La abrumadora película de ‘Los Javis’, basada en un texto inacabado de Federico García Lorca, logra llevar un relato de márgenes al ‘mainstream’ internacional y amenaza con hacer historia en la temporada de premios
'La bola negra': una reivindicación de las identidades perdidasLa abrumadora película de 'Los Javis' consigue llevar una historia de márgenes al 'mainstream' internacional y amenaza con hacer historia en la temporada de premios
Regala esta noticia Añádenos en Google 18/09/2026 Actualizado a las 20:29h.Hay una luz especial en 'La bola negra'. No hace falta ser un experto en análisis cinematográfico para darse cuenta. La fotografía de Gris Jordana funciona desde un prólogo en el que el despliegue técnico se aprovecha con sutileza para retratar un episodio de tantos de nuestra Guerra Civil. Españolitos ensayan el saludo fascista con ropa de domingo mientras afinan los instrumentos para dar la bienvenida, pero el caos se apodera de la escena de la misma manera que se apoderó de España. Y entonces suena a todo volumen 'Soldadito español', esa canción nacida de una revista y convertida después en una festiva marcha militar. Sebastián huye y se esconde. Aún no ha arañado la tierra, pero Ambrossi y Calvo ya te tienen -de nuevo- dentro de su universo particular.
España -o su Academia de Cine, por ser más específicos- ha tomado la decisión correcta. La película de 'Los Javis' competirá por llevarse el premio a la Fotogramas de 'La bola negra' con Guitarricadelafuente y Penélope Cruz. El propio Conejero refuerza esta tesis: «Lorca es un poeta leído, celebrado y amado en todo el mundo. Alcanzó a serlo en vida, antes de su asesinato. Nosotros necesitamos a Lorca y no Lorca a nosotros. Celebro, sí, que una película en la que su poesía está derramada en las imágenes y diálogos vaya a llegar a un público tan heterogéneo y a nuevas generaciones. Y si me lo permites -añade- celebro que la memoria de Rafael Rodríguez Rapún se avive». Esta no es la primera película que habla de historias de hombres homosexuales, está claro. Hace unos años, 'Call Me by Your Name' (Luca Guadagnino, 2017) llegó incluso a estar nominada a mejor película en los Oscar. Aunque gustó dentro del colectivo y traspasó las barreras de este nicho de espectadores, el filme no destaca por profundizar en el conflicto que supone renunciar a lo más importante de la vida de un ser humano: ser quién uno es. Si también dejamos a un lado propuestas que sí abordan estas cuestiones pero que no llegaron al gran público ('Weekend', de Andrew Haigh; o 'Happy Together', de Wong Kar Wai, entre otras), el último precedente de cine gay 'mainstream' que habló de estas renuncias fue 'Brokeback Mountain' (2005), el trabajo con el que Ang Lee se llevó el Oscar a la mejor dirección, y al que le hurtaron el de mejor película en favor de la olvidable 'Crash'. Aquello, en realidad, fue la confirmación de que el relato de los vaqueros que dimiten de una vida juntos era la excepción que confirmaba la regla: el espectador medio no estaba listo para una historia de amor entre dos hombres. Y la industria, menos aún. «Celebro que una película en la que su poesía está derramada en las imágenes y diálogos vaya a llegar a un público tan heterogéneo y a nuevas generaciones» Alberto Conejero Coguionista de 'La bola negra' «Las personas LGTBI siempre nos hemos emocionado con historias de todo tipo, por supuesto con historias de amor heterosexuales, porque esa es la potencia de la ficción y porque sería tristísimo que todo fuera autorreferencial, deseo que todo tipo de público se pueda emocionar con esta historia. La ficción debe convocar una cita con el misterio y no devolvernos una imagen victoriosa y servil de lo que somos. Es una película hecha con tantísimo amor que creo podrá derribar algunos prejuicios», recalca Conejero. Más de veinte años después, no es aventurado decir que las cosas parecen haber cambiado. Los cines han cedido gran parte de su audiencia generalista a las plataformas, y entre ellas es Netflix la que mayor cuota de mercado tiene. ¿Existe, por tanto, algo más 'mainstream'? Aunque en España será Elástica y posteriormente Movistar+ quienes distribuyan la película, en Estados Unidos será la reina de las plataformas la que haga lo propio. Pero no lo hará de cualquier manera. No se limitará a incluirla en su catálogo, sino que la proyectarán en las salas durante 47 días, la mayor ventana de distribución en cines de toda la historia de la compañía. Este hito es doblemente importante. Primero, porque esto ocurrirá con una producción española. Y segundo, porque esto quiere decir que Netflix considera que 'La bola negra' es la mejor opción que tienen para conseguir el tan ansiado -y nunca alcanzado- Oscar a mejor película. El premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes fue el punto de partida, pero las presentaciones en los festivales de Telluride y Toronto confirman que es una de las sensaciones de la temporada. ¿Hasta dónde puede llegar entonces el filme? Aún es pronto para decirlo, pero los principales medios dedicados al cine ponen encima de la mesa unas cifras que ilusionan. The Hollywood Reporter habla de un mínimo de cuatro nominaciones (película, película internacional, actor de reparto y mejor canción original) y posibilidades de cinco o seis más. Sin embargo, otras webs son aún más optimistas. Nextbestpicture.com, que generalmente tiene el mayor porcentaje de aciertos, plantea 13 nominaciones. Pero hay algo más: 9 de sus 17 expertos consultados consideran que es la 'frontrunner' (favorita) para hacerse con el Oscar a mejor película. Netflix proyectará 'La bola negra' en las salas durante 47 días, la mayor ventana de distribución en cines de toda la historia de la plataforma Pero, ¿qué ha pasado para que una película española de dos horas y media, rodada en español, sobre gays y con la Guerra Civil de fondo se haya convertido en una de las apuestas de la temporada? Quizá haya muchas respuestas y muchas razones distintas, pero la principal es que es una película que está muy bien hecha, desde el texto hasta la dirección; desde el sonido hasta la banda sonora. Y, por supuesto, sus interpretaciones, con una Penélope Cruz que siempre consigue eclipsar al resto aunque salga en pantalla solo diez minutos. También hay que tener en cuenta que la historia, aunque en España nos suene algo muy patrio, es en realidad una historia universal. Igual que en su momento 'Boyhood' (2014, Richard Linklater) emocionó por su capacidad para hacernos sentir que la vida (con sus errores y aciertos) solo discurre hacia delante y que la melancolía es una trampa inevitable, 'La bola negra' nos recuerda todo aquello que no pudimos vivir, y nos emplaza a revivirlo -aunque sea en la memoria- para que las personas que vienen después de nosotros no tengan que renunciar al amor y, lo que es aún más importante, a su propia identidad.De los márgenes a lo 'mainstream'
Un hito en el cine español
comentarios Reportar un error