Haakon VIII, la reina Sonia y los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus han participado en la misa de Asker, donde unas 500 personas tuvieron que seguir la ceremonia desde el exterior
Regala esta noticia Añádenos en Google El nuevo rey de Noruega, Haakon, la princesa Ingrid Alexandra, la reina Sofía y el príncipe Sverre Magnus tras el servicio conmemorativo en memoria del rey Harald en la iglesia de Asker. (EP)Madrid
30/08/2026 Actualizado a las 14:20h.Noruega ha vivido este domingo una de las primeras grandes jornadas de duelo tras la ... la mañana, la familia real acudió a la misa de duelo celebrada en la iglesia de Asker, mientras ceremonias similares tenían lugar en iglesias y catedrales de todo el país. En Asker estuvieron el La despedida de Harald tampoco se ha limitado a esta localidad. A las once de la mañana, iglesias de todo el país han celebrado ceremonias en memoria del monarca, en una jornada de duelo que ha tenido un marcado carácter nacional. Según la prensa noruega, ya tres horas antes de las ceremonias había ciudadanos haciendo cola ante las iglesias de Oslo y Asker. En la catedral de Oslo, uno de los primeros ciudadanos en llegar, Eivind Rand Øyre, recordó un encuentro que tuvo con Harald cuando era niño y destacó la cercanía del monarca con los más pequeños. «Eso dice mucho de cómo era: cálido y alegre con los niños», explicó al diario noruego Verdens Gang. Dentro de la iglesia, Haakon estuvo acompañado por su madre, la reina Sonia, y por sus dos hijos, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. Mette-Marit no ha formado parte de esta imagen familiar. La Casa Real había anunciado previamente que no asistiría a la misa de Asker debido a su estado de salud y a la necesidad de continuar descansando después del trasplante de pulmón. El Palacio ha dejado claro, sin embargo, que su ausencia de esta ceremonia no significa que vaya a quedar apartada de todos los actos relacionados con la despedida de Harald, porque podrá participar en algunos de ellos en función de su recuperación. Mientras las iglesias recibían a los ciudadanos, en Oslo continúa otro de los capítulos del protocolo funerario. El féretro de Harald se encuentra en el Palacio Real, adonde llegó el viernes por la noche procedente del hospital universitario de la ciudad. El traslado estuvo acompañado por una multitud que salió a las calles para despedir al monarca. Desde entonces, los alrededores del Palacio se han convertido también en un lugar de homenaje espontáneo, con miles de personas dejando flores, tarjetas y velas. El viernes, la policía calculó que unas 7.000 personas llegaron a concentrarse en la Plaza del Palacio durante la espera del traslado del féretro desde el hospital. El siguiente escenario será la capilla del Palacio, el Slottskapellet, donde se instalará la capilla ardiente. La Casa Real ha confirmado que el público podrá acceder para despedirse del rey. El féretro estará custodiado durante este periodo y la ceremonia tendrá un importante componente simbólico: junto al ataúd se colocarán algunos de los principales atributos de la Corona noruega, entre ellos la corona real, el cetro, el orbe y la espada de Estado. Estos símbolos de la monarquía solo se sacan de su exposición habitual en ocasiones especialmente solemnes, como fallecimientos y actos relacionados con la sucesión. La Casa Real todavía no ha anunciado los días y horarios concretos en los que los ciudadanos podrán acceder al Palacio. Será entonces cuando el homenaje pueda trasladarse del exterior al interior del Slottskapellet, donde los noruegos tendrán la oportunidad de despedirse personalmente del monarca. La capilla tiene además un precedente importante: allí permanecieron los féretros del rey Haakon VII, la princesa heredera Marta y el rey Olav V, ante los que miles de personas desfilaron para presentar sus respetos.