El delantero de la Atalanta encarriló el pase a cuartos de Bélgica con un doblete ante Estados Unidos
- CÉSAR BURGOS
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Charles De Ketelaere (Brujas, 2001) es uno de esos futbolistas belgas que apuntaba mucho más alto de lo que ha ofrecido hasta ahora. No es ni siquiera uno de los grandes atractivos de la Bélgica de Rudi García, pues nombres como los de Courtois, De Bruyne, Tielemans, Lukaku o Trossard están mucho más habituados a atraer los grandes focos de atención. Sin embargo, se ha convertido en uno de los grandes culpables por los que los ‘Diablos Rojos’, bajo cierta sorpresa, se han colado en los cuartos de final de esta Copa del Mundo.
Con un doblete clave, muestra del olfato goleador que tiene el jugador de la Atalanta, Bélgica encontró el camino para enmudecer al Lumen Field de Seattle y eliminar a Estados Unidos en un encuentro marcado por la polémica sobre la roja a Balogun, que acabó desapercibido ante el conjunto de Rudi García. “Ha sido genial ofrecer esta actuación en la fase de eliminatorias, es realmente especial. Estoy muy contento porque hemos pasado de ronda. Es, sin duda, el mejor día de mi carrera”, aseguró De Ketelaere en la zona mixta tras recibir el premio de MVP del partido.
Así fue el doblete de De KetelaereUn deportista multidisciplinar
De Ketelaere siempre ha estado conectado al deporte desde sus primeros años de vida. Compaginó dos tipos de pelotas en sus comienzos. Con apenas siete años pasó a formar parte de la estructura de un ‘gigante’ belga: el Club Brujas. Sin embargo, no solo se centró en el fútbol. De Ketelaere también compaginó el balompié con el tenis. Una disciplina en la que destacó en categoría juvenil, donde a los 10 años ya era campeón juvenil flamenco en la zona de Flandes Occidental.
Pese a su talento con la raqueta, Charles decidió dejar el tenis. La razón principal que le empujó a cambiar de deporte fue la dureza mental a la que le sometió la práctica tenística: “El tenis es mucho más confrontativo cuando pierdes. En el fútbol es más fácil encontrar excusas cuando las cosas van mal, pero en el tenis solo eres tú”. De hecho, su madre Isabelle tuvo que proporcionarle un entrenador especializado para tratar su frustración durante los partidos. “No soportaba a los tramposos, esos chicos que gritaban cuando el balón salía y no lo era. Luego a veces me enfadaba y golpeaba todas las bolas a propósito, o incluso dejaba de jugar”, relató el propio De Ketelaere.
Belgium's Charles De Ketelaere (17) dribbles ahead of United States' Malik Tillman (17) during an international friendly soccer match, Saturday, March 28, 2026, in Atlanta. (AP Photo/Mike Stewart)Mike StewartLa camaradería del fútbol fue lo que le convenció para cambiar definitivamente de disciplina y centrarse exclusivamente en ella. Aunque, gracias a su versatilidad y madurez, sorprendió a sus entrenadores cuando aún era un niño. “En todo lo que le ofrecías, era increíblemente hábil. Charles era el mejor en todo. ¿Y sabes qué más era increíble? La facilidad con la que Charles combinaba todo durante ese periodo. Tenis, fútbol, sus estudios de latín… Otros chicos que lo intentaron se agotaron rápidamente, mientras que Charles simplemente obtenía un 90%de éxito", afirmaba Birger Vandevelde, su entrenador en el sub-14 del Brujas.
Complicaciones en el camino
De Ketelaere se convirtió en uno de los mayores prospectos del fútbol belga a sus 14 años. “Es el jugador con mejor movilidad que he tenido. Lo comparaba con un patinador: alguien que se deslizaba por el campo sin esfuerzo”, confesó Vandevelde. Un punto de inflexión durante su etapa juvenil fue un torneo internacional en Francia, donde el Brujas se enfrentó a equipos como el Monaco o el Marsella. “Charles era el único que podía igualarlos o incluso superarlos. Muchos niños lo pasaron mal, pero Charles no. No le importó en absoluto”, añadió su entrenador.
Sin embargo, unos problemas durante su fase de crecimiento le causaron diversas lesiones en las rodillas, algo que afectó de lleno a su rendimiento sobre el césped. “Se notaba que su coordinación se resentía. Su cuerpo ya no estaba en equilibrio. De repente, debido a esa lesión, dejó de estar entre los mejores de su categoría. Su madre, Isabelle, venía a menudo llorando”, relataba Cedric Vlaeminck, su entrenador en el sub-15. “Mientras tanto, muchos se preguntaban si Charles llegaría a ser un jugador de élite o si no era más que un futbolista del montón”, añadía.
De Ketelare, durante su etapa juvenil en el BrujasBRUJASDe hecho, sus problemas en las rodillas le hicieron replantearse su futuro en ciertos momentos, tal y como reconocía Carlo Van Grimberghe, su entrenador en el sub-16: “Él se preguntaba: ‘¿Podré volver a jugar al fútbol alguna vez? ¿Desaparecerá algún día este dolor en las rodillas?’”.
Reconversión a central y resurgimiento
Finalmente, De Ketelaere pudo recuperarse de sus problemas físicos. Pero para volver a entrar en dinámica, ya en la categoría sub-17 del Brujas, sus entrenadores decidieron probarlo en una posición inédita para el propio jugador: “Tenía cuatro o cinco buenos centrocampistas, y como Charles todavía tenía margen de mejora, decidimos, en consulta con el club, alinearlo como defensa central durante unos meses. Para que ganara fuerza en los duelos. Para que se volviera más implacable. Porque en ese aspecto, todavía le faltaba”.
Una vez adquiridas sus nuevas habilidades, algo más relacionadas con el físico, De Ketelaere volvió a ser situado en el centro del campo, donde tuvo que entrenar a destajo su trabajo sin balón para tener oportunidades en el equipo reserva del Brujas, donde le costó entrar. “No es que Charles fuera vago o no quisiera defender, sino que su sentido de dónde y cuándo presionar aún no era del todo preciso. Estuvo trabajando en ello en cada entrenamiento durante unos tres meses. Todavía nos reímos mucho de eso hoy en día”, relataba Rik De Mil.
De Ketelaere, durante un partido con el BrujasCLUB BRUJASPoco a poco fue quemando etapas. Desde ser convocado con las categorías inferiores de Bélgica hasta debutar oficialmente con el primer equipo del Brujas a los 18 años. El resto es historia. Desde entonces, disputó 120 partidos con el equipo belga antes de ser convertirse en la mayor venta de la historia del Brujas, cuando en 2022 se marchó al Milan por algo más de 30 ‘kilos’.
Lo cierto es que no triunfó en el conjunto rossonero. En la única temporada que jugó en San Siro no logró ver puerta en los 42 partidos que disputó. Al verano siguiente, salió cedido rumbo a la Atalanta, que acabó quedándoselo en propiedad en 2024 abonando algo más de 23 millones. En la Dea, De Ketelaere al fin ha encontrado su sitio. En 142 partidos con el conjunto de Bérgamo registra 32 goles y 31 asistencias, convirtiéndose en un fijo tanto para Gasperini antes de su marcha a Roma como para Palladino.
Debutó con Bélgica en noviembre de 2020 en un partido ante Suiza. Desde la llegada al banquillo de Rudi García, ha sido un fijo en las convocatorias. Sus números se reducen a ocho goles y cuatro asistencias en 34 internacionalidades. Ha sido el delantero titular para el técnico francés desde el inicio de la Copa del Mundo, aprovechando el estado físico de un Lukaku que llegó entre algodones a la cita mundialista. Y pese a no ver puerta ni en la fase de grupos ni en la ronda de dieciseisavos ante Senegal, lo cierto es que resultó diferencial para Bélgica en la victoria 1-4 ante Estados Unidos en los octavos de final. Ahora, se presenta como una de las grandes amenazas para la España de Luis de la Fuente, contra la que se verá las caras el próximo viernes. Mucho cuidado con el ‘Príncipe Charles’.
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