El historiador mexicano Juan Miguel Zunzunegui. Al fondo, ilustración de Hernán Cortés entrando en Tenochtitlan, usada en la portada de su libro 'Hernán Cortés. Encuentro y conquista' (La Esfera de los Libros)
Letras Juan Miguel Zunzunegui defiende a Hernán Cortés: "México cuenta su historia con rabia y España con culpa"El historiador mexicano, que se ha convertido en uno de los mayores defensores del legado español en América, analiza la figura del conquistador en su nuevo libro.
Más información:Reconocer el "dolor" causado a México: el gesto de España que divide a los historiadores
Fernando Díaz de Quijano Publicada 26 mayo 2026 01:55hPocas veces un historiador alcanza el estatus de celebridad. Es el caso del mexicano Juan Miguel Zunzunegui (México, 1975), que se ha convertido en uno de los rostros más conocidos de la defensa de España frente a la leyenda negra de la Conquista de América.
“Al llegar a Orense, varias personas me pidieron fotos en la estación. Es curioso cómo hablando de historia uno puede ser tratado como una rockstar”, se sorprende el autor, que está de nuevo de visita en España con una agenda bastante apretada.
Este fin de semana participó en un encuentro de escritores en Galicia y el lunes presentó en la Fundación Rafael del Pino su nuevo libro, Hernán Cortés. Encuentro y conquista (La Esfera de los Libros, editado en México en 2020 por Penguin Random House), donde defiende a la figura más controvertida de la historia compartida entre ambos países.
"La conquista de América fue pactada": los indígenas que viajaron a España para reclamar privilegiosHoy presentará en la Fundación Banco Santander su libro sobre Bernardino de Sahagún, "un gran desconocido, un fraile que dedicó nada menos que 60 años de su vida a la obra etnográfica y antropológica más monumental de los pueblos antiguos de América”. Además, tendrá actos en Toledo, Canarias y Medellín (Cáceres), la ciudad natal de Cortés.
No son solo sus libros (como el exitoso Al día siguiente de la conquista, publicado el año pasado), su desenfadada manera de contar la historia y su osadía al compartir sus opiniones lo que le han hecho tan popular. A todo ello hay que sumar el factor de la actualidad política: “Tengo suerte y cada vez que vengo a España, o su gobierno o el mío hace alguna tontería monumental y todo el mundo me pregunta a mí".
Portada de 'Hernán Cortés. Encuentro y conquista', de Juan Miguel Zunzunegui (La Esfera de los Libros)
Se refiere, obviamente, al rifirrafe diplomático entre México y España iniciado cuando el entonces presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, pidió a Felipe VI que se disculpara por hechos ocurridos hace más de 500 años. Aunque el Gobierno, y después el propio Rey, han limado asperezas con el Gobierno mexicano reconociendo que hubo abusos durante la Conquista (aunque lejos de dar una disculpa oficial), la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha celebrado a Hernán Cortés en suelo mexicano, algo visto por la actual presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como una provocación.
“Cuando lo estaba escribiendo y editando, no planeamos que nuestros gobiernos fueran a cometer los desmanes que están haciendo con su figura”, asegura Zunzunegui, que estuvo presente en el acto donde también participó Ayuso.
Felipe VI reconoce ante el embajador de México que hubo "muchos abusos" durante la Conquista de AméricaPregunta. ¿Cuál es su propósito como historiador y divulgador?
Respuesta. Mi proyecto es sanar el alma de México, y en lo posible la de España, porque van hermanadas. Por intereses políticos nos contamos la historia muy mal, especialmente la mal llamada "conquista de México", pues no puedes conquistar lo que no existe. Mientras en México nos la contamos con rabia, en España percibo que se cuenta con mucha culpa. Yo, en lugar de buscar lo que se busca hoy en día, que es generar odio, rabia, división, fragmentación, me concentro en lo positivo, en la armonía y la hermandad; a la gente le gusta sentirse así y por eso me reciben bien.
"Hernán Cortés es la causa de que España creciera como imperio, de que exista México y de que haya 600 millones de hermanos hispanohablantes"
P. ¿Qué diferencia su nuevo libro sobre Hernán Cortés de otras obras sobre el personaje?
R. Cuando me preguntan "¿por qué otra historia sobre Cortés?", respondo que es para contar la verdadera. Cortés es nuestro principal vínculo de unión; es un fuera de serie del tamaño de Alejandro Magno o Julio César, tal vez uno de los cinco hombres más grandes y geniales de la historia, y lo estamos condenando al olvido. Él es la causa de que España creciera como imperio, de que exista México y de que haya 600 millones de hermanos hispanohablantes. Si hubiera sido anglosajón, tendría muchas películas, novelas, series y videojuegos y sería considerado glorioso, pero por ser hispano se le trata de desgraciado infeliz. Urge cambiar eso.
Tenochtitlan: 500 años de la victoria más triste de Hernán CortésP. ¿Qué aporta esta obra que no haya tratado en sus trabajos previos?
R. Esta es mi gran obra sobre Hernán Cortés. Aunque aparece en otros libros míos, aquí busco comprender su totalidad. Para contar su historia se requiere contexto: Europa, la cristiandad, la caída de Roma y de Constantinopla. Abordo lo que llamo las "fuerzas de la historia": entender que este acontecimiento iba a pasar con o sin él. La historia no es azarosa; siglos de historia en Eurasia determinaron que Europa llegara a América y no al revés, y que fuera España quien construyera ese nuevo mundo. México es un producto inevitable de esas fuerzas, un proyecto de la Providencia. Por tanto, México es un proyecto de Dios.
P. La mayoría de capítulos se centran en fechas concretas, de un modo casi cinematográfico. ¿A qué se debe esta estructura?
R. Está hecho con un formato cinematográfico para que tenga fuerza y potencia. Al publicar, compites con series y películas; hay libros muy aburridos y yo quería evitar eso. Dividí la obra en los momentos más icónicos, con Cortés reflexionando sobre lo que ha pasado, lo que está pasando y lo que va a pasar.
El autor de la gran novela sobre México: "Mi país debería disculparse con los indígenas antes que España”P. El libro no es un ensayo histórico al uso, sino que se lee casi como una novela y usted se mete en la mente de Cortés, hay un retrato psicológico del personaje.
R. Es muy importante entender la psicología de los personajes. Cortés era un bribón, un truhán, un niño berrinchudo, probablemente derivado de ser hijo único, cosa tan rara en el siglo XVI. Era un niño mimado que no aceptaba un "no" por respuesta, ni siquiera del emperador. Sin entender ese carácter no se entiende su historia.
P. ¿Por qué se enemistó Carlos V con él? ¿Fue por envidia?
R. Don Carlos es un personaje complejísimo, y le tocó el que probablemente fue el proceso más complejo de la historia. Es el sacro emperador, un hombre que nace en la Edad Media pero le toca presidir la modernidad y le toca administrar un imperio cuando apenas se estaba preparando para administrar un país. Cortés fue un súbdito leal, pero rompió todas las reglas y protocolos. Carlos le debía mucho. Acababa de comprar su título imperial de Rey de Romanos, estaba en deuda con todos los banqueros alemanes, y con el primer cargamento de tesoros que envió Cortés, el emperador prácticamente pagó las deudas de su carrera imperial. Pero el emperador no podía premiar a alguien que se brincaba a todas las autoridades, como hizo Cortés con Diego Velázquez. Cortés era el hombre más popular y rico de España y quiso plantarse ante el emperador con esa autoridad. Esa rivalidad entre gigantes hizo la relación muy difícil.
Las pinturas que inventaron México, la nación “doliente” que parece condenada al fracasoP. ¿Murió Cortés satisfecho o con remordimientos?
R. Tuvo ambas cosas. En sus últimos años en Valladolid y Sevilla fue muy reflexivo; creo que comprendió la magnitud de su logro y debió estar satisfecho. Sin embargo, como hombre profundamente necesitado de atención y de elogios al por mayor, murió con la sensación de que no se le pagó ni se le reconoció como merecía.
"A Cortés, que está muerto, no le importa su gloria, pero a México sí le hace falta darle su lugar por salud mental"
P. La última batalla aún pendiente de Cortés, como dice en su libro, es la de la eternidad, la de su reputación. ¿Cree que se logrará restituir su honor histórico?
R. Se logrará a medias. Me encantaría decirte y pensar que voy a lograr que todo México y España reconozcan a ese gigante. Pero es imposible que todos lo reconozcan porque la historia está llena de falsificaciones por intereses políticos. Pero muchos estamos convencidos de su importancia. A Cortés, que está muerto, no le importa su gloria, pero México y España, por nuestra salud mental, sí necesitamos darle el lugar que le corresponde.
P. ¿Qué opina de juzgar el pasado con estándares morales actuales?
R. Es una tontería y una argucia política. Dicen que Cortés era violento; en el siglo XV, si no eras violento, te morías. Él evitó la violencia todo lo que pudo, pero cuando no tuvo remedio, fue todo lo violento que se requería para sobrevivir y proteger a los suyos. Es absurdo que en el siglo XXI nos escandalicemos por eso cuando Moctezuma, los aztecas o Carlos V también lo eran. La historia de la humanidad es violenta.
P. Nacho Cano ha escrito el prólogo de su libro. ¿Cómo surgió esa colaboración?
R. Nos conocimos hace tres años por su musical Malinche. Hubo una coincidencia en nuestra visión de la historia. A él le gustó encontrar a un académico mexicano que reivindicara esta postura. Hemos desarrollado una relación interesante e incluso me invitó a cantar en el musical en México. Fue una experiencia fascinante y de mucha presión, compartiendo escenario con 50 artistas en una producción de nivel Broadway.
P. También se le ha vinculado con Isabel Díaz Ayuso, que acaba de hacer una polémica gira por México. ¿Cuál es su relación?
R. Coincidimos en un acto organizado por Nacho Cano para celebrar la evangelización y el mestizaje. México es un país mestizo, cristiano e hispanohablante, de modo que lo que hicimos fue celebrar que México sea exactamente como es.
P. ¿Qué opina del revuelo que ha causado la presencia de Díaz Ayuso en México y las recriminaciones por parte de Claudia Sheinbaum?
R. Lamentablemente, para ciertos políticos ya no existe la nación, solo la ideología. Díaz Ayuso iba a México a tratar temas políticos, económicos y de inversiones, y resulta que Nacho la invitó a esto y de pronto está en México ensalzando la figura de Hernán Cortés, en un momento en que el Gobierno de Estados Unidos está acusando al Gobierno mexicano de cosas terribles, y en un momento en el que también acá en España el Gobierno está siendo acusado de cosas terribles, de modo que a ambos gobiernos les viene bien desempolvar el "fantasma de Hernán Cortés" para distraer a la gente.
P. ¿Cómo valora la postura del Rey de España frente a las exigencias de disculpas de México?
R. Cuando el presidente López Obrador exigió disculpas de forma arrogante, el Rey no podía ceder ante ese berrinche. Ahora, con el cambio de gobierno en México, quizás busca un acercamiento para limar asperezas. El Rey no dijo ninguna mentira al mencionar que hubo abusos, porque los hubo. Sin embargo, el gobierno de México parece buscar el conflicto para tapar una lista de cien problemas actuales mucho más importantes.
P. Finalmente, ¿cuál cree que es la postura real de la población mexicana sobre este tema?
R. Yo siempre digo que entre aquellos que terminamos el bachillerato todo está bien. Esto es algo que tiene que ver muchísimo con la ignorancia y con que tenemos un gobierno que la promueve abiertamente. La inmensa mayoría de los mexicanos no tenemos un conflicto con España ni con Cortés. La recepción a los españoles en México siempre es hermosa. El problema es cuando los discursos de odio se promueven desde el gobierno para derrotar psicológicamente al pueblo y hacerlo sumiso. Intelectuales como Octavio Paz o Carlos Fuentes lo dejaron claro: el odio a Cortés no es odio a España, es odio contra nosotros mismos. Esta narrativa de derrota y victimismo es un proyecto deliberado que surgió después de la revolución.
P. ¿Qué papel jugaron los estadounidenses en la construcción de esa narrativa?
R. México ha estado lleno de espías norteamericanos desde su nacimiento y es un proyecto de los Estados Unidos. Falsificaron la historia como artimaña para destruir el imperio español, fragmentándolo para arrebatarlo. En cuanto se independizó México, Estados Unidos le robó la mitad del territorio.