La cantante iraní Parastoo Ahmadi.
Oriente Próximo Irán condena a 74 latigazos a la artista Parastoo Ahmadi por cantar sin hiyab en un concierto que emitió en YouTubeUn tribunal de Qom considera que el vídeo, que acumula más de tres millones de visualizaciones, supone "un atentado contra la moral pública".
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Álvaro Escalonilla Publicada 19 junio 2026 20:31h Actualizada 19 junio 2026 20:35h Las clavesLas claves Generado con IA
Un tribunal de la provincia de Qom condenó a la cantante iraní Parastoo Ahmadi (Nowshahr, 29 años) a recibir 74 latigazos "de carácter correctivo" por "atentar contra la moral pública mediante la producción y difusión de contenidos obscenos y contrarios a la ética en el entorno virtual". Su delito: actuar sin hiyab y subirlo a YouTube. La artista no podrá cantar en público ni abandonar el país hasta dentro de dos años.
El caso se remonta a diciembre de 2024, cuando Ahmadi emitió un concierto en directo desde el histórico caravasar de Deyr-e Gachin, que se encontraba vacío. Llevaba un vestido largo de color negro, con los hombros descubiertos, como su cabeza. "Yo, Parastoo; una chica que quiere cantar para la gente que ama. Es un derecho del que no podía renunciar", había escrito esta joven graduada en dirección cinematográfica por la Universidad Sooreh de Teherán.
El mismo tribunal también condenó a los ocho músicos que la acompañaron, así como a los miembros del equipo de producción del rodaje, que no tardó en viralizarse. El vídeo acumula más de tres millones de visualizaciones en YouTube, y en él, Ahmadi interpreta De la sangre de los jóvenes, una canción de denuncia contra el régimen que sonó en las calles del país durante el movimiento 'Mujer, Vida y Libertad'.
"Un día después de que Estados Unidos firmara un acuerdo con la República Islámica, el régimen de Irán le impuso a Parastoo Ahmadi 74 latigazos por cantar en YouTube", denunció la activista iraní Masih Alinejad en la red social X. "Un régimen que azota a las mujeres por mostrar su cabello y cantar no es un gobierno normal. Esto se llama apartheid contra las mujeres", sentenció.
Para la también activista Bahar Ghandehari, directora del Centro de Derechos Humanos en Irán, una ONG con sede en Nueva York, la condena contra la artista es "otro recordatorio de que la situación de los derechos humanos en Irán no ha cambiado, a pesar de la campaña propagandística en tiempos de guerra de las autoridades iraníes".
Las leyes de la República Islámica impiden a las mujeres grabar discos. Sólo pueden tocar ante un público femenino, y nadie puede documentar la actuación con vídeos o imágenes. El abogado opositor Moein Jazaeli asegura, sin embargo, que "cantar, interpretar música y producir o difundir obras musicales por parte de mujeres no está criminalizado en el derecho penal iraní".
Lo cierto es que el régimen legisla a discreción, por eso permitió hace unas semanas emitir el vídeo de una actuación de la cantante Julia Boutros, un fenómeno de masas en el mundo árabe, durante una manifestación a favor de la guerra con Estados Unidos que organizó en Teherán. Boutros, cristiana libanesa, no llevaba hiyab.
Ahmadi no es la primera artista condenada por los mismos motivos, y tampoco es la primera vez que tiene problemas con la Justicia. En junio de 2023, publicó una canción para homenajear a los manifestantes que salieron a las calles para denunciar la muerte bajo custodia policial de Mahsa Amini, la joven detenida por no llevar bien colocado el hiyab. Tres meses después, Ahmadi fue objeto de persecución judicial.
Desde el estallido del movimiento 'Mujer, Vida y Libertad', espoleado por la muerte de Amini, muchas iraníes dejaron de usar el velo como forma de desobediencia civil. La resistencia cívica hizo mella porque, desde hace más de un año, las autoridades no aplican las leyes que hacen del hiyab una prenda obligatoria. De hecho, cada vez es más común ver mujeres sin la cabeza cubierta en las calles de Teherán y otras grandes ciudades del país.