- De la moda al deporte: así es la británica que lidera el 'hospitality' de la F1 de Madrid
- El CEO de Lola Casademunt que solo ficha a buenas personas
Recién llegada a Madrid, la nueva directora general de L'Oréal Productos Profesionales para España y Portugal, considera que "debe hacer las preguntas correctas porque a veces la gente teme ser sincera con el jefe".
El hip hop, las docuseries sobre deportistas y el yoga. Son las tres aficiones de Joana Fleury (Río de Janeiro, 1981), nueva directora general de L'Oréal Productos Profesionales para España y Portugal, la división del grupo del cuidado del cabello profesional con marcas como Kérastase, L'Oréal Professionnel y Redken. La directiva ha vivido este año dos primeras veces: la de estrenar el máximo cargo en esta categoría y la de vivir fuera de Brasil.
La mudanza a Madrid la ha hecho junto a su marido y sus tres hijos, de 13, 9 y 8 años. Un cambio grande para toda la familia. "Al principio, desconocíamos qué iba a pasar; no podíamos decirles a los niños que todo va a salir bien, no lo sabemos. Hay que ser transparente con ellos y transmitirles que hay momentos mejores y peores, pero vamos a pasarlos juntos con sinceridad y empatía" relata una enérgica Fleury en su primera entrevista en el cargo (capaz de responder en español). "Cuando tenía 13 años hice un curso del idioma y estoy acostumbrada a trabajar con latinoamericanos. Además, mi suegra es originaria de Palma de Mallorca y hace 25 años que estoy con mi marido, así que la cultura española siempre ha sido parte de nuestra vida. Es un sueño empezar una carrera profesional en este país".
Formada en Unilever Brasil, donde entró de becaria, Fleury fue alcanzando puestos de responsabilidad ligados al Márketing. Desde 2014 está en el grupo L'Oréal. "Yo quería trabajar en un multinacional desde joven, pero no tenía experiencia, ni en mi familia había nadie que hubiera trabajado en una. En Unilever empecé a tener ambición de crecer y a aceptar puestos más altos. En un momento dado tuve la oportunidad de ser directora general de otra empresa, pero me gustó el reto de L'oréal". En paralelo, en esa época la directiva veía que "casi todos los directivos eran hombres" y ella quería ser madre, pero con coaching empezó "a pensar que ambas cosas se pueden conciliar". Y en el grupo francés, según dice, lo ha conseguido: "Hoy he ido a una reunión en el colegio de mi hijo y habrá días que tenga un meeting de trabajo importante y tenga que avisar en casa. Lo compenso".
Estilo propio
El otro freno que se autoimponía antes de ser directora general (ya lo fue de L'Oréal Productos Profesionales en Brasil, considerado el cuarto mayor mercado de belleza del mundo y referente mundial en sofisticación, conocimiento y alta especialización del cabello) era su visión de liderazgo. "A mí me gusta construir equipos, no un liderazgo heroico. Y eso me hizo dudar si quería ser una directora general, pero, al final, mi estilo personal ha encontrado un buen momento en el mercado. Hay que tener mucha transparencia y no tengo problema en decir lo que me gusta o lo que no", sentencia.
Fleury ha aprendido a lo largo de su trayectoria la importancia de hacer a los trabajadores las preguntas correctas: "A veces la gente se calla porque teme decirle algo a sus jefes o ser sincera. Un líder no puede escuchar por escuchar, eso hay que entrenarlo como en el gimnasio".
Certificada como coach profesional especializada en nuevas generaciones, a la brasileña le "encanta trabajar junto a los jóvenes" porque la "desafían en la manera de pensar, ya que son digitales desde que nacieron". "Quiero atraer a ese joven con esas dudas que yo tenía con 20 años y poder ayudarle. No soy una apocalíptica con las nuevas generaciones; son más ágiles que nosotros y, si les motivas, dan todo. Quizá no les interesa tanto un cargo, pero si un trabajo les gusta, se involucran".
En una época en la que hasta cuatro generaciones pueden convivir en la misma oficina, la brasileña lo tiene claro: "Los que tenemos más de 45 años debemos ser flexibles y, por su parte, los más jóvenes tienen que entender nuestra manera de trabajar. La empatía es la clave". Pero Fleury elige otra palabra más importante para ella: "Yo lo que valoro es la pasión; o la tienes o no la tienes. También es esencial demostrar que puedes materializar tus ideas".
Edad de oro del cabello
Fleury reconoce que el cuidado del cabello vive una edad de oro y que su segmento crecerá aún más, como el buen pelo. "Las mujeres mayores ya no llevan solo el pelo corto como antaño y para tenerlo largo tienes que cuidarlo", afirma la directiva, quien describe una sociedad que dedica "una mayor inversión en cuidarse". "Los españoles están más abiertos a esta filosofía y han sofisticado la rutina. Antes se usaban dos productos específicos de media por persona y ahora incorporan un tercero. Además, hay mucha inmigración de América Latina [donde el sector de la belleza es muy potente] y este mercado va a cambiar mucho". La directiva también percibe el crecimiento en la categoría masculina.
Mientras avanzan estas tendencias, el reto de la brasileña en el nuevo cargo es, obviamente, mantener el liderazgo en el cuidado profesional del cabello en España y Portugal, pero también verbaliza un desafío reivindicativo: "Hay que revalorizar la profesión de peluquero y también los negocios de nuestros clientes".
Curtida en grandes multinacionales, le preguntamos a Fleury si la burocracia y las jerarquías de un gran grupo lastran su poder de decisión. "En L'oréal es como si fueras el dueño de tu propio negocio porque cada día estás con una marca diferente, un país distinto... me siento realizada como una emprendedora".
Por qué la IA no extinguirá los viajes de negociosÁngel Burgueño (Dolores Promesas): "Romanticismo es hacer tu trabajo lo mejor posible y que tu empresa sea viable"Piers Bradley: "No perseguimos el crecimiento a cualquier precio" Comentar ÚLTIMA HORA