David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, a su salida este jueves de la Audiencia de Badajoz. Jero Morales (EFE).
Reportajes CASO AZAGRA Hotel, 'teletrabajo' y sin amigos, los 9 años "invisibles" de David Sánchez en Badajoz: "No hay mucho registro de su actividad"El hermano del presidente llegó en 2017 para coordinar actividades de dos conservatorios separados por menos de 100 metros, acabó al frente de una Oficina que los centros dicen no haber conocido y hoy afronta el juicio tras borrar su rastro de la ciudad
Más información:El hermano de Sánchez cobró 340.000 euros de la Diputación de Badajoz en los 9 años que estuvo contratado
Julio César Ruiz Aguilar Badajoz Publicada 31 mayo 2026 01:27hLa caída de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno y sobre el papel un músico de formación internacional, la propició Podemos en 2017, pero lo que hoy lo lleva al banquillo en Badajoz se entiende mejor en dos tiempos.
Primero, la Diputación lo contrató como coordinador de actividades de los conservatorios, un puesto discutido desde su origen pero todavía defendible en el terreno administrativo; cinco años después, en 2022, aquella plaza mutó en la jefatura de una Oficina de Artes Escénicas cuya existencia real ni siquiera quienes trabajan en los conservatorios dicen haber conocido.
"Él no coordinaba nada", resume una funcionaria del Conservatorio Superior de Música Bonifacio Gil, a pocos metros del otro conservatorio provincial, separadas ambas sedes por menos de cien metros y una calle.
David Sánchez, el hermano del presidente que teletrabajaba en un hotel y vivía "desaparecido" de Badajoz
"Si ya parece ridícula la idea de tener que coordinar dos conservatorios que están aquí al lado, en su contrato tampoco se le pedía coordinar los conservatorios como tal. Se le pedía coordinar actividades no lectivas, como eventos. Conservatorio Abierto, alguna sesión musical de alumnos, cosas así. Eso no requiere una coordinación real", explica.
Luego baja la voz, mira alrededor y pregunta: "No dirás mi nombre, ¿verdad?". Entre los pasillos donde David Sánchez tuvo despacho, todavía hay miedo a hablar, a ser citados y a quedar marcados. Miedo, dicen algunos, a entrar en una causa que unos ven como una investigación por enchufismo y otros como una cacería.
Una Badajoz calurosa
La escena ocurre en una ciudad seca, detenida a las tres de la tarde, con 36 grados en la calle y una previsión de 37. Las instalaciones están climatizadas, pero dentro se siente igualmente el aire áspero de Badajoz.
A esta hora hay profesores dando clase y alumnos con instrumentos en un miércoles ordinario de conservatorio. "Aquí sí que hay gente haciendo muchas cosas", dice una tercera persona que se suma más tarde a la conversación y sonríe con algo parecido a la resignación.
"Fíjate, dando clases a estas horas y con este calorazo". Esa misma fuente pone el dedo en una de las paradojas del caso: "Me parece un poco raro que una persona como él, que de verdad tiene un buen currículum artístico, haya decidido no hacer nada", dice, como intentando justificarle. "Estaba sobrecualificado, te diría", sigue.
"Promover la cultura en un sitio como Badajoz también podría ser contratar más profesores, reforzar plantillas, atender necesidades reales de los conservatorios"
"Pero aquí mucho no hizo. Más allá de Ópera Joven, que podrá gustar o no pero está, y un par de cosas… no hay apenas registro. Y fueron muchos años". La reflexión, en este caso, no procede de una acusación popular ni de un adversario político. Sale de dentro del pequeño mundo musical pacense en el que David Sánchez, también David Azagra, debía haber dejado una huella más visible.
David Sánchez Pérez Castejón, durante una presentación en Badajoz. Europa Press. Europa Press
La defensa del PSOE
La cronología, en este caso, es clave. En 2017, David Sánchez Pérez-Castejón llega a la Diputación de Badajoz como coordinador de Actividades de los Conservatorios de Música, un puesto laboral de alta dirección dependiente del área de Cultura.
El cargo se había creado a finales de 2016 y la convocatoria se publicó en mayo de 2017, dos días antes de que Pedro Sánchez recuperara la secretaría general del PSOE en unas primarias que resucitaron su carrera política.
Podemos Extremadura, a través de Álvaro Jaén, que era su secretario general en el momento, fue el primero en levantar la mano. Denunció que aquel puesto no existía hasta entonces, que las bases eran llamativas y que la institución debía explicar por qué había contratado al hermano del líder socialista.
Álvaro Jaén, la primera persona en señalar y sembrar dudas sobre la llegada de David Sánchez en Badajoz, en una imagen remitida por Unidas Podemos desde el Ayuntamiento de Cáceres. E. E.
Guillermo Fernández Vara defendió desde Ferraz que "no se ha creado ningún puesto" para él y que lo había obtenido mediante "el correspondiente procedimiento". Un tal José Luis Ábalos, entonces secretario de Organización del PSOE, resumió la defensa con una frase que hoy ha vuelto al sumario por la vía de la memoria política.
"¿Cuál es el problema? ¿Ser hermano? ¿Concursar un puesto? ¿No emigrar?". La pregunta parecía entonces una réplica de partido. Nueve años después, la Audiencia Provincial de Badajoz deberá responderla con lenguaje penal.
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El primer puesto tenía, al menos en apariencia, una envoltura técnica. Coordinar actividades no lectivas en los conservatorios, diseñar y desarrollar acciones relacionadas con las artes escénicas lírico-musicales en la provincia y promover alianzas con instituciones públicas y privadas.
La descripción permitía defender que una diputación quisiera impulsar la cultura musical desde sus centros. En la práctica, varias fuentes de los conservatorios consultadas por EL ESPAÑOL cuestionan que aquello necesitara una jefatura de alta dirección.
"Promover la cultura en un sitio como Badajoz también podría ser contratar más profesores, reforzar plantillas, atender necesidades reales de los conservatorios", sostiene la funcionaria.
Otro trabajador del centro confirma que David Sánchez tuvo despacho. "Tenía un espacio de trabajo, sí", dice. "Al principio se le veía". Después, según esas mismas fuentes, empezó a teletrabajar, una fórmula que describen como común en puestos de mando pero difícil de medir cuando el cargo no parecía exigir objetivos claros ni una producción verificable.
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"No se le dio mucha importancia. Pero ahora, pues claro, se sospecha que cuando teletrabajaba en realidad no trabajaba. Pero no porque lo viéramos, claro, sino porque el puesto no daba para tanto", añade una fuente del centro.
El salto llegó en 2022. El coordinador de actividades de los conservatorios pasó a ser jefe de la Oficina de Artes Escénicas. La plaza dejó de estar vinculada de forma directa a los dos conservatorios y empezó a orientarse a la programación, la producción escénica y la creación lírica, con Ópera Joven como gran proyecto.
Ahí, según fuentes de ambos conservatorios, la desconexión se volvió casi total. "Con nosotros no tenía una relación directa, vaya. A nosotros nadie nos llamaba nunca diciendo: 'Hola, soy de la Oficina de Artes Escénicas'. Eso es algo que se inventaron y que hoy conocemos por el procedimiento judicial", explican.
Cuando la jueza Beatriz Biedma preguntó a David Sánchez qué era la Oficina de Artes Escénicas que dirigía, él respondió: "Entiendo que es la oficina que se encarga de… de… de las artes escénicas". Cuando le preguntó dónde estaba, contestó: "No le podría decir, vamos, imagino que será en el despacho donde estoy alojado yo ahora".
Entrada del Conservatorio Superior de Música Bonifacio Gil, donde varias fuentes señalan que David Sánchez tenía su lugar de trabajo Julio César R. A.
La jueza ha construido la instrucción sobre esa secuencia, la del jefe de una oficina incapaz de señalar con precisión la oficina. En un auto, Biedma escribió que "todo parece indicar que el puesto se creó para ser asignado" al hermano del presidente.
En la resolución de procesamiento fue más lejos y sostuvo que el presidente de la Diputación, la diputada de Cultura y la directora del área decidieron crear la plaza "con el objetivo de que el mismo fuera ocupado por David Sánchez Pérez-Castejón, quien en ese momento carecía de trabajo estable".
La Fiscalía, en cambio, ha pedido el archivo al considerar que las acusaciones se apoyan en "conjeturas" y que no hay base suficiente para sostener los delitos. Ese choque sostiene el juicio: para la instructora y las acusaciones populares, una plaza pública se diseñó, adjudicó y transformó para favorecer al hermano de Pedro Sánchez; para la Fiscalía y las defensas, la causa fuerza indicios débiles en un contexto poítico cargado.
La UCO ha examinado decenas de miles de correos electrónicos de la Diputación y reconoce que se desconoce de quién partió exactamente la iniciativa de recuperar o crear el puesto. Ese vacío no elimina la sospecha, pero la complica. La plaza aparece en correos, conversaciones y documentos internos como una necesidad construida de forma progresiva.
Algunos responsables de conservatorios declararon que la Diputación les pidió que propusieran funciones para el nuevo coordinador y que ellos señalaron otras urgencias más concretas. En uno de esos centros, según fuentes conocedoras de las comunicaciones, se agradeció la posibilidad de contar con apoyo, pero se advirtió de necesidades más inmediatas, como personal docente; exactamente lo mismo que expresan las fuentes consultadas para este reportaje.
La defensa de David Sánchez subraya su formación, el procedimiento formal y la ausencia de recursos de los otros candidatos en 2017. Él declaró que encontró la oferta "buscando empleos en Google", que se presentó como cualquier aspirante y que su condición de hermano del presidente no influyó en su contratación.
El Conservatorio Profesional de Musica "Juan Vázquez", este miércoles. Julio César R. A.
El apellido Sánchez
A David Sánchez, sin embargo, el apellido le pesa incluso cuando intenta salir de él. Nació en Madrid en 1974 y durante buena parte de su vida artística firmó como DavidAzagra. El seudónimo tenía una utilidad comprensible: permitir que el director de orquesta no fuera reducido de entrada al hermano de Pedro Sánchez.
Bajo ese nombre construyó una biografía que en el papel resulta poderosa. Estudió bachillerato en Cheverus, un colegio jesuita de Maine (Estados Unidos), se licenció en Económicas y Empresariales en ICADE y después giró hacia la música.
Se formó en el Conservatorio Estatal Rimsky-Korsakov de San Petersburgo, donde se graduó con matrícula de honor en Composición y Dirección de Orquesta, y trabajó en el entorno musical ruso, incluido el Teatro Mikhailovsky.
Habla ruso, inglés e italiano, se maneja en francés y alemán, y quienes lo trataron antes del caso lo describen como un hombre reservado, poco dado a la exposición, con una preparación artística poco común.
De adolescente había practicado judo hasta ser subcampeón de España a los 14 años y formar parte del equipo nacional. En la familia, Pedro encontró el baloncesto y la política; David, las artes marciales y la música.
Ese retrato fue durante años amable. En 2015, cuando Pedro Sánchez aspiraba por primera vez a La Moncloa, el periódico ElMundo presentó a su hermano como "el que lleva la batuta" en la familia, un músico internacional formado en la escuela rusa que vivía lejos del ruido partidista. La política quedaba alrededor.
En Badajoz, a partir de 2017, entró en la sala. El músico que había hecho carrera con seudónimo pasó a ocupar un puesto de alta dirección en una administración socialista. El hermano discreto empezó a ser observado como posible beneficiario de un favor institucional.
El apellido que Azagra había conseguido dejar fuera del cartel volvió a aparecer en expedientes, autos y titulares.
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Ópera Joven debía ser la gran justificación cultural de esa llegada. El programa nació en 2018 con la promesa de llevar la ópera a la capital pacense y a la provincia, implicar a jóvenes, activar recursos locales y acercar un género asociado al elitismo a públicos nuevos.
David Sánchez ha defendido que su trabajo buscaba "promover una labor pedagógica en torno a la ópera", "impulsar la participación de los ciclos formativos y de los recursos profesionales locales" y "alentar una experiencia cultural democratizadora contrapuesta al supuesto elitismo del género operístico".
La formulación era atractiva y encajaba con su perfil. La primera gran prueba fue L’elisir d’amore, de Donizetti, estrenada en 2019 en el Teatro López de Ayala con un presupuestopúblicodeunos133.000euros y una recaudación en taquilla que diversas informaciones sitúan alrededor de los 2.000.
David Sánchez (derecha) durante una presentación de la Ópera Joven. Diputación de Badajoz.
El musicólogo Ángel Guerra fue demoledor: la calificó de "soporífera y de pésima calidad" y escribió que, si Donizetti hubiese estado presente, habría salido pitando y sin despedirse. La crítica golpeaba justo en el terreno donde Azagra podía reclamar autoridad propia.
Justo sobre este punto, una de las fuentes del Conservatorio, crítica con David Sánchez, matizaba los números. "Con esto hay que ponerse serio", sostenía. "Una cosa es que la ópera pudiera estar bien o no y otra es que ustedes [los medios de comunicación] digan que como no recaudó dinero entonces no sirve".
"Es una tontería muy grande pensar así, ¿sabes por qué? Porque precisamente se busca divulgar cultura. Y la cultura no es barata. Cada año el Ayuntamiento de Badajoz gasta más de un millón de euros en el Carnaval y en la Feria. ¿Y qué retorno tiene? Ahí sí que no se hace una auditoría ni nadie se queja".
Los datos son correctos. Pero en el caso que se investiga hay más que una recaudación baja de taquilla. La Diputación contrató también a un divulgador de ópera por 4.840 euros para impartir conferencias que ensalzaran el proyecto y la labor de Sánchez.
La jueza también ha puesto la lupa sobre contratos menores adjudicados a Javier González Pereira, músico externo, para coordinar y dirigir técnicamente Ópera Joven en 2023 y 2024, pese a que esas funciones parecían incluidas en las responsabilidades del propio jefe de la Oficina de Artes Escénicas.
Las memorias justificativas fueron firmadas por David Sánchez. Para la instrucción, esa secuencia debilita la idea de que él asumiera la dirección efectiva del programa. Para las defensas, una producción operística exige perfiles externos y no todo trabajo de dirección cultural implica ejecutar personalmente cada tarea técnica.
En ese terreno intermedio se juega una parte del caso: cuánto hizo realmente David Sánchez, cuánto delegó, cuánto podía delegar y cuánto existía sólo en el papel.
David Sánchez, el hermano del presidente, junto a Begoña Gómez en el pleno de investidura de 2019 Efe
La investigación judicial
La denuncia de ManosLimpias llegó en 2024 y amplió el foco. Ya no se trataba sólo de la contratación de 2017 ni de la Oficina de 2022, sino también de su presencia efectiva en el puesto, su patrimonio y su residencia fiscal en Portugal.
Durante meses, la causa se alimentó de titulares sobre Elvas, sus inversiones y una situación patrimonial holgada. Esa parte ha perdido fuerza penal.
Los informes de la UCO y de la Agencia Tributaria descartaron indicios de delito fiscal y concluyeron que la residencia portuguesa no era incompatible con su condición de empleado público español, siempre que sus rentas de la Diputación tributaran como correspondía en España.
La sospecha patrimonial quedó como ruido político y elemento de contexto, pero el juicio se concentrará en la contratación, la transformación del puesto y el posible trato de favor.
Portugal, aun así, sigue siendo una escena. En Elvas, dentro del casco histórico, las obras del palacio atribuido a David Sánchez han terminado. Las ventanas están cubiertas por cortinas blancas. En la puerta, un cartel advierte: "Sonría, está siendo grabado".
La vivienda de David Sánchez en Elvas (Portugal), este jueves. Julio César R. A.
Otra placa informa de que hay una alarma instalada. Los vecinos colindantes, la mayoría portugueses y de edad avanzada, dicen que a quienes ven pasar son personas de instalaciones y mantenimiento. De David Sánchez, ni rastro.
Fuentes en Badajoz sostienen que se borró de la ciudad hace tiempo, quizá por esa falta de arraigo que siempre lo acompañó en la provincia, y que actualmente reside en la vivienda de sus padres, en el barrio madrileño de Tetuán, donde se crió junto a Pedro Sánchez.
Durante sus años vinculados a Badajoz, y especialmente en etapas de teletrabajo, David Sánchez tampoco tenía una casa estable en la ciudad. Vivió durante un tiempo en un hotel boutique de Elvas, Casa d'Olivença, una antigua vivienda reconvertida en alojamiento.
Según adelantó The Objective, pagaba alrededor de 500eurosalmes gracias a una rebaja obtenida durante la pandemia por la Covid-19. Hoy, una noche cuesta en torno a 120 euros. La imagen resulta útil para entender la percepción local. El alto cargo cultural que cobraba de la Diputación pacense no terminó de arraigar en Badajoz, vivió al otro lado de la frontera, trabajó a ratos desde la distancia y acabó reapareciendo en Madrid, en la casa familiar.
La Diputación de Badajoz creó la plaza del hermano de Sánchez 6 días después de quejarse de "exceso de personal"Sala de vistas
Miguel Ángel Gallardo ha defendido desde el principio que no hubo delito. El expresidente de la Diputación y líder del PSOE extremeño se apoya en la posición de la Fiscalía y presenta el procedimiento como un intento de destruir al adversario político.
Ha dicho que la Fiscalía viene a afirmar "claramente que no hay ningún indicio, que son conjeturas y que no hay delito". Esa tesis encaja con el relato progresista del lawfare. Las acusaciones populares que empujan el procedimiento pertenecen al ecosistema más beligerante contra Pedro Sánchez.
Manos Limpias, Vox, Hazte Oír, Abogados Cristianos o Liberum aparecen también en otras causas contra el entorno del presidente. El dato importa porque impide contar esta historia como una línea recta.
Hay una investigación judicial con autos duros, informes policiales y testimonios internos; una Fiscalía que no ve delito; una acusación popular con evidente carga política; un hermano del presidente que obtuvo un puesto público discutido desde el primer día y que terminó sin poder explicar con claridad qué oficina dirigía.
David Sánchez dimitió en febrero de 2025, en plena instrucción, con un escrito de renuncia unilateral y el preaviso legal de tres meses. Dejó la Oficina de Artes Escénicas cuando la causa ya había alcanzado una fase delicada.
La carta de renuncia de David Sánchez. EL ESPAÑOL
Sus críticos hablaron de salida precipitada. Su entorno defendió que resultaba imposible trabajar bajo esa presión. Para entonces, el músico que había usado el nombre de Azagra para proteger una carrera artística ya había perdido el control de su identidad pública.
Se había convertido en "el hermano de Sánchez", "el hermano del presidente", "el caso Azagra" —como el cintillo que acompaña a este artículo—. La política lo devolvió al apellido que había intentado apartar de los programas de mano.
La Audiencia Provincial de Badajoz juzgará ahora a once acusados. Deberá decidir si la Diputación creó un puesto para David Sánchez, si lo transformó después para adaptarlo a sus intereses y si el procedimiento vulneró los principios que deben proteger el empleo público.
También deberá valorar si las sospechas se sostienen más allá del ruido político y de las contradicciones administrativas. , en una historia que comenzó con una denuncia y un señalamiento de Podemos cuando Pedro Sánchez aún no era presidente del Gobierno.
Nueve años después, entre el calor seco de los conservatorios, las cortinas blancas de Elvas y el banquillo de la Audiencia, Badajoz deberá responder si aquel contrato fue una plaza pública más o el lugar exacto donde el apellido pesó más que el mérito.