El equipo de Deschamps se confirma en su duelo de dieciseisavos como gran favorito para ganar el Mundial. Nadie crea juego como Olise, nadie lo finaliza como Mbappé, en una dupla que se antoja insuperable
Regala esta noticia Añádenos en Google Mbappé celebra el tercer gol de su equipo durante el partido. (AFP)Javier Ansorena
Corresponsal en Nueva York
01/07/2026 Actualizado a las 01:18h.«Un terremoto», dice François, un parisino que vive en Nueva York, cuando se le pregunta qué puede evitar esta tarde calurosa la victoria de ... Francia frente a Suecia. Seguro que el hincha galo, acompañado de sus dos hijos, no se da cuenta de que la respuesta, en medio del recuento de muertos en Venezuela, no está muy inspirada. Pero está en lo cierto: por lo que se ve en el terreno de juego del estadio de Nueva York/Nueva Jersey, solo una catástrofe puede evitar que ‘Les Bleus’ se impongan a Suecia. Y, en las concentraciones de España, de Argentina, de Marruecos o de Inglaterra, en los laboratorios de estrategia de sus equipos técnicos, en las conversaciones futboleras en todo el mundo, delante de las pantallas que proyecta el Mundial, la pregunta es la misma: ¿cómo se puede parar a Francia, a su máquina ofensiva? La respuesta no la da Suecia, que cae arrollada por los franceses (3-0) en un partido de dieciseisavos que deja una conclusión evidente: Francia es la gran favorita en este Mundial.
Esa delantera gala está formada por esos tres nombres que cualquier niño del mundo repite -Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé y Michael Olise- a la que hoy se ha sumado Bradley Barcola en lugar de Désiré Doué, el titular más habitual hasta ahora por el flanco izquierda.
Francia comparece con la tranquilidad de quien sabe de su superioridad. Incluso un poco dormida, dirían algunos. Pero ya despierta para el cuarto de hora. Cada vez que Mbappé agarra el balón, amenaza. Amaga con el disparo, abre el juego con profundidad a la banda, intenta la carrera. Llega un bramido de la garra cuando el delantero del Real Madrid arma su disparo, que es como que te apunte un cañón Howitzer en el frente.
Con una Suecia muy cerrada, que solo sueña con aguantar el resultado y que alguno de sus tres buenos delanteros -Alexander Isak, Viktor Gyökeres o Anthony Elanga- agarren una jugada suelta, Francia empieza intentándolo desde lejos, con disparos de Mbappé, Lucas Digne -que le ha quitado el puesto en el lateral izquierdo a Theo Hernández- y Adrien Rabiot.
Francia empieza a subir marchas. Del tiro en la distancia a la combinación en corto, y el partido se convierte en un asalto por tierra y aire de Francia. «Si tuviera que quedarme con uno solo de los delanteros, sería Olise», dice Sebastien desde el fondo norte, teñido de azul francés. «Es el que hace jugar».