La tecnología está desempeñando discretamente un papel en todos los aspectos de la producción cinematográfica
Regala esta noticia Añádenos en Google 19/08/2026 a las 01:45h.La inteligencia artificial es un tema delicado en Tinseltown. El resentimiento ante la posibilidad de que la IA generativa se utilice para producir guiones y ... crear réplicas digitales de actores fue uno de los motivos que provocaron las huelgas de 2023. Desde entonces, los peces gordos de Hollywood han seguido arremetiendo contra esta tecnología. Kane Parsons, director de la exitosa película 'Backrooms', afirmó recientemente que, si pudiera, «chasquearía los dedos» y haría que la IA «desapareciera». Christopher Nolan, creador de una nueva adaptación de gran éxito de 'La Odisea', la describe como un «caballo de Troya» y sostiene que los motivos de quienes la defienden deben valorarse con escepticismo. En mayo, el estudio Amazon MGM aprobó una serie de animación respaldada por IA llamada 'Punky Duck'. Dos días después, el director abandonó el proyecto tras recibir amenazas de muerte.
Hasta ahora hay pocos indicios de que la IA vaya a sustituir pronto a los humanos en la alfombra roja, aunque la tan publicitada llegada el año pasado de Tilly Norwood, una actriz generada por IA, sí provocó un pánico fugaz. «Se necesitan grandes artistas para crear algo grandioso, y la IA no va a cambiar eso», argumentó Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix, en julio. En cambio, la tecnología «proporcionará a los creadores mejores herramientas para dar vida a sus visiones». Los consumidores saldrán beneficiados.
Peter Woodbridge, autor de un libro sobre IA y entretenimiento titulado 'Dream Machine', afirma que muchos estudios están adoptando actualmente un enfoque de «no preguntes, no digas» respecto al uso de esta tecnología. Sin embargo, algunos cineastas son menos reservados. En su última película, 'Young Washington', el director Jon Erwin utilizó la IA para superponer un torrente embravecido sobre una zanja de 50 pies, lo que evitó que sus actores tuvieran que realizar una peligrosa escena de acción. Erwin afirma que le resulta «creativamente adictivo» y se queda despierto hasta altas horas de la noche experimentando con ella.
Reducir costes y competir con los microdramas
La reciente serie documental de Netflix, 'The American Experiment', incluía 17 minutos de metraje mejorado con IA, entre los que se encontraban secuencias de batallas históricas, que, según ha declarado Sarandos, se produjeron «el doble de rápido y a la mitad del coste» que otras opciones. Para ilustrar un punto similar, Eline van der Velden, creadora de Tilly Norwood, guía a este corresponsal a través de su debut como directora, en el que realiza un clip de diez segundos en el que la policía británica detiene al actor generado por IA (véase el vídeo). La escena, cuya generación llevó cuatro minutos, habría requerido medio día de rodaje en exteriores, afirma Van der Velden, aunque para un clip profesional se necesitarían más tomas con el software.
Erwin afirma que espera que la IA dé un vuelco a la «economía insostenible» de Hollywood, donde los enormes costes conducen a decisiones reacias al riesgo, como la creación de interminables secuelas. Otros temen una avalancha de basura generada por IA y señalan como ejemplo aleccionador los «microdramas» de sensacionalismo burdo que llegan de China, donde se recurre cada vez más a esta tecnología. Sin embargo, Evan Shapiro, productor de televisión, se muestra optimista respecto al riesgo que esa «basura» supone para Hollywood, argumentando que los espectadores seguirán valorando los contenidos de alta calidad.
Una startup emplea la tecnología para dar nueva vida a series antiguas
De hecho, aprovechar la IA podría ayudar a los estudios a competir mejor con los microdramas, así como con otras plataformas de vídeo como YouTube y TikTok, que se han ganado la atención del público. Shapiro calcula que los espectadores de entre 13 y 54 años de Estados Unidos y otros siete mercados importantes dedican ahora más tiempo a navegar por YouTube que a ver el contenido producido por Disney, Fox, Paramount, NBCUniversal y Warner Bros Discovery juntos.
Esto está impulsando a la industria cinematográfica a utilizar la IA para reestructurar sus contenidos en clips más cortos optimizados para smartphones. Social Department, una startup con sede en Los Ángeles, está utilizando esta tecnología para ayudar a los estudios a dar una nueva vida a series antiguas, dividiéndolas en escenas que se distribuyen a través de las redes sociales. Jonathan Verk, su fundador, señala que la IA resulta especialmente útil en la complicada tarea de convertir vídeos grabados en formato horizontal a uno vertical adecuado para dispositivos móviles.
Consentimiento, controles y compensación
Las estrellas de Hollywood también están empezando a cambiar de opinión respecto a la IA. Alexandra Shannon, de Creative Artists Agency —que representa a muchas estrellas de primer nivel—, afirma que, en el momento de las huelgas de 2023, varios de sus clientes estaban preocupados por cómo podrían proteger su imagen y su voz frente a la explotación por parte de los creadores de modelos. Ahora se muestran entusiasmados con las oportunidades, siempre que estas vayan acompañadas de lo que ella denomina las «tres C»: consentimiento, controles y compensación.
Aun así, los derechos de autor siguen siendo un tema delicado. En febrero se hizo viral un vídeo en el que se veía a Tom Cruise y Brad Pitt peleándose en una azotea de Los Ángeles. El clip, de un realismo sorprendente, se había producido utilizando Seedance 2.0, un modelo de Bytedance, la empresa china responsable de TikTok. Disney, Paramount y la Motion Picture Association, un organismo del sector, se encontraban entre quienes enviaron cartas a Bytedance exigiéndole que cesara su supuesta infracción de los derechos de autor. Bytedance, que insiste en que respeta la propiedad intelectual, respondió añadiendo nuevas medidas de seguridad a la herramienta. En diciembre, Disney firmó un acuerdo con OpenAI, creador de ChatGPT, para conceder la licencia de personajes como Mickey Mouse para su uso en su modelo de vídeo Sora. Sin embargo, el acuerdo se vino abajo en marzo, cuando OpenAI cerró el modelo.
La llegada de las tecnológicas
La incursión de las grandes tecnológicas en Hollywood podría contribuir a fomentar la difusión de la IA a través de la industria cinematográfica. Amazon, cuyo nombre surge con sorprendente frecuencia, ofrece el ejemplo más claro. Además de ser propietaria de MGM, ejerce influencia a través de su plataforma de streaming Prime Video y de Amazon Web Services (AWS), que proporciona infraestructura en la nube a muchos de los grandes estudios. Samira Panah Bakhtiar, una ejecutiva de AWS, lo denomina la «columna vertebral invisible» del entretenimiento. Por ejemplo, su empresa colabora con Fox Sports para convertir las retransmisiones a formato vertical con baja latencia para smartphones. La malograda serie 'Punky Duck' contó con el apoyo del GenAI Creators' Fund, una iniciativa conjunta de AWS y MGM para fomentar la adopción de herramientas de IA en la producción cinematográfica.
Los esfuerzos de Amazon por promover la IA en Hollywood pueden deberse, en parte, a la intensidad computacional de las herramientas de vídeo, lo que podría ayudarle a obtener un rendimiento de su colosal inversión en centros de datos para la citada tecnología. Google, cuya familia de modelos audiovisuales Veo goza de gran popularidad en Hollywood, podría estar invirtiendo en ellos por razones similares.
George Lucas compara a los detractores de la IA generativa con los que se oponían a los coches porque eran más peligrosos que los caballos
Aun así, habrá muchos que se resistan. Cuando Erwin se inició en la industria en la década de los noventa, utilizaba una cámara digital de 3000 dólares en lugar de una de 35 mm que costaba 300.000 dólares. En aquel momento, los cineastas consagrados veían la tecnología digital como una amenaza para su oficio. Ahora, salvo para puristas como Nolan, es algo habitual.
Con el tiempo, la IA podría convertirse igualmente en un aspecto indiscutible de la producción cinematográfica. En una entrevista reciente, George Lucas, creador de la saga 'Star Wars', comparó a los detractores de la IA generativa en su sector con quienes en su día se oponían a los coches porque eran más peligrosos que los caballos y las carretas. «No hay nada que se pueda hacer al respecto», afirmó. «Es el futuro».
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