El juez del 'caso Zapatero' sitúa a la mujer como receptora de un pago en pleno rescate de Plus Ultra que acabó retrasado por la 'Filomena'
Regala esta noticia Añádenos en Google Jéssica Rodríguez en una foto de archivo. (R.C.)Melchor Sáiz-Pardo y Almudena Santos
19/05/2026 Actualizado a las 18:58h.Jésica Rodríguez García, la examante del exministro de Transportes José Luis Ábalos y contratada en su día en las empresas públicas Ineco y Tragsatec, aparece ... en el auto del juez José Luis Calama como destinataria de un pago en efectivo de 2.000 euros acordado en plena tramitación del rescate público de Plus Ultra por parte de empresarios involucrados en la captación de José Luis Rodríguez Zapatero. La resolución incorpora esta entrega dentro del relato cronológico de comunicaciones, gestiones y movimientos de dinero que el instructor analiza para reconstruir la presunta trama de influencias en torno a la aerolínea.
instrucciones sobre entregas de dinero, encargó a Miguel Palomero, el intermediario que según el juez trató de abrir vías de acceso al entorno del entonces ministro Ábalos, la realización de dos pagos: uno de 3.000 euros a una mujer identificada como «Alejandra», para lo que aportó un teléfono con prefijo venezolano, y otro de 2.000 euros a «Jessica».En ese segundo caso, Baca remitió una captura de pantalla de un contacto telefónico en el que figuraba el nombre «Jess», con un número español. La resolución precisa que como titular de ese teléfono «consta Jesica Rodríguez García, conocida públicamente por su vinculación con José Luis Ábalos Meco».
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«lugarteniente principal» de José Luis Rodríguez Zapatero en la presunta red. Ese contrato pactó una remuneración del 1% más IVA del importe de la ayuda aprobada.
La resolución no atribuye a Jésica Rodríguez intervención alguna en las gestiones ante la SEPI ni en los contactos políticos descritos en el auto. Su aparición se limita, según el texto judicial, a la identificación como destinataria de esos 2.000 euros en efectivo. Tampoco concreta el juez en ese punto cuál era la finalidad última de ese pago ni si guardaba relación directa con alguna contraprestación.
La mención a Jésica no es la única de una persona del entorno más cercano de José Luis Ábalos. En el auto de Calama también se habla de Koldo García Izaguirre, el que fuera asesor y hombre de confianza del exministro de Transportes, figura central del llamado caso Koldo por la presunta trama de comisiones en contratos de mascarillas durante la pandemia. Koldo fue durante años mucho más que un colaborador administrativo de Ábalos: ejerció como pieza de enlace en el ministerio y como interlocutor informal en asuntos sensibles, hasta el punto de que las investigaciones judiciales posteriores lo han situado como una de las personas con mayor capacidad de acceso al entonces titular de Transportes.
En la resolución sobre Plus Ultra, su nombre aparece precisamente asociado a esa condición de puerta de entrada al entorno de Ábalos. El juez recoge que Rodolfo Reyes Rojas, accionista de facto de la aerolínea, contactó con Miguel Palomero el 13 de marzo de 2020 con el objetivo de llegar al ministro «a través de su colaborador Koldo García», mientras en paralelo otros responsables de Plus Ultra trataban de aproximarse al entorno de José Luis Rodríguez Zapatero. La vía hacia Ábalos, según el auto, «continuó activa» y desembocó en contactos con el Ministerio de Transportes en las semanas clave previas a la aprobación del fondo de rescate de empresas estratégicas.
El auto también sitúa a Koldo como el «amigo» al que Palomero iba a trasladar la situación de Plus Ultra tras reunirse con responsables de la compañía. El 7 de julio de 2020, según la resolución, Reyes planteó a Palomero que necesitaban acceder a instancias de alto nivel y «llegar a Ábalos» o «a su mano derecha». Palomero respondió: «Vamos a intentarlo». Al día siguiente, tras una reunión con directivos de la aerolínea, comunicó que había quedado con «el amigo» —identificado por el juez como Koldo García— para explicarle todo y que habría también una reunión con el secretario de Estado.
La referencia no es aislada. Calama incorpora además un mensaje del 7 de septiembre de 2020 sobre una reunión de Zapatero con el entonces ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, que fue remitido a Koldo García y que este, a su vez, trasladó a Ábalos. El juez vincula ese extremo al análisis de dispositivos intervenidos y a la agenda de Koldo, en la que constaría agendado y confirmado un almuerzo entre José Luis Ábalos y José Luis Rodríguez Zapatero.
La presencia de Koldo en el auto conecta así la derivada de Plus Ultra con el círculo operativo de Ábalos que ya ha sido investigado por otros procedimientos. En el caso de las mascarillas, la Fiscalía y distintas resoluciones han atribuido a Koldo el papel de intermediario junto al empresario Víctor de Aldama, mientras Ábalos siempre ha negado haber participado en una trama corrupta. En este nuevo bloque, Calama no presenta a Koldo como beneficiario económico del rescate de Plus Ultra, sino como el canal citado por los investigados para intentar alcanzar al entonces ministro.
Sobre esos 20.000 euros, el auto añade que, según manifestó el propio Rodolfo Reyes, los fondos no tendrían como destinatario final a él, sino a un tercero, aunque «del contenido del chat» no puede determinarse quién sería. Esa precisión contrasta con el pago de 2.000 euros a «Jessita», respecto del que la resolución sí identifica el número español aportado con Jésica Rodríguez García.
El contexto general de la resolución es mucho más amplio. Calama investiga presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida, falsedad documental y blanqueo de capitales. El auto autoriza entradas y registros en varias sedes y oficinas, entre ellas la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno, en la calle Ferraz, y ordena intervenir dispositivos y repositorios telemáticos vinculados a los investigados. También acuerda poner las actuaciones en conocimiento de Zapatero para que pueda personarse como investigado y le cita a declarar el 2 de junio.
La hipótesis del instructor es que existió una estructura organizada orientada a influir en decisiones administrativas y canalizar fondos mediante sociedades instrumentales. En el caso de Plus Ultra, el auto reconstruye contactos para llegar a Ábalos, entonces ministro de Transportes, a través de Koldo García Izaguirre, su asesor y persona de máxima confianza en el ministerio, y, en paralelo, aproximaciones al entorno de Zapatero. La aparición de Jésica Rodríguez se produce en ese itinerario documental como una derivada económica concreta y de menor cuantía, pero políticamente sensible por su relación pública con el exministro.
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