El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, junto a Donald Trump Reuters
Tecnología "Invisible al enemigo, pero no a la CIA": la herramienta secreta de EEUU que escuchó el corazón del piloto perdidoAsí sería Ghost Murmur, la misteriosa herramienta basada en magnetometría cuántica que la CIA ha estrenado en el rescate del piloto desaparecido en Irán.
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Marta Sanz Romero Publicada 9 abril 2026 02:45hUn soldado escondido en la grieta de una montaña y tecnología cuántica para rescatarlo antes de las tropas enemigas dieran con él. Estados Unidos ha celebrado esta semana un rescate cuyo relato bien podría ser el guion de una película de acción. En su explicación, la CIA ha mencionado el uso de una nueva herramienta secreta capaz de localizar el susurro del latido de un corazón en pleno campo de batalla.
El pasado viernes, Irán derribó un caza F-15 estadounidense en su territorio por primera vez desde que se inició la guerra en Oriente Próximo el pasado 28 de febrero. Sus dos tripulantes fueron eyectados desde la cabina y trataron, cada uno por su cuenta, de ponerse a salvo. Uno fue rápidamente rescatado, pero el otro permanecía desaparecido.
Estados Unidos trató de mantener en secreto la desaparición de este segundo piloto, mientras emprendía una búsqueda frenética. Sin embargo, la información no permaneció mucho tiempo en secreto.
President Trump and CIA Director Ratcliffe alluded to new tool at WH briefing Monday
— Steven Nelson (@stevennelson10) April 7, 2026
Airman was 'still invisible to the enemy, but not to the CIA,' Ratcliffe saidhttps://t.co/ZG4RxcClYs
"Este valiente guerrero se encontraba tras las líneas enemigas en las traicioneras montañas de Irán, perseguido por nuestros enemigos, que se acercaban cada vez más, pero nunca estuvo realmente solo", afirmó el mandatario al asegurar que vigilaban de cerca su localización mientras planeaban el rescate. Los equipos de rescate consiguieron localizarle gracias a una misteriosa herramienta. "Invisible al enemigo, pero no a la CIA", ha dicho el director de la CIA, John Ratcliffe
Tanto el presidente Donald Trump como Ratcliffe se mostraron indignados por la filtración del rescate y el piloto desaparecido. "La operación se volvió mucho más difícil porque un topo filtró información", lamentó el mandatario republicano, que hizo saber que el Pentágono estaba "buscando muy intensamente a ese topo": “Vamos a ir al medio de comunicación que publicó la información y les diremos: seguridad nacional, entréguenlo o vayan a la cárcel”.
Dos tecnologías clave
En el rescate parecen haber sido claves dos dispositivos. El primero, llamado CSEL, consiste en un equipo de comunicación compacto basado en satélites que solo pesa 800 gramos. Fabricado por Boeing, su función es transmitir datos cifrados al instante. Su aspecto se asemeja a una robusta radio militar combinada con un ordenador de mano.
Este dispositivo envía continuamente coordenadas de ubicación y mensajes cortos cifrados como "estoy herido" o "necesito extracción" mediante señales de salto de frecuencia rápido, dificultando así su detección por parte de los sistemas de guerra electrónica enemigos. Por lo que permite a un soldado aislado ser localizado sin delatar su posición y para ello, además de la comunicación cifrada, usa un GPS que está protegido contra interferencias o engaños.
Soldados estadounidenses con un dispositivo CSEL. DVIDS Omicrono
Además, el dispositivo puede recibir información. Por ejemplo, los equipos pueden enviar al militar aislado instrucciones, avisos de peligro o rutas seguras desde los centros de rescate.
El oficial desaparecido caminó entre 10 y 12 km para alejarse escalando una montaña cercana y ocultándose en una grieta profunda. El New York Post indica que para mandar su localización tuvo que salir de la grieta y activar la baliza, después habría vuelto a ocultarse para evitar a las patrullas enemigas que rastreaban la zona también en su busca.
Aunque el soldado desaparecido había activado esta baliza, su paradero exacto seguía siendo incierto, según la información aportada por la CIA. Aquí es donde entra en juego la segunda herramienta utilizada por los equipos de rescate.
Restos del F-15 derribado en Irán Reuters Omicrono
Tanto Trump como Ratcliffe aludieron a ella el lunes durante la rueda de prensa sin entrar en muchos detalles técnicos. The New York Post, a través de fuentes cercanas a la CIA, ha podido saber que la herramienta se llama "Ghost Murmur" y consiste en un sistema de rastreo basado en magnetometría cuántica de largo alcance capaz de encontrar una débil señal electromagnética procedente del cuerpo humano.
Este rescate habría sido la primera vez que la CIA recurre a esta misteriosa herramienta. Las fuentes consultadas por el periódico estadounidense apuntan a que Ghost Murmur sería obra de Skunk Works, la división de desarrollo avanzado del gigante aeroespacial, Lockheed Martin, pero la empresa no ha querido hacer declaraciones.
Magnetometría cuántica
A día de hoy existe una gran variedad de magnetómetros, cuya tecnología se ha ido enriqueciendo para conseguir mayor precisión como los magnetómetros que dependen de gases superenfriados o los que se utilizan desde el aire con drones. Hay que recordar que esta tecnología debe, en parte, su origen y avance a la guerra donde se ha utilizado, por ejemplo, en la búsqueda de submarinos enemigos.
La magnetometría se centra en medir el campo magnético terrestre que genera el núcleo del planeta y el cual es alterado por la temperatura de los objetos y los materiales con características magnéticas. Se trata de un método de investigación geofísico que se suele aplicar al estudio geológico del subsuelo para buscar zonas con minerales magnéticos, acuíferos o yacimientos petrolíferos, incluso en la búsqueda de artefactos como balas, minas o bombas de guerras anteriores.
Las 5 claves para entender qué es la computación cuántica y por qué será revolucionariaDe su versión más clásica y extendida durante décadas han surgido nuevos avances como la magnetometría cuántica que aprovecha fenómenos cuánticos como el espín electrónico, la superposición y el entrelazamiento cuántico, para detectar campos magnéticos con una sensibilidad ultraalta.
El principio subyacente es que los estados cuánticos de ciertas partículas (como electrones o átomos) cambian de forma predecible en presencia de un campo magnético, lo que permite la detección a escalas sin precedentes.
Un soldado estadounidense con un dispositivo CSEL. Boeing Omicrono
La empresa PNI, especializada en tecnología de posicionamiento y navegación, explica que la magnetometría cuántica se está utilizando para generar imágenes cerebrales o en la detección de anomalías en el subsuelo. Mientras que la magnetometría clásica es capaz de medir nanoteslas (10⁻⁹ T), la unidad de medida del Sistema Internacional para la intensidad del campo magnético, la magnetometría cuántica ha demostrado tener una sensibilidad de femtotesla (10⁻¹⁵ T).
El escenario perfecto
A pesar de su sensibilidad, la magnetometría cuántica se aplica todavía en entornos controlados siendo la versión clásica la que más se usa en aplicaciones del mundo real, pues el ruido puede ser un gran inconveniente. Sin embargo, el paisaje árido de la zona en la que fue derribado el F-15 habría sido el escenario perfecto para la primera misión de Ghost Murmur.
Restos del F-15 derribado en Irán Reuters Omicrono
Aunque la señal que puede producir una persona es muy débil, las condiciones óptimas habrían ayudado. En un entorno con una muy baja interferencia electromagnética, la casi total ausencia de otras personas que compitieran por esa señal y las bajas temperaturas de la noche en el desierto comparadas con el calor del cuerpo del piloto, habría facilitado la localización.
Para aislar la señal del soldado perdido del ruido, la herramienta de la CIA integraría un software basado en inteligencia artificial con el que analizar los datos electromagnéticos encontrados más rápido. Esta nueva tecnología se habría puesto a prueba con anterioridad en helicópteros Black Hawk para su posible uso futuro en aviones de combate F-35.