Irán cumple su amenaza y bombardea las bases militares de EEUU en Baréin, Catar, Emiratos Árabes y Kuwait Reuters
Observatorio de la Defensa Irán cumple su amenaza y bombardea las bases militares de EEUU en Baréin, Catar, Emiratos Árabes y KuwaitExpertos militares consultados por EL ESPAÑOL alertan del riesgo de que el conflicto en Oriente Medio se extienda tras los ataques a bases con presencia estadounidense.
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Yolanda Rodríguez Publicada 28 febrero 2026 15:02h Actualizada 28 febrero 2026 15:28hLas claves nuevo Generado con IA
Irán cumple su amenaza y ataca la amplia red de bases militares estadounidenses en la región tras la ofensiva de EEUU e Israel contra su territorio, Teherán ya ha atacado las bases militares de Baréin, Catar, Emiratos Árabes y Kuwait.
Desde hace meses el gobierno iraní venía anunciando que ante cualquier ataque “todas las bases estadounidenses y de países que colaboren con ellas serán objetivos legítimos”, como aseguraba entonces el ministro de Defensa iraní, general de brigada Aziz Nafizardeh.
Una amenaza que ya es una realidad. En conjunto, distintas fuentes militares solventes consultadas por EL ESPAÑOL estiman que "entre 40.000 y 45.000 efectivos estadounidenses están desplegados en más de 19 instalaciones en la región (entre bases y despliegues de tropas)", con especial concentración, precisamente las que han sido atacadas.
EEUU e Israel lanzan un ataque a gran escala contra Irán: la operación 'Furia épica' busca un cambio de régimen en TeheránSe trata de una escalada en "toda regla". "Ahora mismo, la única opción que tiene Irán es responder, pero el problema es que la situación tiene muchas derivadas y puede escalar fuera de la región. Ese es el verdadero riesgo. Irán tiene acuerdos con Pakistán, con Rusia y, sobre todo, con China. Este último es el más preocupante", indican estas fuentes.
A todo ello, habría que sumar el amplio despliegue de medios que en las últimas semanas ha desplegado EEUU en la zona con su principal portaaviones, el 'USS Gerald R. Ford', a la cabeza.
EEUU continúa concentrando fuerzas en Oriente Próximo a la espera de una posible orden de Trump para atacar Irán“La respuesta militar de Irán en estos momentos es clara. Cuenta con dos opciones. La primera es atacar bases norteamericanas en la región: en Kuwait, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Baréin, como está haciendo. La segunda sería ir directamente contra Israel,- y también se está atacando ese territorio”, aseguran a EL ESPAÑOL fuentes solventes militares.
“Ya lo intentó con un enjambre de 300 o 400 drones, pero el sistema Iron Dome complica mucho el éxito. Aun así, cuando se lanzan ataques masivos, siempre puede pasar alguno”, puntualizan.
Irán afirmó el sábado que sus fuerzas “no dudarán” en defender el país “con todas sus fuerzas” frente a los ataques de Estados Unidos e Israel, acusando a la administración Trump de atacar mientras ambos estaban involucrados en negociaciones.
El propio Ministerio de Exteriores iraní prometió una respuesta “decisiva” que “hará que los agresores se arrepientan de su acto criminal”.
Y recordó que los ataques volvieron a producirse “en medio de un proceso diplomático”, como en junio, cuando Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes.
Estas bases —a pesar de estar formalmente bajo acuerdos bilaterales con cada país anfitrión— constituyen el marco operativo desde el que Estados Unidos puede responder o intervenir en crisis regionales, incluyendo una hipotética confrontación con Irán.
"Generalización del conflicto"
En declaraciones a EL ESPAÑOL, Francisco José Dacoba, general de brigada del ET retirado y exdirector del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), alerta del riesgo real de una extensión del conflicto en Oriente Medio tras los ataques contra bases con presencia estadounidense en la región.
A su juicio, "la clave no está en el número exacto de efectivos, sino en la lectura estratégica del movimiento".
En su análisis, la raíz del problema reside en la rivalidad estructural entre Teherán e Israel: “Los dos grandes antagonistas regionales son Irán e Israel, y ambos ven el conflicto como una cuestión existencial. Y lo es”.
Qué se juega Donald Trump al atacar Irán: una guerra que EEUU no quería y que beneficia a los 'halcones' de NetanyahuEl general Dacoba considera inevitable que el resto de la región se vea arrastrado: “El resto de la región es que no puede permanecer al margen. La generalización del conflicto, evidentemente, es un gran peligro”.
En cuanto a las grandes potencias, sostiene que “el poder hegemónico en estos momentos es Estados Unidos y casi solo Estados Unidos”, y descarta una implicación militar directa de Rusia o China.
Sobre Moscú, sostiene: “Espero no equivocarme —subraya—, pero no creo que vaya a producirse ninguna intervención rusa, que bastante tiene con lo que tiene en Ucrania”. Respecto a Pekín, añade que “China no es un actor que quiera intervenir militarmente en Oriente Medio”, aunque advierte del impacto energético que tendría una escalada, especialmente si se llegara a cerrar el estrecho de Ormuz.
El general también se muestra escéptico ante la idea de un conflicto limitado y rápido, o quirúrgico: “Yo creo que la asunción de que esto iba a ser un ataque quirúrgico, como fueron los anteriores, no es la más probable”. "Esto puede transformarse en un conflicto regional", concluye.
Además, advierte de que la sociedad iraní podría reaccionar justo al contrario de lo que algunos en Washington dan por hecho: “La sociedad iraní es muy nacionalista, en el mejor sentido de la palabra”.
“Ante un caos como el que se puede avecinar, no necesariamente se van a posicionar del lado de quien está provocando ese caos”. Incluso, subraya, “puede que la propia sociedad iraní cierre filas”.
¿Qué bases rodean Irán?
Estados Unidos no mantiene tropas ni instalaciones dentro de Irán, pero rodea su territorio con una extensa red de bases y centros de mando en países vecinos, que constituyen el núcleo de su capacidad de proyección militar en Oriente Medio y, al mismo tiempo, posibles objetivos en caso de una escalada armada.
Catar y Kuwait concentran algunos de los principales centros de mando y operaciones aéreas de Washington en la región. En Catar se ubica la base aérea de Al Udeid (atacada), sede adelantada del mando central estadounidense (CENTCOM), en Asia Occidental y pieza clave para el despegue de aviones de combate y drones.
Desde allí se supervisan las operaciones militares estadounidenses en un vasto territorio que se extiende desde Egipto, al oeste, hasta Kazajistán, al este. Es la base estadounidense más grande de Oriente Medio y cuenta con unos 10 000 militares.
En enero, el Mando Central de EE UU informó que, junto con sus socios regionales, había inaugurado una nueva célula de coordinación (MEAD-CDOC) en Al Udeid para reforzar la defensa aérea y antimisiles integrada.
En Kuwait, las fuerzas estadounidenses mantienen una amplia red de instalaciones militares que incluye el Campamento Arifjan, cuartel general avanzado del Mando Central del Ejército de EEUU, y la Base Aérea Ali Al Salem (atacada), ubicada a unos 40 kilómetros de la frontera con Irak y conocida como “La Roca” por su entorno aislado y árido.
El Campamento Buehring, establecido durante la guerra de Irak de 2003, opera como punto estratégico de tránsito para las unidades estadounidenses desplegadas en Irak y Siria, según información del propio Ejército.
Una de las bases más importantes es la instalación Naval Support Activity, en Bahréin, porque alberga el cuartel general de la Quinta Flota de Estados Unidos, con el portaaviones USS Truman (CVN 75) a la cabeza, y por eso es una de las que ha sido atacada.
Es el mando naval responsable de la US Navy, en Oriente Medio, incluido el golfo Pérsico, el mar Rojo, el golfo de Omán y parte del océano Índico.
Además, a lo largo del Golfo, Washington mantiene una densa red de bases aéreas y sistemas antimisiles que apuntalan su estrategia de contención frente a Teherán.
Entre ellas destaca la base de Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos, -que también ha sido atacada- una plataforma avanzada desde la que operan cazas y aviones de vigilancia a escasa distancia del espacio aéreo iraní.
En Arabia Saudí, las instalaciones de defensa aérea y las bases operativas se integran en un entramado regional más amplio, diseñado para permitir una respuesta rápida ante cualquier escalada en Oriente Medio.
Las bases estadounidenses en Irak siguen siendo otro eslabón central de este dispositivo: la base aérea de Ain al-Asad, junto a otras posiciones en el país, alberga tropas y aviones de apoyo desde los que se planifican y ejecutan operaciones en distintos frentes.
La proyección militar se completa con una extensión estratégica hacia otros aliados clave. En Turquía, la base de Incirlik, enclavada en territorio de la OTAN, aporta una capacidad aérea relevante pese a su mayor distancia.
Junto a todas ellas, Jordania e Israel, sin ser plataformas de despliegue masivo, actúan como nodos esenciales de defensa antimisiles y apoyo logístico dentro de la arquitectura militar estadounidense en la región.
Además de los ataques de hoy, Irán ya ha atacado anteriormente objetivos estadounidenses fuera de su territorio: en junio de 2025, en el marco de la llamada "guerra de los 12 días", lanzó misiles contra Al Udeid Air Base, en respuesta a ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes, lo que generó condenas regionales y alertas defensivas.