El legendario extremo del Sevilla es el único futbolista que fue capaz de formar parte de dos generaciones campeonas, 2010 y 2024, lo que le convierte en el jugador que más títulos ha ganado, cuatro, con la selección española
Regala esta noticia Añádenos en Google Jesús Navas, en Los Palacios (Sevilla), durante la celebración del título obtenido en Sudáfrica 2010. (EFE)José Ignacio Fernández
19/07/2026 Actualizado a las 00:29h.«Puyol, sacando por el costado para Navas. ¡Vamos Jesusito! Se marcha en velocidad, le persiguen, le van a dar seguro. ¡Qué bueno es Jesús!», ... de esta manera narraba Paco González en televisión la acción que terminaría en el mítico «Iniesta de mi vida» de José Antonio Camacho en la final del Mundial de 2010. Una cabalgada de casi diez segundos perseguido por tres holandeses, tras dejar atrás con un recorte a Van der Vaart en su propio campo. Pero no le cazaron.
Enumera «las ganas, el sacrificio y el amor por este deporte» como las claves para haber estado presente en dos combinados separados por catorce años. Algo que logró pese a los problemas de cadera de los que adoleció en los últimos años, y que hoy sólo le permiten montar en bici «como vía de escape», ya que el impacto de otros deportes le deja tocado durante días.
Retirado desde hace año y medio, atiende a este periódico desde Estados Unidos, donde está siguiendo el Mundial con su familia y otros ex compañeros.
- ¿Qué recuerdos le vienen a la cabeza viendo a España en una nueva final del Mundial?
- Los recuerdos son únicos. Como futbolista es lo más grande poder ser campeón del mundo con tu país, es el sueño que tiene todo niño. Me siento muy feliz y muy orgulloso de lo que logramos.