La alcaldesa de Getxo Amaia Agirre ha anunciado hoy que no se presentará a la reelección en 2027 lo que obliga al PNV a buscar un relevo que recibirá como herencia la investigación judicial en la que han sido imputados tres ex concejales nacionalistas y tres técnicas municipales. Agirre, nieta del primer lehendakari José Antonio Agirre, justifica su renuncia a que "es el momento de abrir paso a nuevas personas" cuando aún restan 13 meses para el cierre de una legislatura paralizada desde que la Ertzaintza entró en despachos y dependencias municipales para investigar una presunto delito de corrupción en el derribo ilegal del palacete Irurak Bat para la construcción de 12 pisos de lujo. Dos de los concejales que formaban parte del equipo de gobierno de Agirre pretendían adquirir una de las viviendas después de haber facilitado la tramitación de la rehabilitación del palacete.
El PNV ya ha iniciado el proceso para sustituir la aparente renuncia de Amaia Agirre a volver a ser la candidata a la Alcaldía de Getxo. Agirre ha hecho pública su "decisión personal" de renunciar a la reelección junto con el "compromiso de seguir trabajando hasta el último día con la misma dedicación, responsabilidad e ilusión con la que he asumido cada tarea desde el inicio". Pero sus palabras de despedida se producen en una grave situación de parálisis política y administrativa que agravan la situación de este municipio de 75.000 habitantes en el que el PP vasco fue la segunda fuerza en 2023 y aspira a ganar las elecciones de 2027 con su portavoz Eduardo Andrade como candidato a la Alcaldía.
El anuncio de Agirre se produce cuando el juez instructor Marcos Amor ha desestimado las pretensiones de los abogados de los 10 investigados para anular los registros realizados por la Ertzaintza el pasado 14 de enero. La Policía vasca intentó acreditar sus sospechas de que los concejales Ignacio Uriarte e Irantzu Uriarte pudieron facilitar los trámites urbanísticos para rehabilitar un palacete protegido del siglo XIX que iba a ser reconvertido en una urbanización con 12 pisos de lujo. La pareja de ediles nacionalistas habría contado con la presunta colaboración del concejal de Urbanismo Iñigo Urkitza y de hasta tres técnicas municipales para facilitar esta obra. Los promotores de la urbanización finalmente decidieron derribar ilegalmente el palacete para ahorrarse 730.000 euros, según las estimaciones de la Ertzaintza.
El escándalo del palacete de Getxo se destapó en agosto de 2024 pero el PNV mantuvo a los dos concejales que pretendían adquirir uno de los pisos de lujo hasta el pasado 26 de enero de 2026. Durante un año y medio, Agirre y destacados dirigentes del PNV como el presidente Aitor Esteban defendieron la inocencia de los concejales señalados por los primeros indicios. Esteban llegó a defender el derecho de Ignacio Uriarte y de Irantzu Uriarte a comprarse un piso en su municipio y cuestionó el valor patrimonial del palacete derribado ilegalmente. "No es la torre Effiel", llegó a declarar pese a estar protegido tanto por el Ayuntamiento de Getxo como por el Gobierno vasco.
Sin relevo dentro de un grupo municipal que fue renovado el pasado mes de marzo, el PNV busca ahora un candidato a marchas forzadas. Irkus Ansotegi, sobrino del diputado foral de Bizkaia Ricardo Ansotegi, es el nombre avalado por las organizaciones municipales nacionalistas de Getxo.