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Juanma Lorente, abogado laboralista: "Cuantas más veces llegues tarde al trabajo, más difícil será para la empresa despedirte"

Juanma Lorente, abogado laboralista: "Cuantas más veces llegues tarde al trabajo, más difícil será para la empresa despedirte"
Artículo Completo 868 palabras
Llegar tarde cada día al trabajo, salir antes de tu hora o cometer distintas irregularidades en tu jornada puede hacer que tu empresa te dé un toque de atención, te sancione o, en los casos más graves, que incluso se aplique un despido disciplinario por incumplir las condiciones que aceptaste en tu contrato laboral. Sin embargo, tal y como destaca el abogado laboralista Juanma Lorente en uno de sus recientes vídeos, si lo haces de forma repetitiva y la empresa no te apercibe por ello, esa infracción puede convertirse en tu mejor aliada para protegerte de un despido disciplinario. Llegar tarde está mal, pero puede blindarte. El experto laboralista, explica en su vídeo una paradoja legal en el que la inacción de la empresa puede convertir una infracción en la mejor defensa para un trabajador ante una reclamación judicial por despido disciplinario. En Xataka Unos empleados demandaron a su empresa por recortarles el salario. El Supremo ha respondido que ser impuntual no es un trabajo El abogado explica la situación con un ejemplo muy sencillo: "Imagínate que llevas llegando tarde a tu trabajo 2 años. 5, 10 ó 15 minutos y la empresa no te dice nada.Tú llegas y fichas con la hora real a la que estás llegando y la empresa te lo tolera. De un momento para otro, después de dos años llegando tarde, te encuentras una carta de despido en la que te despiden por llegar tarde". Según Lorente, ese despido sería improcedente porque la compañía permitió el "hábito" de llegar tarde durante dos años, sin que en todo ese tiempo haya reaccionado. El experto asegura que esa inacción supone una permisividad tácita de esa conducta, por lo que no podría usarse como motivo de despido ante un juez. Quien calla otorga. Aunque pueda llegar a ser incongruente, ya que efectivamente queda acreditada la infracción del empleado, la reiteración de esa conducta sin que haya respuesta por parte de la empresa se conoce como tolerancia empresarial. Tal y como cuentan desde el bufete Lex-it, este supuesto se produce cuando una compañía conoce la infracción reiterada del trabajador, como retrasos repetidos, pero no la sanciona durante mucho tiempo. Esto hace que un despido posterior por esa misma causa sea visto como injusto por los jueces, ya que la empresa pareció aceptarlo y "tolerar" la infracción. Como señala el abogado laboralista, "Si no te ha sancionado previamente por lo mismo, te lo ha permitido y te lo ha tolerado, no podrá utilizarlo para despedirte". Este principio obliga a las empresas a seguir una escala de sanciones que se aplica desde la primera infracción de los empleados: desde una simple advertencia puntual hasta suspensiones, antes de llegar al despido disciplinario. Ignorar esta escala de advertencias hace que la empresa no pueda alegarlo como motivo "directo" de despido porque, según la justicia, la empresa toleró ese comportamiento. En Xataka "Vacaciones silenciosas": el 40% de millennials y Gen Z ha usado el teletrabajo para descansar sin permiso, según un estudio El Tribunal Supremo ya lo ha aplicado. El Tribunal Supremo ha confirmado esta doctrina en varias sentencias en las que se han desestimado despidos disciplinarios porque las empresas han alegado como motivo de despido infracciones que han tolerado durante años sin mediar ninguna advertencia. El resultado en todos los casos ha sido desestimar los despidos disciplinarios y declararlos despidos improcedentes con indemnización de 33 días por año trabajado, pese a estar acreditado que, efectivamente, el empleado había estado cometiendo una infracción de las condiciones durante mucho tiempo. En una de esas sentencias, el Tribunal Supremo declara: "Sancionar con la mayor severidad (el despido disciplinario) una conducta que se había tolerado anteriormente, sin ninguna advertencia previa al trabajador de que se iba a poner fin a dicha tolerancia, sería contrario a la buena fe del empleador". Un ejemplo práctico: llegó tarde 176 veces. Un ejemplo muy claro de esta paradoja jurídica lo encontramos en el caso de la empleada de una óptica en Asturias que llegó tarde a su puesto de trabajo hasta en 176 ocasiones sin que la empresa la amonestara por ello. Cuando la empresa le comunicó su despido disciplinario, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias lo consideró "irracional, desproporcionado e incongruente". El motivo, la empresa había demostrado tolerancia empresarial al consentir 176 retrasos sin advertir o sancionar a la empleada, y recurrir directamente al despido disciplinario. En Xataka | Ir al baño no es trabajo: un tribunal suizo permite que una empresa obligue a sus empleados a fichar cuando van al baño Imagen | Unsplash (Campaign Creators) - La noticia Juanma Lorente, abogado laboralista: "Cuantas más veces llegues tarde al trabajo, más difícil será para la empresa despedirte" fue publicada originalmente en Xataka por Rubén Andrés .
Juanma Lorente, abogado laboralista: "Cuantas más veces llegues tarde al trabajo, más difícil será para la empresa despedirte"
  • Llegar tarde de forma repetida puede acabar en sanción o despido

  • Si la empresa lo ha tolerado durante años sin avisos, esa infracción puede ser tu mejor aliada

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Rubén Andrés

Editor - Trabajo y productividad

Rubén Andrés

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Llegar tarde cada día al trabajo, salir antes de tu hora o cometer distintas irregularidades en tu jornada puede hacer que tu empresa te dé un toque de atención, te sancione o, en los casos más graves, que incluso se aplique un despido disciplinario por incumplir las condiciones que aceptaste en tu contrato laboral.

Sin embargo, tal y como destaca el abogado laboralista Juanma Lorente en uno de sus recientes vídeos, si lo haces de forma repetitiva y la empresa no te apercibe por ello, esa infracción puede convertirse en tu mejor aliada para protegerte de un despido disciplinario.

Llegar tarde está mal, pero puede blindarte. El experto laboralista, explica en su vídeo una paradoja legal en el que la inacción de la empresa puede convertir una infracción en la mejor defensa para un trabajador ante una reclamación judicial por despido disciplinario.

En XatakaUnos empleados demandaron a su empresa por recortarles el salario. El Supremo ha respondido que ser impuntual no es un trabajo

El abogado explica la situación con un ejemplo muy sencillo: "Imagínate que llevas llegando tarde a tu trabajo 2 años. 5, 10 ó 15 minutos y la empresa no te dice nada.Tú llegas y fichas con la hora real a la que estás llegando y la empresa te lo tolera. De un momento para otro, después de dos años llegando tarde, te encuentras una carta de despido en la que te despiden por llegar tarde".

Según Lorente, ese despido sería improcedente porque la compañía permitió el "hábito" de llegar tarde durante dos años, sin que en todo ese tiempo haya reaccionado. El experto asegura que esa inacción supone una permisividad tácita de esa conducta, por lo que no podría usarse como motivo de despido ante un juez.

Quien calla otorga. Aunque pueda llegar a ser incongruente, ya que efectivamente queda acreditada la infracción del empleado, la reiteración de esa conducta sin que haya respuesta por parte de la empresa se conoce como tolerancia empresarial.

Tal y como cuentan desde el bufete Lex-it, este supuesto se produce cuando una compañía conoce la infracción reiterada del trabajador, como retrasos repetidos, pero no la sanciona durante mucho tiempo. Esto hace que un despido posterior por esa misma causa sea visto como injusto por los jueces, ya que la empresa pareció aceptarlo y "tolerar" la infracción. Como señala el abogado laboralista, "Si no te ha sancionado previamente por lo mismo, te lo ha permitido y te lo ha tolerado, no podrá utilizarlo para despedirte".

​Este principio obliga a las empresas a seguir una escala de sanciones que se aplica desde la primera infracción de los empleados: desde una simple advertencia puntual hasta suspensiones, antes de llegar al despido disciplinario. Ignorar esta escala de advertencias hace que la empresa no pueda alegarlo como motivo "directo" de despido porque, según la justicia, la empresa toleró ese comportamiento.

En Xataka"Vacaciones silenciosas": el 40% de millennials y Gen Z ha usado el teletrabajo para descansar sin permiso, según un estudio

El Tribunal Supremo ya lo ha aplicado. El Tribunal Supremo ha confirmado esta doctrina en varias sentencias en las que se han desestimado despidos disciplinarios porque las empresas han alegado como motivo de despido infracciones que han tolerado durante años sin mediar ninguna advertencia.

El resultado en todos los casos ha sido desestimar los despidos disciplinarios y declararlos despidos improcedentes con indemnización de 33 días por año trabajado, pese a estar acreditado que, efectivamente, el empleado había estado cometiendo una infracción de las condiciones durante mucho tiempo.

En una de esas sentencias, el Tribunal Supremo declara: "Sancionar con la mayor severidad (el despido disciplinario) una conducta que se había tolerado anteriormente, sin ninguna advertencia previa al trabajador de que se iba a poner fin a dicha tolerancia, sería contrario a la buena fe del empleador".

Un ejemplo práctico: llegó tarde 176 veces. Un ejemplo muy claro de esta paradoja jurídica lo encontramos en el caso de la empleada de una óptica en Asturias que llegó tarde a su puesto de trabajo hasta en 176 ocasiones sin que la empresa la amonestara por ello.

Cuando la empresa le comunicó su despido disciplinario, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias lo consideró "irracional, desproporcionado e incongruente". El motivo, la empresa había demostrado tolerancia empresarial al consentir 176 retrasos sin advertir o sancionar a la empleada, y recurrir directamente al despido disciplinario.

En Xataka | Ir al baño no es trabajo: un tribunal suizo permite que una empresa obligue a sus empleados a fichar cuando van al baño

Imagen | Unsplash (Campaign Creators)

Fuente original: Leer en Xataka
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