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La «carrera de relevos» tras un infarto: el tiempo que tienes para salvar el corazón

La «carrera de relevos» tras un infarto: el tiempo que tienes para salvar el corazón
Artículo Completo 949 palabras
Tras el susto de Julen Guerrero, los expertos recuerdan la importancia de reconocer los síntomas y llamar al 112 sin esperar
La «carrera de relevos» tras un infarto: el tiempo que tienes para salvar el corazón

Tras el susto de Julen Guerrero, los expertos recuerdan la importancia de reconocer los síntomas y llamar al 112 sin esperar

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Yolanda Veiga

06/10/2026 Actualizado a las 00:11h.

Una carrera de relevos. Es el símil que Juan Beteré, cardiólogo intervencionista en la sección de Hemodinámica de Cruces y también del Hospital Vithas Vitoria, ... emplea para explicar el protocolo ante un infarto, la principal causa de muerte en varones de mediana edad. Cada año, se producen en España entre 70.000 y 80.000 casos. Hace unos días, el exjugador del Athletic Julen Guerrero era noticia tras conocerse que había sufrido uno, del que ya se recupera. El cronómetro de esta carrera de la que habla Beteré se pone en marcha en el momento en que la persona nota esa presión en el pecho. Muchas veces no lo sabe, pero el tiempo ya ha empezado a correr.

¿Qué ha pasado?

«Las arterias coronarias son los vasos que llevan la sangre con los nutrientes y el oxígeno que necesitan las células de nuestro corazón –los miocitos– para vivir y desempeñar su función. La mayoría de los infartos se producen cuando una placa de ateroma (colesterol), que se encuentra en la pared de una arteria coronaria, se rompe y, sobre ella, se forma un trombo que obstruye el paso de la sangre a través de ella». Dicen los cardiólogos que «el tiempo es músculo». Se explica Beteré: «Si la arteria permanece cerrada, una parte del músculo del corazón comienza a sufrir un daño que, con el paso del tiempo, puede hacerse irreversible y necrosarse. Cuanto más tiempo permanece la arteria obstruida, mayor será la cantidad de músculo cardíaco que se pierde».

Servicios de emergencias

«Los servicios de emergencias que acuden en ambulancia y se trasladan al lugar donde está el paciente pueden realizar un electrocardiograma 'in situ', antes de llegar al hospital». Si la prueba confirma el diagnóstico, «se puede activar el circuito asistencial, que requiere una apertura urgente de la arteria coronaria, mejorando los tiempos y, además, pudiendo asistir en caso de aparición de complicaciones durante el traslado como arritmias malignas».

En el hospital

Angioplastia coronaria primaria. Es la intervención de urgencia para tratar la fase aguda de un infarto de miocardio. Un proceso en tres pasos. «Mediante un catéter, habitualmente introducido a través de la arteria radial de la muñeca, los hemodinamistas (cardiólogos intervencionistas) llegamos hasta la arteria coronaria obstruida. Entonces la abrimos, bien hinchando un balón o globo, bien con un microaspirador que extrae el trombo o incluso con las dos técnicas combinadas. Una vez abierto el vaso, se colocan uno o varios 'stents', una malla metálica tubular que mantiene la arteria abierta y asegura el flujo sanguíneo». El objetivo de esta intervención es que la sangre vuelva a llegar al músculo del corazón lo antes posible para que deje de sufrir.

Las secuelas

«Si los pacientes son atendidos rápidamente, con rehabilitación pueden hacer vida completamente normal, sin secuelas». En el otro extremo, los casi 13.000 fallecidos anuales por esta causa en España. Entre ambas casuísticas, secuelas de diferente gravedad. «Si la parte afectada, 'muerta', es grande y el corazón pierde fuerza de bombeo (disfunción ventricular) puede producirse una insuficiencia cardiaca que limite al paciente en el día a día para hacer esfuerzos más o menos grandes por fatiga excesiva. Otra secuela son las arritmias cardiacas que se generan sobre este tejido muerto y que pueden ser mortales y ocasionar muerte súbita». Por otro lado, haber sufrido un infarto aumenta el riesgo de volver a sufrir otro, «de ahí la importancia de hacer una buena rehabilitación tras el primer episodio y controlar mucho más los factores de riesgo (tensión, diabetes, dieta, hacer ejercicio…).

Niños con diabetes y otras consecuencias de los malos hábitos

«La enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad en Europa». Da el dato Vanessa Escolar Pérez, adjunta del servicio de Cardiología del Hospital de Basurto y corresponsal de la Unidad IC. Ictus, infarto, angina de pecho, insuficiencia cardiaca, arritmias... Son las afecciones cardiovasculares y cerebrovasculares que engordan la estadística de pacientes, que crece exponencialmente con los malos hábitos. Y estos hábitos perniciosos, alerta la experta, se están adquiriendo ya en la pronta infancia. «La aterosclerosis es una enfermedad en la que se acumulan grasa, colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias. Que esas 'tuberías' que llevan la sangre al corazón se atasquen es algo que requiere tiempo, por lo que es poco natural que se den casos en menores. Pero sí es cierto que, cuanto más tarde se inicie la persona en los malos hábitos, más tarde se desarrolla la enfermedad». Y está sucediendo al revés. «Estamos viendo niños con colesterol, diabetes, obesidad... asociado al sedentarismo y al exceso de bebidas azucaradas». Una pauta general de cuidado cardiovascular se asienta en dos pilares –anota Escolar– . Por un lado, una dieta basada en el plato de Harvard (50% frutas o verduras, 25% cereales integrales y el otro 25% proteína saludable). Por otro, deporte: «Treinta minutos de caminar, correr, bici, nadar... combinados con ejercicios de fuerza como sentadillas, planchas, pesas... cinco días a la semana».

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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