Manel Rebordosa, coordinador de respuesta de Intermón Oxfam en el epicentro del brote, asegura que la falta de recursos facilita su expansión
Regala esta noticia Añádenos en Google El número oficial de casos es de 2.072, pero fuentes de la OMS duplican e, incluso, cuadruplican esa cifra. (Efe) 18/07/2026 a las 00:12h.La propagación del virus de Ébola resulta alarmante tan solo dos meses después de su reconocimiento oficial. La epidemia fue detectada en la ciudad congoleña ... de Mongwalu y ya se han registrado casos en Kisangani, a más de 700 kilómetros y la tercera urbe del país con más de 1,6 millones de habitantes. «El peligro no radica solo en su enorme población, sino en su capacidad para irradiar a otras provincias y países», advierte Manel Rebordosa, coordinador de respuesta de Intermón Oxfam y que atiende a este periódico desde Bunia, en el epicentro de la crisis. «La epidemia está fuera de control», admite.
El brote se declaró en la provincia de Ituri y se ha extendido a otras cuatro en la región nororiental de la República Democrática de Congo. «Los recursos solo llegan prácticamente a los centros de tratamiento, que se hallan saturados», explica y añade que no hay medios para los sistemas de alerta y cuando, tras detectar un positivo, se reclama una ambulancia, puede tardar horas en llegar y el enfermo prefiere irse. «Además, la gente intenta huir tan pronto es diagnosticada porque contemplan la hospitalización como una condena a muerte. Muchos con síntomas no acuden al centro de salud porque han dejado de confiar y la mayoría fallece en sus hogares».
El escenario local es aún más débil que aquel en el que tuvieron lugar las crisis de 2014 y 2018. La precariedad de las infraestructuras fomenta su expansión. «La gente no acude a los centros de tratamiento, sino a los centros de salud primaria, que están atendidos por enfermeros, habitualmente carentes de medios para hacer frente al virus y ya han muerto unos 40 profesionales por contagio».
La ampliación de la capacidad de los laboratorios es uno de los aspectos positivos del primer balance en la lucha contra el ébola, según Esperanza Santos, coordinadora de Emergencias de Médicos Sin Fronteras, aunque también reconoce que el entorno es «extremadamente complejo y difícil», y señala los desafíos en materia de diagnóstico, vigilancia, rastreo de contactos e implicación comunitaria. Asimismo, reconoce que este brote es el de crecimiento más rápido hasta la fecha y que hay zonas donde continúa sin detectarse.
El problema bélico, con numerosas guerrillas disputando al Gobierno el control del territorio, rico en recursos minerales, dificulta la gestión médica. «Las milicias controlan vastas áreas y ciudades como Goma y Bukavu y se resisten a admitir la existencia de la epidemia», indica Rebordosa, para quien nos hallamos ante la peor crisis de ébola de la historia.
La situación, ya complicada, puede empeorar notablemente si no se detectan las cadenas de trasmisión y el virus sigue viajando. «En Congo no hay medios pero sí personal sanitario experiencia, pero si traspasa las fronteras, que únicamente existen sobre el papel, y llega a las vecinas República Centroafricana y Sudán del Sur, nos hallaremos ante administraciones carentes de equipos y formación al respecto».
comentarios Reportar un error