En Benalmádena
La familia de Lina, asesinada y quemada delante de sus hijos, pide para el acusado prisión permanente revisableLas acusaciones particulares, que representan a la madre y al hijo mayor de la víctima, alegan que la víctima mortal se encontraba en una situación vulnerable
Regala esta noticia Vivienda donde se produjo el crimen y Lina (círculo), en una imagen de archivo. (Migue Fernández) 03/05/2026 a las 01:20h.A Josefa la despertaron los gritos de sus nietos a las tres y media de la madrugada. Echó a correr, se topó con el dispositivo ... policial y ya no pudo ver por última vez a su hija Catalina —más conocida por su círculo como Lina—, contaba la mujer a SUR desde el sofá de la casa de su otra hija apenas unos días después del crimen. Pedía justicia y que la expareja de Lina, acusado de matarla y prenderle fuego delante de sus hijos en su vivienda de Benalmádena, cumpliera la máxima pena. El juicio ya está más cerca y las abogadas que representan a Josefa y al hijo mayor de la víctima (fruto de otra relación anterior) le piden la prisión permanente revisable.
Que aprovechó que estaba dormida con sus tres hijos menores (también del procesado) y que la agredió «de forma sorpresiva» con un anillo metálico y un puño americano, asestándole múltiples pinchazos y puñetazos en la zona del cuello y de la cara empleando una violencia, defienden, «progresiva» y «cruel»; a continuación, describen, la asfixió y prendió fuego al dormitorio con el propósito de ocultar el crimen.
Las conclusiones provisionales de ambos escritos relatan además que, cuando los pequeños intentaron auxiliar a su madre, el procesado supuestamente les agredió también, causándoles lesiones, y los dejó en la vivienda tras incendiarla, «en situación de grave riesgo, sin adoptar medidas para protegerlos».
Además, las letradas de las acusaciones particulares, Carmen Gema Jiménez y Patricia Peinado, indican que, antes del crimen, el procesado ya venía ejerciendo violencia física y psicológica sobre Lina y los menores. De hecho, el 20 de enero de ese mismo año señalan que le levantó la mano y la amenazó de muerte tras quitarle su móvil y proferirle insultos graves.
De esta manera, consideran que los hechos que describen son constitutivos de un delito de asesinato concurriendo además la circunstancia de que Lina se encontraba en una situación de vulnerabilidad; por ello, piden para su expareja la prisión permanente revisable alegando que Lina padecía una situación de vulnerabilidad.
Asimismo, lo consideran responsable de un delito de incendio, por el que solicitan 20 años de prisión; uno de maltrato habitual, por el que piden diez años; tres delitos de malos tratos contra sus hijos, solicitando diez años de prisión por cada uno de ellos; por un delito de lesiones, 10 años más; tres delitos de abandono de menores; tres tentativas de homicidio, que sumarían otros diez años más por cada uno, y por los delitos de coacciones y amenazas, cinco años de prisión.
En materia de responsabilidad, las acusaciones particulares exigen que el acusado indemnice a cada uno de los menores con 300.000 euros por el daño moral y las secuelas psicológicas.
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