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Japón no ha hecho tanto ruido como la NASA con DART, pero su Hayabusa 2 lleva tiempo ensayando cómo defender la Tierra de un asteroide

Japón no ha hecho tanto ruido como la NASA con DART, pero su Hayabusa 2 lleva tiempo ensayando cómo defender la Tierra de un asteroide
Artículo Completo 793 palabras
Se habla mucho sobre el papel de la misión DART, de la NASA, en el ensayo de técnicas dirigidas a la defensa planetaria. Sin embargo, otras compañías a las que quizás se ha dado menos publicidad han emprendido misiones similares. Es, por ejemplo, el caso de la Agencia Espacial Europea (ESA) con la misión Hera. Ahora, además, Japón se ha unido a la lista con una misión que, en realidad, se concibió con un fin distinto. Y es que, una vez terminada la recogida de muestras del asteroide Ryugu, la misión japonesa Hayabusa 2 ha emprendido un viaje por otros asteroides cercanos, llevando a cabo tareas que serán de gran utilidad si llega el momento de que tengamos que defendernos de un asteroide cercano a la Tierra. El segundo viaje de Hayabusa 2. Hayabusa 2 completó la recogida de muestras del asteroide Ryugu en diciembre de 2020. Supuestamente, ahí finaliza su misión. Sin embargo, una vez que las muestras partieron sanas y salvas con rumbo a la Tierra, la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) anunció que había elegido un nuevo asteroide para que Hayabusa 2 siguiera trabajando. Así, partió con rumbo a Torifune, teniendo su mayor acercamiento el pasado 5 de julio de 2026. En esa ocasión aprovechó para medir la distancia al mismo mediante LiDAR, una técnica consistente en lanzar un haz de rayos láser sobre la superficie de un objeto y, mediante el análisis de su reflexión, calcular tanto su tamaño como la distancia exacta a la que se encuentra. Nunca antes se había hecho algo así con un asteroide en el espacio. Lograrlo ha sido de gran utilidad, ya que calcular distancias en el espacio es muy complicado. A veces, por la ausencia de atmósfera, cuesta mucho diferenciar un objeto pequeño cercano de uno lejano de mayor tamaño. Para saber si un asteroide supone realmente un riesgo para la Tierra, poder calcular distancias y tamaños con tanta precisión es todo un hito. En Xataka La sonda Hayabusa 2 por fin ha tomado tierra en el asteroide Ryugu: otra minera espacial en busca de muestras y datos El siguiente paso. Hayabusa 2 impactó con el láser sobre Torifune en dos ocasiones a distancias distintas. Si bien los científicos de JAXA tienen más trabajo por delante buscando el lugar del impacto, la nave ha seguido su camino hacia otro destino: el asteroide 1998 KY26. Este es un asteroide muy peculiar, por lo que se trata de un objetivo interesante. En 2024 se descubrió que es más pequeño de lo que se pensaba, con solo 11 metros de diámetro. Además, gira el doble de rápido de lo previsto y es mucho más brillante de lo que se creía.  No es solo un enigma. Los científicos que estudiaron este asteroide en 2024 lo hicieron con varios telescopios ópticos terrestres de gran tamaño, repartidos en distintos continentes. Entre ellos se encontraban, por ejemplo, el VLT, el Gran Telescopio de Canarias y el Gemini South Telescope. Lógicamente, por muy potentes que sean estos telescopios, no es igual de eficaz estudiar el asteroide mediante un gran acercamiento, como el que hará Hayabusa 2. Por eso, la nave japonesa ayudará a estudiar este enigmático asteroide como nadie lo ha hecho. Sin embargo, eso no es lo más interesante. Lo mejor es que se trata de un objeto de rotación rápida. Un asteroide muy pequeño que gira muy deprisa. En caso de impacto con la Tierra, son los asteroides más difíciles de detectar y caracterizar. Por eso, un acercamiento con Hayabusa 2 puede dar información que, de nuevo, será muy útil para avanzar en la investigación en defensa planetaria. Aún queda tiempo. Se calcula que Hayabusa 2 llegará a su tercer destino en julio de 2031. Ahí comenzará un encuentro de aproximadamente un año en el que se estudiarán la superficie y el regolito del asteroide. Además, puede que se haga un intento de touchdown como el que hizo en su momento con Ryugu para liberar polvo y recoger muestras. Desde luego, la nave japonesa no está lista para jubilarse. Le queda mucho trabajo por delante. Imagen |Go Miyazaki En Xataka | La sonda europea Hera acaba de enviarnos sus primeras fotos para la historia: Deimos orbitando Marte - La noticia Japón no ha hecho tanto ruido como la NASA con DART, pero su Hayabusa 2 lleva tiempo ensayando cómo defender la Tierra de un asteroide fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .
Japón no ha hecho tanto ruido como la NASA con DART, pero su Hayabusa 2 lleva tiempo ensayando cómo defender la Tierra de un asteroide

Para defenderte de un asteroide, primero calcula cómo de lejos está

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Azucena Martín

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Se habla mucho sobre el papel de la misión DART, de la NASA, en el ensayo de técnicas dirigidas a la defensa planetaria. Sin embargo, otras compañías a las que quizás se ha dado menos publicidad han emprendido misiones similares. Es, por ejemplo, el caso de la Agencia Espacial Europea (ESA) con la misión Hera. Ahora, además, Japón se ha unido a la lista con una misión que, en realidad, se concibió con un fin distinto. Y es que, una vez terminada la recogida de muestras del asteroide Ryugu, la misión japonesa Hayabusa 2 ha emprendido un viaje por otros asteroides cercanos, llevando a cabo tareas que serán de gran utilidad si llega el momento de que tengamos que defendernos de un asteroide cercano a la Tierra.

El segundo viaje de Hayabusa 2. Hayabusa 2 completó la recogida de muestras del asteroide Ryugu en diciembre de 2020. Supuestamente, ahí finaliza su misión. Sin embargo, una vez que las muestras partieron sanas y salvas con rumbo a la Tierra, la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) anunció que había elegido un nuevo asteroide para que Hayabusa 2 siguiera trabajando. Así, partió con rumbo a Torifune, teniendo su mayor acercamiento el pasado 5 de julio de 2026. En esa ocasión aprovechó para medir la distancia al mismo mediante LiDAR, una técnica consistente en lanzar un haz de rayos láser sobre la superficie de un objeto y, mediante el análisis de su reflexión, calcular tanto su tamaño como la distancia exacta a la que se encuentra.

Nunca antes se había hecho algo así con un asteroide en el espacio. Lograrlo ha sido de gran utilidad, ya que calcular distancias en el espacio es muy complicado. A veces, por la ausencia de atmósfera, cuesta mucho diferenciar un objeto pequeño cercano de uno lejano de mayor tamaño. Para saber si un asteroide supone realmente un riesgo para la Tierra, poder calcular distancias y tamaños con tanta precisión es todo un hito.

En XatakaLa sonda Hayabusa 2 por fin ha tomado tierra en el asteroide Ryugu: otra minera espacial en busca de muestras y datos

El siguiente paso. Hayabusa 2 impactó con el láser sobre Torifune en dos ocasiones a distancias distintas. Si bien los científicos de JAXA tienen más trabajo por delante buscando el lugar del impacto, la nave ha seguido su camino hacia otro destino: el asteroide 1998 KY26. Este es un asteroide muy peculiar, por lo que se trata de un objetivo interesante. En 2024 se descubrió que es más pequeño de lo que se pensaba, con solo 11 metros de diámetro. Además, gira el doble de rápido de lo previsto y es mucho más brillante de lo que se creía. 

No es solo un enigma. Los científicos que estudiaron este asteroide en 2024 lo hicieron con varios telescopios ópticos terrestres de gran tamaño, repartidos en distintos continentes. Entre ellos se encontraban, por ejemplo, el VLT, el Gran Telescopio de Canarias y el Gemini South Telescope. Lógicamente, por muy potentes que sean estos telescopios, no es igual de eficaz estudiar el asteroide mediante un gran acercamiento, como el que hará Hayabusa 2. Por eso, la nave japonesa ayudará a estudiar este enigmático asteroide como nadie lo ha hecho.

Sin embargo, eso no es lo más interesante. Lo mejor es que se trata de un objeto de rotación rápida. Un asteroide muy pequeño que gira muy deprisa. En caso de impacto con la Tierra, son los asteroides más difíciles de detectar y caracterizar. Por eso, un acercamiento con Hayabusa 2 puede dar información que, de nuevo, será muy útil para avanzar en la investigación en defensa planetaria.

Aún queda tiempo. Se calcula que Hayabusa 2 llegará a su tercer destino en julio de 2031. Ahí comenzará un encuentro de aproximadamente un año en el que se estudiarán la superficie y el regolito del asteroide. Además, puede que se haga un intento de touchdown como el que hizo en su momento con Ryugu para liberar polvo y recoger muestras. Desde luego, la nave japonesa no está lista para jubilarse. Le queda mucho trabajo por delante.

Imagen |Go Miyazaki

En Xataka | La sonda europea Hera acaba de enviarnos sus primeras fotos para la historia: Deimos orbitando Marte

Fuente original: Leer en Xataka
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