Miércoles, 04 de marzo de 2026 Mié 04/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

La capacidad balística de Irán y las limitaciones operativas de EEUU amenazan con alargar la guerra que esperaba Trump

La capacidad balística de Irán y las limitaciones operativas de EEUU amenazan con alargar la guerra que esperaba Trump
Artículo Completo 1,304 palabras
Irán ha decidido que la mejor defensa es un buen ataque, pero para eso necesita una cantidad de proyectiles y de lanzaderas que Estados Unidos e Israel están intentando minimizar para que el conflicto no se eternice. Más información: Trump, sin plan definido en Irán: promete no cometer los errores de Irak pero no descarta poner botas sobre el terreno

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Jonathan Ernst Reuters

Oriente Próximo La capacidad balística de Irán y las limitaciones operativas de EEUU amenazan con alargar la guerra que esperaba Trump

Irán ha decidido que la mejor defensa es un buen ataque, pero para eso necesita una cantidad de proyectiles y de lanzaderas que Estados Unidos e Israel están intentando minimizar para que el conflicto no se eternice.

Más información:Trump, sin plan definido en Irán: promete no cometer los errores de Irak pero no descarta poner botas sobre el terreno

Publicada 4 marzo 2026 02:45h

Las claves nuevo Generado con IA

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfatizó este martes, cuarto día de bombardeos masivos sobre Irán, la importancia de reducir el número de armas que el país persa tiene almacenadas. De ello dependerá, en buena medida, la duración de la guerra y la capacidad para sobrevivir del régimen de los ayatolás.

Aunque es complicado saber con exactitud cuántos misiles y drones tiene Teherán a su disposición, lo cierto es que hablamos de una potencia militar de primer nivel que lleva décadas armándose y armando a su vez a las distintas milicias terroristas que ha ido filtrando por todo Oriente Próximo.

El arsenal de Irán para responder a Israel y EEUU: misiles hipersónicos, balísticos y enjambres de drones

Sí sabemos que Irán cuenta con misiles balísticos con un alcance de hasta 1.200 kilómetros, el límite autoimpuesto para poder atacar Israel. También dispone de, al menos, un tipo de misil hipersónico, capaz de volar a cinco veces la velocidad del sonido, y de infinidad de drones Shahed, cuya producción se ha multiplicado en los últimos años para cubrir las necesidades propias y las de sus aliados rusos.

El problema con los drones es que, pese a su enorme utilidad en las cortas distancias del frente, como se está pudiendo demostrar en Ucrania, es muy complicado que hagan daño a objetivos que están a cientos de kilómetros de distancia. Hay que sortear demasiados interceptores.

Pese a todo, consciente de las limitaciones de sus defensas aéreas —los equipos rusos de intercepción ya quedaron en evidencia en Venezuela y está volviendo a pasar lo mismo en Oriente Próximo—, Irán ha decidido afrontar este conflicto no desde la defensa, sino desde el ataque a prácticamente todos los países árabes vecinos.

En ese sentido, para que la estrategia funcione y provoque daños en esos países y conmoción en sus opiniones públicas, la cantidad de proyectiles que hay que enviar es enorme… y sólo en la Guerra de los Doce Días de junio de 2025, se calcula que Israel ya acabó con un tercio de los lanzamisiles iraníes.

De su capacidad de fabricar más y reservar a la vez las armas que se mantienen almacenadas bajo tierra dependerá el futuro de los ayatolás en el poder.

Trump, sin plan definido en Irán: promete no cometer los errores de Irak pero no descarta poner botas sobre el terreno

Rubio y Trump, balones fuera

No parece en cualquier caso que esta guerra vaya a ser cuestión de días y hay varios motivos para pensarlo.

El propio Trump, por ejemplo, lo insinuó en su red social, Truth, en la mañana del martes, cuando afirmó que las reservas estadounidenses de armas intermedias eran prácticamente "ilimitadas" y que podía pasarse semanas bombardeando Irán… pero que sí había más problemas con las armas de última generación, puesto que Joe Biden se las habría "regalado" a Ucrania.

Dejando a un lado la falsedad del argumento, pues ya no merece la pena entrar en estas cuestiones, parece que el presidente está avisando a su base de que el conflicto podría alargarse y de que no sería culpa suya, sino de su antecesor.

Como todo lo demás.

Marco Rubio, secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional, también hizo este martes unas extrañas declaraciones en las que venía a reconocer que esta guerra no la había buscado Estados Unidos, sino Israel, de nuevo tirando balones fuera sobre su posible resultado.

Esta acusación de plegarse a los intereses del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, que tiene elecciones este mismo año, se viene repitiendo entre diversos comentaristas cercanos al movimiento MAGA, empezando por el expresentador de Fox News y conocido prorruso, Tucker Carlson. Es una acusación que puede hacerle mucho daño a Trump entre sus partidarios más fervientes… y que, sin embargo, no es del todo cierta.

Es impensable que Estados Unidos se hubiera metido en algo así sin el apoyo de sus aliados árabes, que detestan a los ayatolás chiíes con toda su alma.

Los grandes emiratos, e incluso la propia Arabia Saudí, hace tiempo que dejaron de ver a Israel como el principal enemigo regional y sus políticas exteriores giran en torno a la amenaza de Irán. No es casualidad que, a su vez, Irán haya lanzado ataques contra ellos desde el primer momento.

Irán ataca territorio de la UE al lanzar misiles contra bases en Chipre: cuál es su alcance y hasta dónde llegarían

La persistencia del fanatismo

Más allá de la cuestión puramente cuantitativa, que, sin duda, tiene una gran importancia, hay otro factor que invita a pensar que la guerra no será corta. Se trata del fanatismo del régimen teocrático que lleva casi cincuenta años aferrado al poder contra viento y marea.

Como han demostrado sus facciones terroristas en Líbano (Hezbolá), Gaza (Hamás) o Yemen (los hutíes), por mucho que se elimine a los altos mandos, siempre surge alguien que los sustituye con la misma voracidad.

Tal vez haya habido ahí un error de cálculo y eso es algo que puede pasar cuando tu diplomacia la lleva Steve Witkoff, un empresario de la construcción sin experiencia previa alguna.

Witkoff no entendía por qué los iraníes no llegaban a un acuerdo pese a tenerles rodeados con portaaviones y seguramente no entienda que sigan sin rendirse pese a haber matado a Alí Jamenei y haber causado ya casi un millar de muertos y numerosos daños logísticos.

Las consecuencias de una guerra de meses —no hablamos de cuatro años como en Ucrania porque la capacidad de atención de Trump suele ceñirse a períodos cortos de tiempo— no sólo pueden ser duras para la propia administración republicana, sino que pueden hacer que las relaciones entre Estados Unidos y Europa se resientan aún más, como lo demuestran las agresivas declaraciones de este martes del presidente estadounidense respecto a España. Unas declaraciones que fueron tácitamente compartidas por el canciller alemán Friedrich Merz.

También el régimen de los ayatolás se expone a enormes consecuencias, pero hablamos de un régimen milenarista que ve en el martirio una especie de salvación. Exactamente lo mismo que hace impensable dejar que los clérigos dispongan de un arma nuclear es lo que les hace tan difíciles de convencer en una negociación.

Su reino, creen ellos, no es de este mundo. Y, en consecuencia, absolutamente todo vale.

  1. Estados Unidos
  2. Irán
  3. Donald Trump
  4. Oriente Próximo
  5. mundo-newsletter-destacada

NEWSLETTER - INTERNACIONAL

Recibe de lunes a viernes las noticias clave de lo que ocurre en el mundo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir