El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), y el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en el Congreso de los Diputados. Europa Press
MacroeconomíaLa economía se frena en plena guerra de Irán, pero las empresas temen más las decisiones de Sánchez que el precio del petróleoEl Banco de España alerta de que las decisiones de inversión han retrocedido de enero a marzo tras siete trimestres consecutivos al alza.
Más información: El PIB de España desacelera en el inicio de 2026: la industria y los servicios se debilitaban antes de la guerra en Irán.
Fernando Pastor Publicada 6 abril 2026 02:09hLas claves nuevo Generado con IA
España ha iniciado una senda de desaceleración económica en el primer trimestre de 2026, que se puede ver agravada por los efectos que pueda tener en los precios al consumo y en los costes de las empresas un alargamiento del conflicto de Irán.
El Banco de España advertía la semana pasada de que la inversión productiva ha acabado el primer trimestre con un “ligero retroceso”, el primero en casi dos años, al igual que la afiliación a la Seguridad Social.
La paradoja es que todo el mundo teme el golpe de los mayores precios energéticos a causa de la guerra de Irán, pero según la Encuesta de Banco de España sobre la Actividad Empresarial (EBAE), lo que más preocupa a las empresas siguen siendo las decisiones de la política económica del Gobierno de Pedro Sánchez.
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La mitad de las empresas españolasteme más a Sánchez que a la subida de los carburantes por la guerra, que parece asumirse como algo coyuntural contra lo que hay poco que hacer.
De hecho, este punto se sitúa como el segundo problema, por más que hasta un 42% de las 7.000 consultas de la central de balances del BdE lo ponga como principal problema.
Los costes energéticos eran la gran preocupación de la industria española desde febrero de 2022, cuando estalló la guerra de Ucrania, muy por encima de otras preocupaciones. Pero los datos del Banco de España demuestran cómo a finales de 2023 fue la gestión económica la que se puso por delante en ese ranking, y así sigue pese al conflicto de Gaza o la guerra de Irán.
Irán asegura que Ormuz no volverá a ser un paso libre de navegación: recaudará 100.000 millones anuales con peajesHay que advertir que la encuesta se realizó antes de que se llevara a efecto la salida de María Jesús Montero del Ejecutivo y se hiciera a Carlos Cuerpo vicepresidente económico. Habrá que esperar al siguiente informe trimestral de junio para ver si ese efecto ha sido positivo para la confianza empresarial.
Ese índice de confianza de las empresas en la economía se mantuvo estancado al empezar el año, pero la encuesta PMI, que contempla las opiniones de los principales directores de compras de la industria, ha cedido un punto y medio en marzo, hasta 48,7, afectada sobre todo por la incertidumbre que genera la duración del conflicto de Irán.
“En relación con las decisiones de inversión, los resultados revelan un ligero retroceso de la inversión tras siete trimestres consecutivos de aumentos. Esta caída sería algo más intensa en la industria que en el resto de los sectores, aunque se observa cierto patrón estacional que puede estar afectando a estos resultados”, revela el informe económico del Banco de España.
Instituciones como Funcas o Fedea ya venían advirtiendo que la inversión empresarial, en términos reales (descontada la inflación), no ha recuperado los niveles previos a la pandemia. Es más, se ponía en duda el efecto dinamizador de la inversión de los fondos Next Generation hasta ahora.
Empleo, precios e incertidumbre
Tanto el Gobierno como el Banco de España y los principales institutos de análisis admiten que en este primer trimestre se va a crecer casi por inercia. Se ha revisado la Contabilidad Nacional al alza y la comparativa con los primeros meses del año pasado da un avance “automático” de casi un punto de PIB de ventaja para todo el año.
Es más, este mismo lunes conoceremos los datos de afiliación y paro del mes de marzo, que registrarán un aumento por las contrataciones para atender a la demanda turística en Semana Santa.
Cinco países europeos, entre ellos España, piden a Bruselas un impuesto sobre los beneficios de las energéticasPero ese fenómeno estacional no quita que la tendencia de la afiliación, según los cálculos del Banco de España y de casi todos los analistas, sea de clara bajada. Unos diez puntos de menor crecimiento en tasa intertrimestral de enero a marzo.
“Con datos hasta febrero, la desaceleración de la afiliación afecta a la mayoría de las actividades, aunque resulta más intensa en la construcción, el transporte y las actividades inmobiliarias”, alerta el Banco.
Todo apunta a que el medio millón de ocupados que se generaron el año pasado va a marcar un techo difícil de repetir. Serán poco más de 300.000 este año, a la espera del efecto Irán, y se quedarán en ritmo de crecimiento de 1,3% en 2027, la mitad de 2025.
Pero toda esa desaceleración económica era con la que ya se contaba para la economía española antes de que estallara la crisis bélica de Oriente Medio. Es decir, España sale de un punto de partida que puede aguantar con el consumo y el turismo, como hasta ahora, pero lleno de incertidumbre sobre la evolución de la inversión, la industria y el empleo.
El suministro de queroseno y diésel en grave riesgo en España: la UE racionará su consumo si Ormuz sigue cerrado un mesLa construcción y la vivienda eran un agarradero con el que mantener la inversión. Y así ha sido hasta finales del año pasado. Pero el propio BdE alerta de que los visados de nueva construcción se han estancado a primeros de año y es difícil que superen los 140.000 del año pasado.
Es decir, el cuello de botella con una demanda cuatro veces superior a la oferta que sube los precios de los pisos entre un 9% y un 11% anual persiste y seguirá siendo un azote para las economías domésticas.
El BCE y el Banco de España han hecho sus estimaciones sobre el devenir de la economía en virtud de la duración de la guerra de Irán y la elevación de precios que provoque en el gas, los carburantes y el resto de derivados del petróleo (plásticos, fertilizantes,etc.)
En el escenario “adverso” para los próximos tres meses, con el petróleo a 119 dólares el barril y el gas natural a 87 euros el megavatio hora, la situación se podría aguantar con subidas coyunturales de la inflación por encima del 3%, pero remitiendo a la baja.
El derribo del F-15 y los nuevos ataques en el Golfo prueban que Trump sigue sin ganar la guerra al cabo de cinco semanasPero si la guerra se prolonga al segundo semestre del año, la hipótesis pasa a un escenario “severo”, con el crudo a 145 dólares y el gas a 106 euros. Eso generaría una inflación de precios superior al 4%, con efectos persistentes que pueden quitar entre cuatro décimas y un punto a la economía de la UE.
La generación renovable en España, que ahora empieza a crecer, frena esos costes, pero no libraría a nuestra economía de una inflación de entre el 4% y el 5% si el conflicto no se cierra pronto. Eso desbarataría todas las previsiones hechas hasta ahora y aceleraría la tendencia a la baja del PIB, la inversión y el empleo de forma considerable.