"Esto no es justo. Mi hermana tenía 21 años y estudiaba Educación Infantil en Granada. Hace tres semanas se fue a México para realizar un periodo académico en el extranjero... Un hombre la siguió y la apuñaló varias veces en el abdomen, sin ningún motivo... Y ahora está ahí fuera, libre... Cuando salió de España no sabía que otras jóvenes de esa universidad habían sido asesinadas".
Lara no consigue contener las lágrimas, pero habla sin parar en un vídeo que se ha hecho viral y en el que relata cómo murió su hermana, Claudia Tacoronte Aguilera, asesinada en el estado mexicano de Morelos, donde acababa de comenzar un Erasmus fuera de la Unión Europea.
"¿Cómo se puede normalizar que en apenas unos meses hayan sido asesinadas cuatro jóvenes de la misma universidad y nadie haga nada?", se pregunta Lara entre sollozos. ¿Qué garantías de seguridad debe ofrecer una universidad europea cuando envía a sus estudiantes al extranjero, a países donde la violencia y la delincuencia están tan extendidas? Son preguntas que ahora se hacen muchos padres. En México, por ejemplo, cada día se producen 11 feminicidios.
Claudia había viajado llena de ilusión, como tantos jóvenes de su edad, para vivir una experiencia al otro lado del Atlántico. Quería ser maestra y había solicitado participar en un programa académico internacional. Sin embargo, no fue ella quien eligió el destino. La Universidad de Granada —que ahora ha suspendido el intercambio con México— le asignó la Universidad Autónoma de Cuernavaca, en la capital del estado de Morelos, uno de los territorios más violentos del país, donde operan bandas de narcotraficantes y delincuentes comunes dedicados a las extorsiones y los robos.
Desde comienzos de año, las autoridades locales han registrado 21 feminicidios. Cuatro de las víctimas eran estudiantes universitarias.
Antes de Claudia, en febrero, fue asesinada Kimberly YoselinRamos Beltrán, de 18 años, cuyo cadáver fue encontrado diez días después de su desaparición. En marzo le tocó a Carol Toledo Gómez, también de 18 años. En mayo murió Michelle Itzayana Fuentes Calderón, de apenas 15 años e hija de una profesora.
Según las primeras investigaciones, Claudia fue atacada en plena calle, en Cuautla, adonde había acudido para asistir a la Fiesta de la Planta Medicinal. Un hombre identificado por la Policía —aunque no ha sido detenido— como Francisco Javier, alias El Trompas, intentó robarle el teléfono móvil. Después la golpeó y la persiguió hasta el Centro Cultural de la localidad, donde Claudia trató, sin éxito, de pedir ayuda.
"Y allí fue donde ese tipo acabó con ella. ¿Se puede morir así?", clama su hermana. "Vivimos en una sociedad enferma, llena de personas inhumanas".
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha prometido que "el culpable será encontrado". Pero la impunidad continúa siendo uno de los grandes problemas del país, como ya denunciaba Sergio González Rodríguez en Huesos en el desierto, una investigación sobre la oleada de feminicidios de Ciudad Juárez.
El comienzo del libro es contundente: "Ni el Estado ni los gobiernos... han afrontado nunca la situación a la altura de sus responsabilidades. La maquinaria de exterminio en el olvido ha continuado su marcha, imparable".