El Gobierno de Italia anunció este martes una segunda prórroga, por otros 15 días de duración, a los controles en puertos y aeropuertos a viajes procedentes de España, una decisión implementada a raíz de la crisis en Ceuta.
Esta nueva suspensión del acuerdo Schengen, que permite la libre circulación en Europa, fue aplicada por primera vez desde el 1 de agosto tras la crisis migratoria en la ciudad autónoma española de Ceuta y prorrogada por 15 días más desde el 31 de ese mes.
Ahora, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, decidió extender los controles otros 15 días después de reunirse con el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad en las Fronteras, según se lee en un comunicado de su Ministerio.
"La medida se consideró necesaria tras las comprobaciones realizadas por el Comité de Análisis de la Inmigración y la Seguridad de las Fronteras, que se reunió esta mañana. De hecho, siguen existiendo elevados niveles de riesgo para la seguridad interna, además de un posible peligro relacionado con eventuales infiltraciones terroristas", alegó en la nota.
Piantedosi ya ha comunicado esta prórroga a la Comisión Europea y a sus homólogos comunitarios.
El Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni impuso este tipo de controles por una cuestión de "seguridad nacional" ante la crisis en Ceuta.
Esa suspensión ha supuesto la reintroducción de controles fronterizos en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de España, que en cualquier caso son aleatorios.
Por su parte, el Gobierno de Pedro Sánchez exigió a Roma, sin éxito, el levantamiento de estas restricciones y respondió con la suspensión de Schengen con Italia hasta el 7 de septiembre, aplicando también controles a los viajeros procedentes de este país.
El pasado 31 de agosto, tras un mes de esta medida, Italia aseguró que había controlado a más de 180.000 viajeros procedentes de España en sus fronteras. Además ha rechazado la entrada a 31 personas, entre ellas ocho marroquíes, y ha detenido a otras seis.