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Jordi Martí, arquitecto: “Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador sobre la ventana"

Jordi Martí, arquitecto: “Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador sobre la ventana"
Artículo Completo 830 palabras
Con la llegada de los meses de calor, las fachadas de los edificios despliegan su particular armadura estival: los toldos. En España la escena es bastante característica cuando se va paseando por la calle y, curiosamente, el color que triunfa en nuestro país es el verde. Y aunque parece el escudo perfecto contra la insolación, una reciente advertencia técnica ha sacudido lo que creíamos saber sobre el efecto protector que tiene.  Voces en su contra. Una de las más importantes es la de Jordi Martí, arquitecto técnico que plantó una analogía bastante importante que ha recogido Decosfera: tener un toldo verde oscuro es "como tener un radiador delante de la ventana". Y su premisa se basa en un principio innegable de la física de materiales, puesto que la absorción de la radiación social es muy diferente según el color.  Esto es algo que ocurre en el mundo de la moda y que está en la mentalidad de la sociedad, puesto que en verano normalmente se opta por llevar ropa de color claro al reflejar mejor el calor. Pero vestir de oscuro en pleno verano, la verdad es que es una mala idea, puesto que el sudor está garantizado.  En Xataka AEMET ya avisa sobre temperaturas de +30º C en Galicia: "El momento más intenso será entre el viernes y el sábado" Ocurre en los toldos exactamente igual, ya que mientras que los colores claros (como el blanco puro) reflejan la mayor parte de la radiación lumínica y se calientan menos, los colores oscuros son auténticos sumideros térmicos. Esto hace que un toldo verde oscuro pueda llegar a absorber entre un 80% y un 90% de la radiación solar, una cifra que en el caso de las lonas negras roza el 98%.  Según Martí, la tela se calienta de forma drástica y genera una "bolsa de calor" estancada bajo el toldo. Y esto es un problema porque debajo del toldo se encuentra nuestra casa, que comienza a acumular toda la energía y se traduce en un aumento del calor, cuando queremos tener el efecto contrario.  Está estudiado. Para respaldar la base científica de esta postura, se suele recurrir al trabajo de Hubertus Pöppinghaus, un arquitecto alemán referente en el estudio de sombras y radiación. En este caso, mediante el uso de cámaras termográficas, Pöppinghaus analizó el comportamiento de distintos materiales, evidenciando los picos de temperatura que alcanzan los tejidos oscuros. Y entre sus conclusiones deja claro cómo deben ser las lonas que usamos:  • La cara exterior debe ser reflectante con un color claro para que la radiación solar visible rebote y no acumule calor.  • La cara interna debe ser oscura, puesto que esto reduce drásticamente la reflexión de la radiación solar de onda corta que rebota desde la calle y las aceras, disminuyendo el flujo de calor total.  La industria no está de acuerdo. Aquí la Asociación Española de Sombreado y Control Solar Dinámica quiere desmentir esta afirmación apoyándose en la longitud de onda de la radiación. Y es que la energía que el sol envía a la Tierra llega en forma de radiación solar directa, principalmente de onda corta, penetrando a través de los cristales de las ventanas y calentando el interior de las casas.  Pero cuando un toldo, sea del color que sea, intercepta esa radiación exterior, detiene el golpe y, efectivamente, se calienta. Al hacerlo, la energía que la lona reemite al ambiente ya no es de onda corta, sino radiación infrarroja de onda larga, y aquí está el detalle fundamental que desmonta el "efecto radiador": el cristal estándar de las ventanas es opaco a la radiación de onda larga. En otras palabras. Para la industria es físicamente inexacto afirmar que el toldo oscuro traslada el calor del exterior al interior a través del vidrio, puesto que la radiación térmica que emite la lona caliente choca contra el cristal y no penetra en la vivienda. Según AESSO, lo verdaderamente letal para la eficiencia energética es dejar que el sol impacte directamente en el cristal y, por eso, cualquier sistema que dé sombra es positivo.  Imágenes | Elisabeth Fossum En Xataka | La sabiduría popular no siempre acierta: los grandes mitos del calor que debemos evitar en verano - La noticia Jordi Martí, arquitecto: “Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador sobre la ventana" fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .
Jordi Martí, arquitecto: “Un toldo verde en la terraza es como tener un radiador sobre la ventana"

La industria apunta a que esta afirmación tiene algunas lagunas, y en la física está la respuesta

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José A. Lizana

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Con la llegada de los meses de calor, las fachadas de los edificios despliegan su particular armadura estival: los toldos. En España la escena es bastante característica cuando se va paseando por la calle y, curiosamente, el color que triunfa en nuestro país es el verde. Y aunque parece el escudo perfecto contra la insolación, una reciente advertencia técnica ha sacudido lo que creíamos saber sobre el efecto protector que tiene. 

Voces en su contra. Una de las más importantes es la de Jordi Martí, arquitecto técnico que plantó una analogía bastante importante que ha recogido Decosfera: tener un toldo verde oscuro es "como tener un radiador delante de la ventana". Y su premisa se basa en un principio innegable de la física de materiales, puesto que la absorción de la radiación social es muy diferente según el color. 

Esto es algo que ocurre en el mundo de la moda y que está en la mentalidad de la sociedad, puesto que en verano normalmente se opta por llevar ropa de color claro al reflejar mejor el calor. Pero vestir de oscuro en pleno verano, la verdad es que es una mala idea, puesto que el sudor está garantizado. 

En XatakaAEMET ya avisa sobre temperaturas de +30º C en Galicia: "El momento más intenso será entre el viernes y el sábado"

Ocurre en los toldos exactamente igual, ya que mientras que los colores claros (como el blanco puro) reflejan la mayor parte de la radiación lumínica y se calientan menos, los colores oscuros son auténticos sumideros térmicos. Esto hace que un toldo verde oscuro pueda llegar a absorber entre un 80% y un 90% de la radiación solar, una cifra que en el caso de las lonas negras roza el 98%. 

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Según Martí, la tela se calienta de forma drástica y genera una "bolsa de calor" estancada bajo el toldo. Y esto es un problema porque debajo del toldo se encuentra nuestra casa, que comienza a acumular toda la energía y se traduce en un aumento del calor, cuando queremos tener el efecto contrario. 

Está estudiado. Para respaldar la base científica de esta postura, se suele recurrir al trabajo de Hubertus Pöppinghaus, un arquitecto alemán referente en el estudio de sombras y radiación. En este caso, mediante el uso de cámaras termográficas, Pöppinghaus analizó el comportamiento de distintos materiales, evidenciando los picos de temperatura que alcanzan los tejidos oscuros. Y entre sus conclusiones deja claro cómo deben ser las lonas que usamos: 

  • La cara exterior debe ser reflectante con un color claro para que la radiación solar visible rebote y no acumule calor. 
  • La cara interna debe ser oscura, puesto que esto reduce drásticamente la reflexión de la radiación solar de onda corta que rebota desde la calle y las aceras, disminuyendo el flujo de calor total. 

La industria no está de acuerdo. Aquí la Asociación Española de Sombreado y Control Solar Dinámica quiere desmentir esta afirmación apoyándose en la longitud de onda de la radiación. Y es que la energía que el sol envía a la Tierra llega en forma de radiación solar directa, principalmente de onda corta, penetrando a través de los cristales de las ventanas y calentando el interior de las casas. 

Pero cuando un toldo, sea del color que sea, intercepta esa radiación exterior, detiene el golpe y, efectivamente, se calienta. Al hacerlo, la energía que la lona reemite al ambiente ya no es de onda corta, sino radiación infrarroja de onda larga, y aquí está el detalle fundamental que desmonta el "efecto radiador": el cristal estándar de las ventanas es opaco a la radiación de onda larga.

En otras palabras. Para la industria es físicamente inexacto afirmar que el toldo oscuro traslada el calor del exterior al interior a través del vidrio, puesto que la radiación térmica que emite la lona caliente choca contra el cristal y no penetra en la vivienda. Según AESSO, lo verdaderamente letal para la eficiencia energética es dejar que el sol impacte directamente en el cristal y, por eso, cualquier sistema que dé sombra es positivo. 

Imágenes | Elisabeth Fossum

En Xataka | La sabiduría popular no siempre acierta: los grandes mitos del calor que debemos evitar en verano

Fuente original: Leer en Xataka
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