Gema Martínez y Rosario Martín-Crespo presentan este viernes en la Sala Municipal de Exposiciones de Nerja un diálogo entre dos lenguajes en tránsito
Regala esta noticia Añádenos en Google lLa artista Gema Martínez, en uno de sus trazos. (Lucas Alcántara)Sur
10/06/2026 Actualizado a las 15:15h.El umbral es la transición o un estado intermedio. Ese punto en el que algo empieza a no ser lo que era, pero aún no ... se ha convertido en una cosa diferente. Las escrituras de Gema Martínez parecen situarse precisamente en ese lugar. Lo primero que han perdido es la legibilidad; es decir, el papel hegemónico que Occidente ha otorgado siempre a la escritura como vehículo de significado. «Me interesa el potencial estético de la escritura a mano. El ritmo, la cadencia y las texturas que surgen a partir de la repetición de una grafía», explica la artista. «Mi trabajo explora lo que ocurre cuando la escritura deja de obedecer», resume Martínez.
Rosario Martín-Crespo, en su taller.Martín-Crespo no aborda su trabajo desde la técnica ni desde los materiales, sino desde la necesidad expresiva. El grafito, la tinta china o la acuarela aparecen únicamente cuando sirven al lenguaje. La tinta, afirma, posee una capacidad expresiva infinita, capaz de moverse desde la ligereza casi invisible hasta la intensidad de los negros más profundos.
Cuando las palabras dejan de poder leerse, empiezan a ser observadas de otra manera. Ya no importa tanto lo que dicen como la energía del trazo, su ritmo o la forma en que ocupan el espacio. Algo parecido ocurre con los dibujos de Martín-Crespo: cuanto más se simplifican, más espacio dejan a la imaginación. Lo que no está representado adquiere tanta importancia como aquello que permanece visible.
Gema Martínez y Rosario Martín-Crespo unen dos lenguajes en un mismo espacio expositivo, en la Sala Municipal de Exposiciones de Nerja
Gema Martínez y Rosario Martín-Crespo unen estos dos lenguajes en un mismo espacio expositivo. Lo hacen en la muestra «Hojas sueltas», que se inaugura este viernes 12 en la Sala Municipal de Exposiciones de Nerja.
«Una hoja suelta es algo que se ha desprendido de una estructura mayor. Puede parecer incompleta, pero también es libre. La exposición reúne grafías, escrituras y marcas que han abandonado la obligación de decir algo concreto», explica Martínez. «Cada obra tiene vida propia. Son piezas independientes, como hojas que podrían existir por separado, pero que durante un tiempo se encuentran aquí y empiezan a dialogar entre sí», añade Martín-Crespo.
(Lucas Alcántara)Ambas artistas coinciden en que las obras se entendieron desde el primer momento. Las piezas encontraron su lugar de forma natural, como si compartieran una misma sensibilidad subterránea. Como señala Pedro Martos, psicólogo, poeta y artista plástico, en su texto de presentación: «Sus propuestas son diferentes —ellas también lo son— y esto crea magia entre sus obras, que se relacionan entre sí equilibrando el peso visual de la grafía de una con el trazo ligero de la otra».
Y es cierto que los lenguajes son distintos. Gema Martínez, formada con algunos de los mejores calígrafos nacionales e internacionales, trabaja desde la energía del gesto. «El trazo no miente. Es directo. Exige determinación y coraje. Es algo parecido a ese momento en el que te lanzas al agua fría y ya no hay marcha atrás», afirma. En los dibujos de Martín-Crespo tampoco hay duda, aunque sí una extrema delicadeza, una atención minuciosa hacia cada línea, como si cada trazo necesitara justificar plenamente su existencia.
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