Los policías Iván Moreno y Raúl Castillo han traspasado fronteras al diseñar los softwares Apolo y Minerva, concebidos para facilitar la labor investigadora
Regala esta noticia Añádenos en Google Los inspectores Raúl Castillo (der.) e Iván Moreno (izq.), en las instalaciones del Grupo de Ciberdelincuencia de Málaga. (Migue Fernández) 28/08/2026 Actualizado 29/08/2026 - 00:11h.Luchan a diario en primera línea contra el cibercrimen, pero su trabajo va mucho más allá de perseguir las estafas informáticas. Los investigadores malagueños Iván ... Moreno y Raúl Castillo, ambos destinados en el Grupo de Ciberdelincuencia de la Comisaría Provincial, son los cerebros detrás de las aplicaciones policiales Minerva y Apolo. Estas herramientas, que nacieron para resolver cuellos de botella en sus propias mesas de trabajo, hoy son utilizadas por organismos de la talla de Europol o la Policía Nacional de Ecuador.
Procesador inteligente
Apolo, desarrollada por el inspector Castillo, nació a partir de la 'Operación Mogador' (2023), en la que los efectivos de Ciberdelincuencia de Málaga desmantelaron una banda que funcionaba a modo de consultoría del cibercrimen, dedicada a nutrir a terceras organizaciones de una amplia gama de documentos falsificados para la comisión de fraudes en Internet. Solo en el registro del principal cabecilla se intervinieron en bruto más de 759 GB de información, repartidos en 1.200.000 archivos con miles de documentos falsificados.
Licenciado en Derecho y programador autodidacta, Castillo vio clara la urgencia de contar con herramientas para procesar semejante volumen de datos. Fue entonces cuando comenzó a diseñar un software capaz de analizar miles de archivos en diversos formatos para extraer automáticamente números de cuenta, teléfonos o tarjetas bancarias, incluso leyendo texto dentro de capturas de pantalla. «La idea era ahorrar toda la labor de análisis manual, automatizarlo y poder sacarlo de forma ordenada; eso puede ahorrar semanas de trabajo», señala.
«A mí me gusta decir que Apolo es un software hecho por investigadores para investigadores; nosotros no ganamos dinero con esto»
Como detalla, esta herramienta está concebida bajo un concepto de «arquitectura flexible», lo que permite a policías de otros países configurar sus propios algoritmos de búsqueda según sus necesidades. Además, Apolo funciona sin conexión a internet para garantizar la máxima seguridad en el tratamiento de datos sensibles. «Me gusta decir que es un software hecho por investigadores para investigadores; no somos una empresa de software ni ganamos dinero con eso», aclara Castillo.
Con esta vocación de servicio, el proyecto Apolo ha acabado traspasando fronteras: «Está disponible para las policías todos los países europeos más aquellos que tienen acuerdo de colaboración, como Canadá o Ecuador; son los que pueden acceder a la plataforma y descargárselo de manera libre», reconoce el inspector, quien entre risas admite que «muchas veces no sabes hasta dónde puede llegar».
Minerva, la 'navaja suiza'
Por su parte, el inspector Iván Moreno unificó en 2020 diversos desarrollos informáticos para crear el proyecto Minerva, una «suite integral de más de veinte herramientas» orientada a facilitar la investigación telemática a cualquier agente, sin necesidad de que sea un experto en la materia. Ese mismo año, su proyecto fue reconocido por la Fundación Policía Nacional en los Premios de Investigación.
«La idea era hacer que la investigación de la ciberdelincuencia fuera accesible al resto de compañeros», explica Moreno sobre el propósito con el que diseñó este complejo software, que define como un «proyecto vivo» porque sigue trabajando para sumar nuevas funciones. «Aunque los policías tocamos todos los palos, no somos expertos en cada campo; el que trabaja en droga es el experto en droga y el que trabaja en ciberdelincuencia en lo suyo, pero el tema de Internet ya está presente en todos los ámbitos», señala.
«La idea de Minerva era hacer que la investigación de la ciberdelincuencia fuera accesible al resto de compañeros»
Galardonada también en certámenes internacionales —como el premio a la mejor aplicación policial en Dubái en 2024—, esta «navaja suiza» digital permite desde la trazabilidad de transacciones con criptomonedas hasta la detección de ciberestafas mediante correos electrónicos falsificados, agilizando trámites que antes requerían innumerables horas de trabajo manual.
Patrullaje del futuro
Fruto de una idea del comisario provincial, Roberto Rodríguez, el inspector Moreno ha desarrollado ahora un nuevo proyecto por el que acaba de ser galardonado con el Premio de Investigación de la Fundación Policía Española. Su nombre es Sentinel Patrol, un sistema de patrullaje inteligente asistido por inteligencia artificial cuya prueba piloto está previsto que se despliegue pronto en Málaga.
Este software, según detalla el investigador, utiliza algoritmos de regresión de recuento sobre datos de criminalidad para predecir el riesgo delictivo en sectores urbanos reducidos. Para evitar sesgos discriminatorios y cumplir rigurosamente con la normativa europea de inteligencia artificial, aclara Moreno, el sistema excluye cualquier variable sociodemográfica y se centra únicamente en la gravedad, la frecuencia y en la ubicación de los puntos exactos en los que se cometen infracciones.
Con estas variables, el sistema no solo traza rutas óptimas de prevención para los vehículos uniformados, sino que reorganiza la cobertura del territorio para que, si una unidad está en una intervención urgente, se alerte a otras patrullas para que no queden zonas sin cubrir. También moderniza la operativa diaria al incorporar canales de comunicación multimedia para el envío de imágenes o vídeos, así como un botón de emergencia geolocalizado para coordinar apoyos inmediatos.
Tras la fase de pruebas en las calles de Málaga, la intención es trasladar la gestión del proyecto a los equipos de desarrollo central de la Policía Nacional en Madrid. Una muestra más de que la innovación tecnológica y policial también lleva sello malagueño.
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