Carmen Cervera en una fotografía de archivo. Gtres
Famosos BACHE DE SALUD La baronesa Thyssen ha sufrido una neumonía "muy fuerte": "Ha estado muy malita. Lo pasó mal, pero ya está mucho mejor"La mecenas, de 83 años, ha estado ingresada en la clínica Teknon de Barcelona durante varios días, rodeada de su familia.
Más información: Preocupación por el estado de salud de la baronesa Thyssen tras su ingreso en un hospital: sus hijos no se separan de ella
Jesús Carmona Publicada 6 mayo 2026 17:47h Actualizada 6 mayo 2026 17:57hGran susto de salud el que ha vivido, en los últimos días, la baronesa Thyssen, Carmen Cervera, a sus 83 años. Este miércoles, día 6 de mayo, se ha conocido que ha estado ingresada en la clínica Teknon de Barcelona. Sus tres hijos no se han separado de ella.
Se la trasladó a la Ciudad Condal, desde su domicilio en Sant Feliu de Guíxols, en helicóptero, dada la urgencia de la situación. Han sido unos días de máxima preocupación para sus tres vástagos, Borja (46) y la mellizas Carmen (19) y Sabina (19).
Las imágenes que Semana ha publicado de ellos no dejan lugar a dudas: sus rostros reflejan el delicado trance que ha vivido Tita. Ahora, horas después de ver la luz la noticia de este bache de salud, se ha conocido la naturaleza de la dolencia.
La discreta vida de Sacha, el hijo mayor de Borja Thyssen que ha celebrado su 18 cumpleaños en la discoteca de moda de MadridLa baronesa Thyssen. Gtres
Carmen Cervera ha sufrido una "neumonía muy fuerte". Así lo ha trasladado su entorno más próximo, en forma de comunicado, a la revista ¡HOLA!.
"Ha estado realmente mal, lo pasó muy mal, sí. Ha estado muy malita,pero ahora está mucho mejor, recuperándose. Ha tenido una neumonía muy fuerte y ya está mucho mejor. Todo está bien", se pone de manifiesto.
Al cabo, se reflexiona lo que sigue: "A estas edades, no se libra nadie de los sustos y las complicaciones, pero tranquilidad". Así las cosas, Carmen Thyssen ha pasado unas delicadas horas en lo que respecta a su salud, pero ya está fuera de peligro.
La prueba de que todo marcha bien es que ha abandonado el centro médico y ya se encuentra en su casa de Más Mañanas, rodeada de toda su familia. Principalmente, de sus tres hijos y de su nuera, Blanca Cuesta, con la que parece que su relación es más fluida.
Baronesa Thyssen, en un acto público. Gtres
Además de su residencia en Andorra, Mas Mañanas es uno de los lugares donde la baronesa se siente más vinculada emocionalmente.
Su presencia en Sant Feliu de Guíxols también está relacionada con su impulso al proyecto museístico de la zona, donde ha promovido iniciativas culturales vinculadas a su colección.
Este contratiempo de salud acontece, se puede decir, en un lance sereno para la baronesa Thyssen. El pasado 23 de abril, festejó sus 83 años en Andorra, país donde tiene fijada actualmente su residencia.
La celebración contó con gran presencia familiar. Destacó, en especial, la asistencia de su sobrino Guillermo, Conservador General de la Colección Carmen Thyssen. "Lo voy a celebrar como cada año, con la familia", compartió.
Tita, Borja y los altibajos
Renglón aparte bien merece la relación maternofilial entre la baronesa Thyssen y Borja. Un vínculo que ha atravesado etapas especialmente tensas y convulsas que han erosionado profundamente la dinámica familiar.
Durante años, madre e hijo mantuvieron un distanciamiento evidente, alimentado por desencuentros personales, diferencias en la gestión del legado familiar y la influencia de terceros.
Ese alejamiento no sólo se reflejó en la ausencia de contacto, sino también en declaraciones públicas que evidenciaban un vínculo deteriorado.
Tita Cervera junto a su hijo y su nuera, Blanca, en un acto público. Gtres
La baronesa llegó a admitir que había echado de menos a su hijo y que la distancia le había causado un profundo dolor, mientras que Borja, en distintos momentos, expresó sentirse incomprendido y apartado de decisiones relevantes.
Esa fractura entre ambos tuvo un impacto directo en la relación de Borja con sus hermanas, las mellizas Carmen y Sabina. Las jóvenes crecieron en un entorno donde la distancia entre Borja y la baronesa se convirtió en un telón de fondo constante.
Este extremo dificultó la construcción de un vínculo fluido y natural entre los tres. La reciente hospitalización de la baronesa Thyssen ha actuado como un punto de inflexión, reuniendo a los tres hermanos de nuevo.
Un gesto de unidad que no se veía desde hacía ocho años.