Donald Trump durante su rueda de prensa. Detrás, Marco Rubio. EFE
Columnas EL PANDEMONIUM La aberrante pretensión de Trump de convertir a Delcy en la Adolfo Suárez de VenezuelaEn Venezuela no se parte de cero. No es necesaria ninguna tabla rasa. Como dice Alberto Núñez Feijóo, "las dictaduras no se derrocan a medias".
Cristian Campos Publicada 5 enero 2026 02:19hParece cada vez más claro.
Donald Trump quiere que Delcy Rodríguez sea la Adolfo Suárez de la transición a la democracia de Venezuela.
Suena estúpido y lo es.
Porque ni Delcy Rodríguez, una vulgar delincuente, es Adolfo Suárez.
Ni Donald Trump es Torcuato Fernández-Miranda o cualquiera de los otros arquitectos de la Transición española.
Ni la España de la Transición tenía a China, Rusia, Irán y Cuba sobre el cogote.
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Los españoles sabemos cómo se hace una transición a la democracia desde una dictadura.
Es cierto que no fue la transición que un idealista de la democracia habría deseado porque el proceso no fue rápido, ni bonito, ni perfecto.
Nuestra transición exigió pactos entre los supervivientes del régimen que moría y los que estaban destinados a ser los protagonistas de la nueva España democrática.
Y pactos quiere decir cesiones.
Todos transigieron. Comunistas y franquistas. Socialistas y conservadores. Posibilistas e idealistas. El régimen franquista, la oposición democrática y la no tan democrática.
La Constitución misma fue un ejercicio de funambulismo.
Pero la prioridad era la democracia y se actuó en consecuencia.
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¿Semejanzas con Venezuela? Ninguna.
Porque la España de Franco no era un elemento activamente tóxico en el escenario internacional. Incómodo y anacrónico quizá. Tóxico, en el sentido en que es tóxica la Rusia de Putin, no.
Bastante teníamos con nuestros problemas internos como para entrometernos en los externos.
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El régimen socialista venezolano, en cambio, es terrorismo, narcotráfico y tortura.
Es Hezbolá y los servicios secretos cubanos.
Es la puerta de entrada de China, Irán y Rusia en Hispanoamérica.
Y es uno de los principales financiadores de la extrema izquierda en Occidente.
Venezuela no es un elemento secundario del eje de los totalitarismos. Es uno de sus principales proxies. Y China, Irán y Rusia no permitirán que del chavismo brote un Adolfo Suárez.
Suponiendo que ese Adolfo Suárez exista y esté dispuesto a hacer en Venezuela lo que hizo él.
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La Transición requirió un arquitecto (Torcuato Fernández-Miranda), un ejecutor (Adolfo Suárez) y un primer líder democrático "pleno" sin vínculos con el régimen anterior (Felipe González).
Y requirió tiempo. Entre la muerte de Franco y la aprobación de la Constitución pasaron tres años y dieciséis días.
Entre la muerte de Franco y las primeras elecciones democráticas, tres años, tres meses y nueve días.
Entre la muerte de Franco y la llegada de Felipe González al poder, seis años, once meses y ocho días.
Suponiendo que Venezuela lo hiciera tan bien como España, y eso es mucho suponer, los venezolanos votarían su primera Constitución democrática en enero de 2029.
Celebrarían sus primeras elecciones democráticas en abril del mismo año.
Y verían a su primer presidente democrático, sin vínculos con el régimen anterior, el 12 de diciembre de 2032.
¿Es ese un plazo de tiempo aceptable? No. Porque, a diferencia de la España de la Transición, en Venezuela si hay un presidente legítimo salido de las urnas. Es Edmundo González.
En Venezuela no se parte de cero. No es necesaria ninguna tabla rasa. Como dice Alberto Núñez Feijóo, "las dictaduras no se derrocan a medias".
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Marco Rubio, que ha expresado este domingo su "admiración" por María Corina Machado y Edmundo González, ha pedido "realismo" en referencia a las peticiones de elecciones democráticas inmediatas.
"Venezuela ha vivido un régimen chavista durante quince o dieciséis años y todos me están preguntando por qué no celebramos unas elecciones mañana mismo".
"Por supuesto que queremos que Venezuela viva una transición hacia algo completamente diferente a lo que hay ahora. Pero, obviamente, eso no va a suceder en las siguientes quince horas. Lo que tenemos son expectativas claras de que todo avanzará a partir de este momento en esa dirección".
Preguntado por Delcy Rodríguez, Marco Rubio ha dicho: "No, no es la líder legítima de Venezuela".
Secretario Rubio: “María Corina Machado es fantástica, la conozca desde hace años y ella es todo el movimiento... Pero aquí estamos lidiando con una realidad, nosotros queremos una transición a la democracia, pero la mayoría de la oposición está en el exilio y nosotros tenemos… pic.twitter.com/ndwsuPWLPY
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) January 4, 2026
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Intentando comprender cuál es el plan concreto de la administración Trump para Venezuela, he estado leyendo a Francisco Poleo con atención.
Francisco Poleo, que escribió este excelente artículo ayer en EL ESPAÑOL, es venezolano.
Poleo es periodista y familia de reporteros, hijo del veterano periodista Rafael Poleo, editor y director de varios medios, entre ellos el diario El Nuevo País.
Cuando Nicolás Maduro dijo que quería ver “los huesos” del periódico de su familia, cumplió su amenaza. Y destruyó el diario.
I was watching Maduro’s perp walk when I suddenly remembered the time he ordered his forces “to see the bones” of my family’s newspaper — one he effectively suffocated until it closed, forcing us all into exile.
— Francisco Poleo (@FranciscoPoleoR) January 4, 2026
Sweet dreams at the Brooklyn Detention Center, Nico. pic.twitter.com/kZCLoW1Jqs
Poleo emigró entonces a Estados Unidos.
Allí sigue escribiendo hoy, aunque ahora vive principalmente del negocio del vino.
Poleo sabe por tanto muy bien cómo piensa y actúa el régimen chavista.
Pero también sabe muy bien cómo funciona la administración estadounidense y, sobre todo, la administración trumpista.
Y por eso su opinión me parece de especial relevancia.
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Poleo ha escrito esto en X.
“Delcy Rodríguez y el núcleo duro de la cúpula del régimen están negociando con Estados Unidos en estos momentos.
No se trata de un cambio repentino. Es el resultado de una conclusión a la que se llegó en Washington durante meses: Estados Unidos no cree que María Corina Machado y la oposición tengan la capacidad operativa para tomar el poder en Venezuela porque no controlan significativamente a las fuerzas armadas.
Si así fuera, el poder habría cambiado inmediatamente después de las elecciones presidenciales de 2024. No fue así.
Durante un largo período, funcionarios estadounidenses, incluyendo a Marco Rubio, mantuvieron una comunicación constante con Machado y su equipo. Se les pidió repetidamente que presentaran pruebas de un plan concreto, no sólo para obtener el poder simbólicamente, sino para mantenerlo en la práctica: cadena de mando, alineamiento militar, control institucional y gobernanza inmediata.
Las respuestas fueron siempre evasivas, justificadas por preocupaciones de seguridad, pero nunca fundamentadas.
En ese momento, desde la perspectiva del gobierno estadounidense, la oposición dejó de parecer un mecanismo de transición viable y comenzó a verse como una apuesta política sin un brazo ejecutor.
El plan ahora sobre la mesa es que Delcy Rodríguez estabilice el país con el respaldo de Estados Unidos y luego convoque elecciones generales.
Esto no se presenta como un respaldo al régimen, sino como una estrategia de contención y transición.
Washington es explícito en una cosa: esta no es una alianza entre iguales. Estados Unidos dirige el proceso, Marco Rubio gestiona las líneas y la influencia es totalmente asimétrica.
Delcy es el instrumento, no el centro de gravedad.
Los funcionarios estadounidenses también consideran que la dura retórica pública de Delcy ayer estaba dirigida hacia adentro, a la base chavista, no hacia afuera. Ese mensaje se entiende como una señal interna.
Sin embargo, por el momento, las negociaciones con Estados Unidos continúan”.
Delcy Rodríguez and the core of the regime’s leadership are negotiating with the United States as we speak. This is not a sudden pivot. It is the result of a conclusion reached in Washington over months: the U.S. does not believe that María Corina Machado and the opposition have…
— Francisco Poleo (@FranciscoPoleoR) January 4, 2026
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Creo que Poleo está en lo cierto.
Porque yo seguí la rueda de prensa de Donald Trump del pasado sábado en directo y deduje de forma intuitiva algo muy similar a lo que expresa Poleo.
Yo vi una visión descarnada del poder y de los intereses de Estados Unidos. Y el deseo de que la transición a la democracia sea ejecutada, a las órdenes de la administración americana, por aquellos que, hoy por hoy, pueden controlar al ejército.
Y esa, según Trump, no es María Corina Machado. Mucho menos Edmundo González.
El plan está ahí. ¿Confío en él? No. Y no tanto por lo que pueda hacer el chavismo como por lo que puedan hacer Putin, Xi Jinping y los clérigos iraníes.
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La realidad es que la destrucción del régimen socialista venezolano no es opcional ni algo con lo que quepa especular en beneficio de una presunta transición ordenada a la democracia.
¿Mi opinión? Los Delta Force deberían haber acabado la noche del viernes con toda la cúpula del régimen. Con Delcy Rodríguez, su hermano, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López. Entre muchos otros.
Creo además que si, como dice Poleo, el plan de Trump y el de Marco Rubio es utilizar a Delcy Rodríguez como instrumento temporal para la transición de Venezuela a la democracia, una buena manera de despejar dudas sería exigir la inmediata liberación de los 863 presos políticos que siguen hoy encarcelados en los centros de tortura del régimen socialista venezolano.
Me extraña, de hecho, que el Gobierno español no haya exigido ya la liberación de los presos españoles que todavía permanecen en manos de un régimen ideológicamente afín como el chavista: entre ellos José María Basoa, Andrés Martínez Adasme y Miguel Moreno Dapena.
En total, contando los presos con doble nacionalidad hispano-venezolana, veintidós españoles.
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Así que no. La transición española no es un modelo para la venezolana. Con las elites del franquismo se pudo negociar. Las elites del chavismo son delincuentes comunes con conexiones internacionales con los peores regímenes criminales del planeta.
Su supervivencia es inaceptable.