El futbolista Rafa Mir, junto a su abogado, Jaime Campaner, el jueves 28 de mayo, llegando a la Audiencia Provincial de Valencia.
Reportajes La Audiencia Provincial condena a 8 años de cárcel a Rafa Mir por una doble agresión sexual a una chica de 21 añosLa joven relató durante la vista oral que la primera agresión se produjo en la piscina del futbolista y la segunda en un cuarto de baño de su chalé en la Urbanización de Torre en Conil.
Más información: Rafa Mir eligió ser juzgado por agresión sexual a una oferta del fiscal: evitaba la cárcel y reducía la indemnización en 24.000€
Jorge García Badía Publicada 15 junio 2026 14:36h Actualizada 15 junio 2026 14:55hRafa Mir podría haber aceptado un pacto con la Fiscalía para eludir una pena de cárcel, pero quiso defender su inocencia y le han condenado a 8 años y 6 meses de prisión.
El portavoz del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha confirmado que el futbolista "ha sido condenado a 7 años de cárcel por una doble agresión sexual", a una joven de 21 años, a la que conoció en la Discoteca Mya, durante su etapa como delantero del Valencia CF, así como "un año y medio por otro delito de lesiones".
La Audiencia Provincial ha dado veracidad al relato de la joven que en la vista oral afirmó que había sufrido dos agresiones sexuales en el chalé del jugador, en la Urbanización de Torre en Conil en Bétera.
El relato que ofreció la chica de 21 años ante el tribunal, sostiene que Rafa Mir la cogió en brazos "como un bebé" y la tiró vestida a la piscina: "Le pedí que no, que tenía frío". "Me impidió salir del agua, no me soltaba, estaba pegado a mí, le dije que me quería ir pero me cogió la cara, me besó, me tocó todo el cuerpo y me metió los dedos en la vagina".
La joven consiguió escapar y salió del chalé a esperar a su padre para que la recogiera. Pero se dio cuenta de que no llevaba el bolso y volvió a entrar en la casa. En ese momento, la chica afirma que Rafa Mir la cogió "fuerte" del brazo para llevarla a un baño y tras echar el pestillo, volvió a besarla y a introducirle los dedos en la vagina.
"Mir me empieza a hacer lo mismo que en la piscina; me altero, me pongo a llorar, me cuesta respirar, le digo que pare, que me deje, tenía miedo, volvió a besarme y a meterme los dedos".
El futbolista declinó un acuerdo con la Fiscalía que suponía una condena inferior a los 2 años de cárcel y que rebajaba la indemnización a la joven, de 74.000 a 50.000 euros. Todo ello, debido a que contaba con vídeos aportados como prueba para defender su inocencia. De forma que esta condena le obliga a recurrir para evitar su ingreso en prisión y frenar en seco su carrera futbolística tras haber cuajado una buena temporada en el Elche.
l futbolista Rafa Mir durante el juicio celebrado este 28 de mayo, en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia, junto a su amigo Pablo Jara, jugador del Alcantarilla CF que también fue juzgado.
La Audiencia Provincial considera que "no hubo consentimiento" en los tocamientos que Rafa Mir le realizó a la joven y que consistieron en un acceso carnal con los dedos en sus genitales.
El delantero que llegó a ser internacional con España, se sentó en el banquillo de los acusados de la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Valencia, el jueves 28 de mayo, con la Fiscalía reclamándole 9 años de prisión por los delitos de agresión sexual y 18 meses por lesiones.
A su lado estaba su amigo, el defensa Pablo Jara para el que pedían 4 años por agresión sexual y una multa por lesiones.
La sentencia ha sido notificada este lunes a las partes y también condena al amigo de Rafa Mir, el entonces defensa del Alcantarilla CF, Pablo Jara, a dos años y medio de prisión: 2 años por un delito de agresión sexual y 6 meses por un delito contra la integridad moral.
Rafa Mir tendrá que indemnizar con 64.000 euros a la víctima, de 21 años, y Pablo Jara a la amiga de esta, de 25 años, con 6.280 euros, después de haberla agredido para echarla del chalé del entonces jugador del Valencia CF. De hecho, las dos jóvenes acabaron semidesnudas en la calle tras aceptar la invitación del delantero ché para marcharse de la Discoteca Mya a poner la guinda a la noche de farra en su lujoso residencial.