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La reina Isabel II de Inglaterra. Julien Behal (Efe) Isabel II, la reina que supo sostener la corona británica a pesar de sus hijosEste martes, 21 de abril, la soberana habría cumplido 100 años
Joaquina Dueñas
Lunes, 20 de abril 2026, 13:18
... del mundo, 70 años y 214 días, y una figura capital en la historia contemporánea europea. Hija, madre y esposa, fue, por encima de todo, reina, y en esa función, logró adaptarse a los cambios sociales de siete décadas y mantener a raya los numerosos escándalos familiares que han terminado saltando por los aires tras su muerte el 8 de septiembre de 2022.Respecto a su indumentaria, la reina desarrolló un estilo inconfundible. Sus conjuntos de colores vivos no respondían solo a una cuestión estética, sino también práctica: le permitían ser fácilmente reconocible en actos multitudinarios. «Tengo que ser vista para ser creída», llegó a bromear sobre su estilo. Los sombreros, siempre coordinados con su atuendo, se convirtieron en una de sus señas de identidad, al igual que los bolsos, que utilizaba incluso como discreta herramienta de comunicación con su equipo.
Por la tarde, los reyes, junto a otros miembros de la familia real, examinaron las propuestas de diseño para el monumento conmemorativo de la reina Isabel II en el Museo Británico acompañados por el primer ministro Keir Starmer y por Lord Janvrin, antiguo secretario privado de la soberana.
Fiesta en Buckingham
Ya el martes, la princesa Ana inaugura oficialmente el jardín de la reina Isabel II en Regent's Park, que contará con algunas de las plantas favoritas de la monarca y con el puente de cristal diseñado por Norman Foster, inspirado en la tiara que lució el día de su boda. La culminación de los actos llega por la noche, cuando Carlos y Camilla, con toda la familia a excepción del expríncipe Andrés, ofrecen una gran fiesta en Buckingham con numerosas organizaciones benéficas a las que la soberana apoyó en vida.
Isabel II nació el 21 de abril de 1926 en Londres. En principio, no estaba destinada a reinar, pero la abdicación de su tío Eduardo VIII convirtió a su padre, Jorge VI, en rey y a ella, en heredera directa. La prematura muerte de su padre, a los 56 años, a causa de una complicación derivada del cáncer de pulmón que padecía, provocó su ascenso al trono en 1952, cuando tenía solo 27 años. Para entonces, ya había cultivado un fuerte sentido del deber que reforzó durante la II Guerra Mundial, cuando se alistó en el Servicio Territorial Auxiliar de las Fuerzas Armadas británicas. A los 18 años, se formó como mecánica y conductora de camiones y ambulancias, aprendiendo a reparar motores y conducir vehículos pesados.
Con su coronación comenzó un reinado de más de siete décadas en las que fue testigo de profundos cambios históricos y sociales durante los que logró sostener la monarquía.
La familia, su talón de Aquiles
Su familia fue, de hecho, su talón de Aquiles. Casada con Felipe de Edimburgo, tuvieron cuatro hijos. Fueron precisamente los conflictos matrimoniales de sus hijos los que la pusieron en más de una ocasión en la picota. Especialmente difícil fue el divorcio del heredero y Diana de Gales. Una separación salpicada de polémicas e infidelidades que finalizó con la trágica muerte de la madre de Gillermo y Harry en un accidente de tráfico en París y que hizo tambalearse a la corona.
Sin embargo, con los años, logró que la tercera en discordia en el matrimonio de Carlos y Diana, Camilla Parker-Bowles, fuera aceptada por la opinión pública no solo como esposa de su hijo Carlos y duquesa de Cornualles, sino como reina consorte, título que ella misma le otorgó poco antes de morir.
Los últimos años de su vida estuvieron marcados por la controvertida relación de su hijo predilecto, el expríncipe Andrés, con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein y por el abandono de Harry y Meghan de sus obligaciones oficiales. Sin embargo, supo adoptar medidas profilácticas sin necesidad de sacarlos definitivamente de la institución, como ha sucedido tras su muerte con Andrés Mountbatten-Windsor desterrado de sus títulos y de su residencia oficial por su hermano Carlos.
Uno de los rasgos más destacados de Isabel II fue su disciplina. A lo largo de su vida cumplió miles de compromisos oficiales, realizó numerosos viajes internacionales y mantuvo una estricta neutralidad política, considerada clave para el papel constitucional de la Corona. Ahora es su sucesor quien se enfrenta al delicado reto de adaptar la monarquía al nuevo contexto social.
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