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Cultura

Juan Soto Ivars, ese perverso regalo moral

Juan Soto Ivars, ese perverso regalo moral
Artículo Completo 705 palabras
Debo comenzar esta reseña afirmando que si viviéramos en un espacio civilizado, y no pongo país porque la cosa rebasa ya continentes, ni el libro ni el debate generado hubiese tenido lugar. El libro, porque no hubiese habido necesidad de escribirlo y el debate, porque no existiría tampoco, y si existiera estaría enmarcado en sus justos términos y no como una caza de brujas de consecuencias previsibles, la de culpabilizar al denunciado antes de que pueda pronunciar una palabra de defensa. Además, este libro posee la mala fortuna de que está escrito por una persona de tendencia de izquierdas, lo que es imperdonable porque junto al delito se le añade otro, el de la traición, y digo traición y no deslealtad porque aquí de lo que se trata es de reducir a la nada al supuesto Judas . Hay una frase, bueno, varias, en que al autor estas les pueden salir caras en una profesión, la nuestra, muy dada a ser corifeos de los caprichos del poder , y esto desde comienzos de las culturas agrícolas, cuando el chamán pasa a ser sacerdote que actúa como si le hubieran regalado un periódico. 'Esto no existe. Las denuncias falsas en violencia de género' Autor Juan Soto Ivars Editorial Debate Año 2025 Páginas 446 Precio 20,80 4Así, «cuando el idealista mira a los grupos humanos, todo son superioridades e inferioridades, deudas y represalias. Todo es culpa de otros. Y el otro no tiene el más mínimo valor». Y continúa: «He llegado a la conclusión de que hemos sido gobernados por cínicos que adoptan el discurso de los idealistas». De aquí arranca la cosa.Noticia Relacionada CHARLA EN VÍDEO estandar No Juan Soto Ivars: «Hay mujeres que están utilizando al Estado como esbirro para maltratar a hombres» REBECA ARGUDO El escritor y columnista ha publicado su libro 'Esto no existe: las denuncias falsas en violencia de género', un éxito editorial que le ha valido insultos y amenazas, pero también apoyos El autor en momento alguno cuestiona el feminismo sino que se refiere a las consecuencias de la narrativa de género y tiene muy claro la reivindicación del mismo: «Este es un libro que explica las causas del sufrimiento de un número imposible de cuantificar de hombres discriminados por razón de su sexo , y de las mujeres que quieren a esos hombres, y de sus hijos e hijas. Es un libro sobre los efectos secundarios de la ley VioGén y sobre la propaganda que los oculta...». Para ello despliega una enorme cantidad de información, información que conlleva la marca de lo siniestro por su cualidad de no existir en lo oficial y, en caso de que alguna de las cosas que se cuenta saliera a la luz, se achacaría de inmediato a elementos de extrema derecha.La parte más dolorosa es el capítulo dedicado a los hijos porque olvidamos que podemos separarnos como pareja pero no como padres De ahí el valor de este libro. En primer lugar porque sistematiza lo que anda desperdigado por la vox populi y que, despreciado por los nuevos mandarines, lanza al silencio de los justos , lo que no deja de ser peligroso a largo plazo porque al nuevo mandarín, alimentado por el esnobismo, no le gustan nada las clases populares, las de verdad, las de carne y hueso, no las de las abstracciones, y eso a la larga se les puede volver en contra, y además porque es un libro de clara necesidad debido a ese mirar hacia otro lado que solemos hacer los que nos consideramos sensatos. La parte más dolorosa es el capítulo dedicado a los hijos porque olvidamos que podemos separarnos como pareja pero no como padres. En resumen, un libro necesario por desgracia. No habitamos ya en un espacio civilizado.

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Debo comenzar esta reseña afirmando que si viviéramos en un espacio civilizado, y no pongo país porque la cosa rebasa ya continentes, ni el libro ni el debate generado hubiese tenido lugar. El libro, porque no hubiese habido necesidad de escribirlo y el debate, ... porque no existiría tampoco, y si existiera estaría enmarcado en sus justos términos y no como una caza de brujas de consecuencias previsibles, la de culpabilizar al denunciado antes de que pueda pronunciar una palabra de defensa.

Además, este libro posee la mala fortuna de que está escrito por una persona de tendencia de izquierdas, lo que es imperdonable porque junto al delito se le añade otro, el de la traición, y digo traición y no deslealtad porque aquí de lo que se trata es de reducir a la nada al supuesto Judas. Hay una frase, bueno, varias, en que al autor estas les pueden salir caras en una profesión, la nuestra, muy dada a ser corifeos de los caprichos del poder, y esto desde comienzos de las culturas agrícolas, cuando el chamán pasa a ser sacerdote que actúa como si le hubieran regalado un periódico.

Así, «cuando el idealista mira a los grupos humanos, todo son superioridades e inferioridades, deudas y represalias. Todo es culpa de otros. Y el otro no tiene el más mínimo valor». Y continúa: «He llegado a la conclusión de que hemos sido gobernados por cínicos que adoptan el discurso de los idealistas». De aquí arranca la cosa.

El escritor y columnista ha publicado su libro 'Esto no existe: las denuncias falsas en violencia de género', un éxito editorial que le ha valido insultos y amenazas, pero también apoyos

El autor en momento alguno cuestiona el feminismo sino que se refiere a las consecuencias de la narrativa de género y tiene muy claro la reivindicación del mismo: «Este es un libro que explica las causas del sufrimiento de un número imposible de cuantificar de hombres discriminados por razón de su sexo, y de las mujeres que quieren a esos hombres, y de sus hijos e hijas. Es un libro sobre los efectos secundarios de la ley VioGén y sobre la propaganda que los oculta...». Para ello despliega una enorme cantidad de información, información que conlleva la marca de lo siniestro por su cualidad de no existir en lo oficial y, en caso de que alguna de las cosas que se cuenta saliera a la luz, se achacaría de inmediato a elementos de extrema derecha.

La parte más dolorosa es el capítulo dedicado a los hijos porque olvidamos que podemos separarnos como pareja pero no como padres

De ahí el valor de este libro. En primer lugar porque sistematiza lo que anda desperdigado por la vox populi y que, despreciado por los nuevos mandarines, lanza al silencio de los justos, lo que no deja de ser peligroso a largo plazo porque al nuevo mandarín, alimentado por el esnobismo, no le gustan nada las clases populares, las de verdad, las de carne y hueso, no las de las abstracciones, y eso a la larga se les puede volver en contra, y además porque es un libro de clara necesidad debido a ese mirar hacia otro lado que solemos hacer los que nos consideramos sensatos.

La parte más dolorosa es el capítulo dedicado a los hijos porque olvidamos que podemos separarnos como pareja pero no como padres. En resumen, un libro necesario por desgracia. No habitamos ya en un espacio civilizado.

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Colaborador del ABC Cultural. Crítico especializado en literatura en español

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«Si la caída del Alvia hubiese sido 23 kilómetros antes, habría sido de 200 o 300 metros; este es el sitio más accesible»

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Fuente original: Leer en ABC - Cultura
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