, Secretario de Guerra, arenga a las tropas estadounidenses en enero de 2026. Amanda Mccoy/TNS via ZUMA Press Wire
EEUU "Hipermasculino, violento y pueril": la retórica bélica de Pete Hegseth, jefe del Pentágono, levanta críticas en EEUULos analistas apuntan a que el Secretario de Guerra y anteriormente presentador de televisión está más preocupado por dar un espectáculo del gusto de Donald Trump que por comunicar la realidad del conflicto.
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Paolo Fava Publicada 11 marzo 2026 02:50hLas claves nuevo Generado con IA
En septiembre de 2025, Pete Hegseth, jefe del Pentágono, anunció que su departamento cambiaba de nombre. Él mismo dejaría de ser el Secretario de Defensa para convertirse en Secretario de Guerra. Poco después convocaba un inédito encuentro con todos los generales de EEUU en activo para recordarles que eran "guerreros" y abroncarles por permitir soldados "gordos y barbudos" entre sus filas.
Pocos en EEUU se sorprendieron: el público ya conocía la retórica bravucona y agresiva de Hegseth de su época como comentarista en Fox News. Sus posturas extremistas, descritas en su libro Cruzada Americana, le habían acercado al movimiento MAGA ('Make America Great Again') de Donald Trump. Pero los bombardeos contra presuntas lanchas de narcotraficantes negándoles el derecho al auxilio dejaron claro que no eran solo bravatas.
La operación 'Furia Épica' ha llevado al paroxismo este estilo navajero. Las ruedas de prensa de Hegseth, cuajadas de jactancia, hipérboles y desprecio por el Derecho Internacional, chocan a los analistas acostumbrados al lenguaje militar neutro del Pentágono. "Glorificar la violencia es una bajeza para un miembro del Gobierno de EEUU", condenaba la exmilitar y profesora Rachel VanLandingham en el Financial Times.
Trump carga de nuevo contra Sánchez: "Es un perdedor, no es un jugador de equipo y además es muy hostil con la OTAN"La forma en la que hablar de la guerra es "desdeñosa, ofensiva y denigrante", prosigue la analista, que compara a Hegseth con un "macho" que se diera "golpes en el pecho". Gestos como el de reprochar a los medios que lleven en portada a los soldados estadounidenses fallecidos porque "hacen quedar mal al presidente Trump" han levantado ampollas.
La mala relación de Hegseth con la prensa viene de lejos. Las nuevas restricciones que impuso a la información sobre el Ejército llevaron a corresponsales de grandes medios a perder su acceso al Pentágono. Programas de colaboración con Harvard o de investigación del cambio climático han sido cancelados por considerarlos woke ('progresistas'). Y ha tratado de llevar a los tribunales a sus críticos como el congresista Mark Kelly, militar y astronauta.
Este carácter volcánico lo habría inhabilitado para un cargo público bajo cualquier otro presidente. Acusaciones de agresión sexual, alcoholismo, varios casos de adulterio que casan mal con su defensa de la familia tradicional... Su puesto pendió de un hilo después de que filtrase planes de ataque contra los hutíes de Yemen en un chat de Signal. Trump lo perdonó, y desde entonces Hegseth es uno de sus portavoces incondicionales.
La guerra vista como un videojuego
El viraje de Trump, que prometió no meter a EEUU en ninguna nueva guerra, ha chocado a muchos dentro del universo MAGA. Para Hegseth, ha sido una liberación. En su primera rueda de prensa sobre 'Furia Épica', afirmó exultante que los iraníes "estaban fritos", que los "golpearían cuando estén caídos, como debe ser", y que las reglas de enfrentamiento "eran estúpidas".
Sobre la muerte del ayatolá Alí Jamenei, el jefe del Pentágono presumió de que Trump "había reído el último", en alusión a los presuntos planes iraníes de magnicidio. Despreció las preguntas sobre si Rusia colaboraba dando objetivos a Urán, afirmando que "los únicos que deben preocuparse son los iraníes que creen que van a vivir".
Al mismo tiempo, el Pentágono y la Casa Blanca han desplegado en redes sociales un batiburrillo de comunicaciones que mezclan la religión, los videojuegos y películas de guerra como Call of Duty y Top Gun, y memes pueriles con personajes como los Pokémon como protagonistas. Todo ello regado con excepcionalismo estadounidense: ante los líderes latinoamericanos reunidos para la firma del 'Escudo de América', Hegseth se jactó de "hablar únicamente americano".
I remember when the Defense Department was run by adults https://t.co/7RwsafszzM
— Tom Nichols (@RadioFreeTom) March 9, 2026
Se trata de una mezcla de "arrogancia en el tono, preocupación hipermasculina por el concepto de dominación, banalización de la violencia y vulgarización de la muerte", analiza Casey Ryan Kelly, profesor de Estudios de la Comunicación de la Universidad de Nebraska-Lincoln (EEUU), y uno de los expertos en 'lenguaje MAGA'.
Margarita Robles se reúne con el embajador de EEUU, la Casa Blanca se jacta de que España "colabora" en su ofensiva militar contra Irán y Moncloa lo niegaHegseth, que sirvió en el Ejército, "habla al público como un comandante de escuadrón lo haría con sus reclutas", explica el experto. "Aparentemente disfruta causando bajas y glorificando la guerra. No habla de nada que no sea 'ganar' en lo referente a la estrategia a largo plazo. En el mundo MAGA, ganar lo es todo. Y por inferencia, la guerra es una prueba de masculinidad".
Kelly ilustra así el fenómeno de la "hipermasculinidad mediática" que domina el discurso de la extrema derecha, y cómo se traslada a la comunicación sobre la guerra que está indignando a muchos en EEUU y el resto del mundo. "En el momento en el que más necesitábamos explicaciones, los poderosos nos hacen saber que no nos deben ninguna".