Martes, 22 de septiembre de 2026 Mar 22/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

La banda de Serbia del cuarto de torturas de Estepona movía coca por Andalucía: "Analizan si usaron sus AK-47 en Marbella"

La banda de Serbia del cuarto de torturas de Estepona movía coca por Andalucía: "Analizan si usaron sus AK-47 en Marbella"
Artículo Completo 1,798 palabras
La Policía Nacional halló restos biológicos que han colocado en la diana a otros miembros de esta organización con células hasta el Levante. Las dos víctimas de las torturas tienen antecedentes y eran supuestos miembros de la banda que habían fallado en un trabajo. Más información: La Policía desmantela un "cuarto de torturas" en Estepona y salva a dos hombres: "Estaban desnudos y ensangrentados"

Una pistola con silenciador, junto a la silla del cuarto de las torturas destapado en un chalé de Estepona por la Policía Nacional. Cedidas

Reportajes La banda de Serbia del cuarto de torturas de Estepona movía coca por Andalucía: "Analizan si usaron sus AK-47 en Marbella"

La Policía Nacional halló restos biológicos que han colocado en la diana a otros miembros de esta organización con células hasta el Levante.

Las dos víctimas de las torturas tienen antecedentes y eran supuestos miembros de la banda que habían fallado en un trabajo.

Más información: La Policía desmantela un "cuarto de torturas" en Estepona y salva a dos hombres: "Estaban desnudos y ensangrentados"

Publicada 22 septiembre 2026 15:08h Actualizada 22 septiembre 2026 15:57h Síguenos

El chalé de Estepona que albergaba un ‘cuarto de torturas’ había sido alquilado por una organización criminal serbia con tentáculos que se extendían desde Andalucía hasta el Levante.

“Es una banda dedicada a traficar con cocaína y hachís, cuya actividad también abarca otros delitos como la extorsión”, según detallan fuentes de la investigación en exclusiva para EL ESPAÑOL.

La labor de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Málaga ha permitido desmantelar una célula de este grupo criminal internacional -con presencia en varias provincias-.

“La actividad de esta organización de delincuentes profesionales tenía presencia en la Costa del Sol, en el Campo de Gibraltar y en la zona del Levante”.

La Policía Nacional ha comprobado que entre los 7 serbios detenidos, por torturar a dos hombres en una habitación de un chalé en Estepona, “algunos de ellos contaban con antecedentes por robos con violencia y tráfico de drogas, incluso tenían citaciones judiciales pendientes”.

Las víctimas de las torturas tampoco estaban limpias porque Miguel Ángel (Cádiz, 1981) y Hamza (Ceuta, 1995) “tienen antecedentes”. De hecho, las citadas fuentes precisan que “uno de los hombres liberados también ha ingresado en prisión como los siete ciudadanos serbios arrestados”.

El cuarto de torturas destapado por la Policía Nacional en Estepona (Málaga).

Lógicamente, sus caminos se han separado en la cárcel, debido a que la Policía Nacional valora la posibilidad de conferir la categoría de testigos protegidos al gaditano Miguel Ángel y al ceutí Hamza, para seguir tirando del hilo para arrestar a más integrantes de esta organización.

La Policía Judicial trabaja con la hipótesis de que las dos víctimas liberadas del cuarto de las torturas son –supuestos- miembros de esta organización criminal de Europa del Este, dedicada al tráfico de coca, hachís y a las extorsiones.

“Todo apunta a que estos hombres estaban siendo torturados por un ajuste de cuentas, por haber fallado en algún trabajo que les encargó la banda”.

La investigación policial también está analizando la trazabilidad del armamento intervenido, cuando un zeta fue movilizado al chalé de la calle Nueva Atalaya de Estepona, la madrugada del sábado 5 de septiembre, para rescatar a dos hombres que estaban siendo torturados.

“Las armas recuperadas están siendo analizadas por el servicio de balística de la Policía Científica, para ver si están involucradas en otros delitos cometidos en Marbella”, tal y como apunta otra fuente conocedora de la investigación.

“Gracias a la rápida intervención de un zeta, no les dio tiempo a destruir ni a borrar huellas”. “Cuando los agentes salieron a perseguirles y vieron que estaban rodeados, tiraron una bolsa con fusiles AK-47 a un chalé colindante”.

Los fusiles AK-47 intervenidos en la vivienda de Estepona. Cedida

El ‘cuarto de las torturas’ fue destapado por la llamada de auxilio de la pareja sentimental de uno de los hombres secuestrados. Así lo revela la documentación a la que ha accedido en exclusiva EL ESPAÑOL:

“Mi pareja se ha marchado a un domicilio a realizar asuntos turbios y me ha dicho que si en diez minutos no contactaba conmigo que llamara a la Policía”.

Ese fue el contenido del inquietante aviso que recibió la Sala del 091 a la una y cinco minutos de la madrugada del sábado 5 de septiembre. La dirección del domicilio donde se estaban abordando “asuntos turbios” era el número 65 de la calle Nueva Atalaya de Estepona.

Hasta allí se desplazó un zeta como una exhalación. Los dos policías nacionales no sabían que se iban a batir el cobre con una peligrosa organizacióncriminal serbia.

“Los agentes tocan insistentemente al timbre, ya que observan luz en su interior”, según expone la documentación que obra en poder de los juzgados. De repente, se abrió la puerta automática del chalé y los policías de este primer zeta, se percataron de que dos hombres se dirigían hacia ellos, ocultando su rostro con bragas tubulares y luciendo guantes anticorte.

A continuación, presenciaron otra escena propia de una película de Quentin Tarantino, y concluyeron que en aquel chalé no ocurría nada bueno. “Por la puerta de la cocina de la vivienda, sale corriendo un varón desnudo, con sangre en el rostro y en estado de pánico, manifestando: ‘¡Que me tienen secuestrado y me van a matar!’

En ese momento, uno de los dos hombres que ocultan su rostro con bragas tubulares huye a la carrera, saltando el muro del jardín del chalé de la calle Nueva Atalaya.

Un zeta de la Policía Nacional. CNP

“Los agentes pueden observar cómo el hombre que huía, portaba algo en las manos que podría ser un arma de fuego, haciendo caso omiso a las órdenes para que se detenga. Por lo que un agente realiza un disparo al aire de manera disuasoria”.

El mismo policía nacional que abrió fuego, comenzó a perseguir al sospechoso, Marko N. (Serbia, 1995), al que se logra “interceptarlo en la acera”. Todo ello, con la ayuda de dos agentes que llegaron en otro zeta movilizado porque la situación se complicaba por momentos. Acto seguido, cayó el otro encapuchado, Filip J. (Serbia, 2001), y se localizaba a una de las víctimas de las torturas: Hamza.

“El agente se percata de la gravedad de la situación, por lo que pide apoyo por la emisora, para que se personen en el lugar más indicativos policiales”. Aquella madrugada del sábado, se movilizó a todos los zetas de Seguridad Ciudadana que estaban disponibles en Estepona y Marbella.

Del chalé que albergaba el cuarto de las torturas empezaron a salir corriendo ciudadanos serbios, hasta de debajo de las piedras. Por poner un ejemplo gráfico: a Zoran N. (1991) se le interceptó “saltando” un muro perimetral.

“Simultáneamente, un agente entra al recinto del chalet y observa a una persona correr hacia la parte trasera de la vivienda, lanzando una bolsa hacia el exterior que cae en una casa adyacente".

En esa bolsa de deporte se localizan fusiles de asalto AK-47 del desaparecido Ejército de la Unión Soviética, empleado por los miembros de esta organización para dar seguridad a este chalé que alquilaron “como base operativa” de su entramado de mercadeo de drogas.

Una pistola y los fusiles intervenidos por la Policía Nacional. Cedidas

Otro de los integrantes de uno de los zetas movilizados, se metió en el chalé y descubrió la presencia de más ciudadanos serbios dentro del salón.

“El actuante comienza a dar órdenes claras a los que se encontraban en el interior, tres personas, las cuales se tiran al suelo. Se procede a entrar en la vivienda, escuchando a otra persona en una de las habitaciones que sale al salón diciendo: ‘Me iban a matar’”.

“Estoy secuestrado y herido”, afirma este hombre sangrando por la boca. “Estábamos secuestrados”.

Pistola con silenciador

Se trataba de Miguel Ángel, secuestrado y agredido en el cuarto de torturas: una habitación con sus paredes completamente plastificadas, con una silla, bridas, un martillo, unas tenazas y una pistola con un silenciador que presagiaba un final luctuoso tanto para él como para Hamza.

Esta calle de Estepona se llenó de luces azules y agentes desplegados que buscaban a más sospechosos, los cuales no dudaron en ocultarse en los chalés de otros vecinos: “Realizan una batida por la casa colindante, observando a un varón escondido entre los arbustos de la vivienda, practicando la detención de León Y. (1997)".

Una vez detenidos los 7 ciudadanos serbios, los agentes inspeccionaron al milímetro el chalé y confirmaron que los dos hombres ensangrentados estaban siendo objeto de atrocidades:

“Se localiza una habitación, la cual se encuentra llena de plásticos cubriendo las paredes, con un martillo y restos de cinta americana y dos armas de fuego tiradas en el suelo a simple vista”.

Parece ser una habitación de tortura”. “Se activa protocolo de delitos violentos, dando aviso a la Policía Científica”.

La calle Nueva Atalaya de Estepona. Google Maps

Durante esta meritoria intervención de los zetas de Seguridad Ciudadana de Estepona y Marbella, tres agentes resultaron lesionados fruto de las persecuciones en las que tuvieron que saltar varias vallas de casas.

Pero lograron arrestar a los serbios Filip J. (2001); Zoran N. (1991); Ivan M. (2002); Sekulic M. (1999); Leo Y. (1997); Alexa K. (2002) y Marko N. (1995).

"Ninguno contaba con domicilio conocido". Aunque algunos sí tenían antecedentes y eso ha permitido a la Brigada de Policía Judicial ampliar la investigación porque en el que bien podría ser bautizado como el chalé de los horrores, se hallaron restos biológicos para seguir practicando detenciones en el seno de esta organización que opera por la Costa del Sol, el Campo de Gibraltar y el Levante".

"En la inspección realizada por Policía Científica se han identificado a otros serbios con antecedentes y esa operación está abierta". "Quizá no entraron por España para que no conste en ningún sitio, suele ser su modus operandi".

De momento, lo que está meridianamente claro es la violencia con la que actúan porque los siete serbios detenidos han exigido a los funcionarios de la cárcel de Alhaurín de la Torre que deben estar juntos en el mismo módulo y compartir celdas, de lo contrario les han amenazado: "Habrá problemas".

  1. Policía Nacional
  2. Estepona
NEWSLETTER - REPORTAJES Una selección de los reportajes más leídos todos los domingos en tu correo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir