Los cirujanos se olvidaron de operar una de los dos lesiones de rodilla que padecía, lo que le provocó secuelas permanentes e incapacitantes para el deporte
Regala esta noticia Dependencias del Servicio Aragonés de Salud. (R. C.)Madrid
29/04/2026 a las 11:43h.El Servicio Aragonés de Salud ha sido condenado a indemnizar con 79.348 euros a una deportista de élite a la que una negligencia médica ... le provocó importantes secuelas en sus rodillas que, entre otras cosas, la han incapacitado para seguir compitiendo y dedicándose a la que era su profesión.
Los magistrados de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, con su sentencia, atendieron parcialmente las demandas de los abogados de la víctima, Ica Aznar y Juan Carlos Montealegre, pertenecientes a los servicios jurídicos de 'El Defensor del Paciente'. La indemnización debe ser pagada por las autoridades sanitarias aragonesas, aunque el error lo cometieron profesionales de la Clínica Montpellier de Zaragoza, tras ser declarados responsables patrimoniales de la negligencia médica, pues fue el organismo oficial que derivó a la paciente a ese centro privado para que le realizasen la operación y así poder sacarla de la lista de espera quirúrgica de la sanidad pública.
Los hechos que acabaron en la negligencia médica se remontan a hace ocho años, al 30 de mayo de 2018, cuando la deportista, que entonces contaba con 22 años, fue diagnosticada de su una patología múltiple de rodilla. Fue puesta en lista de espera y operada casi un año después, en abril de 2019, en la Clínica Montpellier, a la que fue derivada para así poder reducir la lista de espera de la sanidad pública.
Segunda intervención
La paciente necesitaba una doble cirugía para reparar una rotura del ligamento cruzado anterior y del complejo posterolateral de su rodilla. En el transcurso de esta doble cirugía, los profesionales de la Clínica Montpellier olvidaron la reparación de una de las dos lesiones (el complejo posterolateral), a pesar de que el diagnóstico y las instrucciones previas eran claras en los informes médicos.
Esta negligencia le provocó una grave inestabilidad articular en ambas rodillas que obligó a una segunda intervención meses después, cirugía que derivó en secuelas permanentes que han truncado por completo y para siempre su carrera deportiva. Actualmente, según explica su defensa jurídica, tiene «secuelas permanentes y definitivas establecidas en sus dos rodillas, por lo que necesita muletas para andar, por no hablar del hecho de que ya nunca más podrá realizar gimnasia rítmica, el deporte y profesión al que consagró su vida desde que era una niña».
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