Los bombardeos al yacimiento de South Pars, que comparten Irán y Catar, han cruzado una línea roja en la guerra que pone en peligro la economía mundial
Óscar Beltrán de Otálora y Gonzalo de las Heras (gráficos)
Lunes, 30 de marzo 2026, 00:23
CompartirDurante años, los ojos de los expertos en energía mundial han leído los informes diarios sobre el mercado del gas en busca de cualquier referencia a una expresión muy breve: «Fase 11». Esa cifra en clave marca un antes y un después en la producción mundial de gas y los entendidos saben ponerle una imagen: es una mole metálica, en forma de T anclada en el centro del Golfo Pérsico. En el lado más largo de la estructura, una antorcha de fuego se enciende cada cierto tiempo. Desde que comenzaron los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, la 'Fase 11' es uno de los lugares más observados del mundo. Y ahora está protegido con misiles antiaéreos para impedir que un bombardeo la destruya y cambie la economía global.
'Fase 11' es una plataforma de extracción de gas situada en el Golfo Pérsico. Prácticamente, se encuentra en la frontera marítima entre Catar e Irán. Su factor estratégico no depende de su situación, sino del fondo marino al que permanece anclada. Allí, a más de 3.000 metros de profundidad bajo tierra, se encuentra el mayor yacimiento de gas natural del mundo: South Pars. Las estimaciones aseguran que almacena 51 billones de metros cúbicos de gas natural. Un dato para hacerse una idea de su valor: España tiene un consumo anual estimado de 32.000 millones de metros cúbicos de gas. El material almacenado en esa bolsa podría abastecer a nuestro país durante 1.620 años.
IRÁN
Assaluyeh
Terminal bombardeada por Israel / EEUU
Yacimiento de gas
IRÁN
Fase 11
CATAR
AGUAS
IRANÍES
BARÉIN
Ras Laffan
AGUAS
DE CATAR
Terminal bombardeada por Irán
CATAR
50 km
Assaluyeh
Terminal bombardeada por Israel / EEUU
IRÁN
Yacimiento de gas
IRÁN
Fase 11
CATAR
AGUAS IRANÍES
BARÉIN
Ras Laffan
AGUAS
DE CATAR
Terminal bombardeada por Irán
Dubai
CATAR
50 km
Abu Dhabi
KUWAIT
Assaluyeh
Terminal bombardeada por Israel / EEUU
IRÁN
Yacimiento de gas
IRÁN
ARABIA SAUDÍ
Fase 11
CATAR
AGUAS IRANÍES
BARÉIN
Ras Laffan
AGUAS
DE CATAR
Terminal bombardeada por Irán
Dubai
CATAR
EMIRATOS
ÁRABES
50 km
Abu Dhabi
Bushehr
KUWAIT
Assaluyeh
IRÁN
Terminal bombardeada por Israel / EEUU
Bandar Abbás
Yacimiento de gas
Al Jubayt
IRÁN
AGUAS IRANÍES
Fase 11
Al Dharam
ARABIA SAUDÍ
CATAR
Manama
OMÁN
BARÉIN
Ras Laffan
Terminal bombardeada por Irán
AGUAS DE CATAR
Dubai
Doha
CATAR
EMIRATOS
ÁRABES
Abu Dhabi
50 km
Pero ese gas no es exclusivamente iraní. Las primeras pistas de que bajo las aguas del Golfo Pérsico se ocultaba ese tesoro asomaron en 1971, cuando la compañía norteamericana Shell encontró el llamado 'North Dome' en aguas de Catar. Durante veinte años ese yacimiento se explotó sin saber que esa perforación formaba parte de una bolsa de gas mucho mayor que se extendía hacia el norte, en dirección a aguas territoriales de Teherán. Los expertos de la Compañía Nacional de Petróleo de Irán (NIOC, por sus siglas en inglés) descubrieron en 1990 que podían perforar en sus aguas y acceder a la misma bolsa a la que llegaba Catar. Pero ese dato significaba que no se trataba de un yacimiento normal: estaban ante el depósito de gas más grande del mundo.
Yacimientos de gas natural
Irán se propuso entonces explotar 'South Pars', para lo que organizó una planificación que suponía poner en marcha 24 fases que le garantizarían acceder al yacimiento y vender este gas. Pero la geopolítica se cruzó en su camino. Desde Teherán se impulsó su plan de investigación de la energía nuclear, que podía llevarle a poseer la primera bomba atómica iraní. Tanto Europa como Estados Unidos comenzaron a aplicar sanciones económicas que impedían que empresas occidentales o asiáticas invirtieran en el país persa. Esa decisión implicaba que la explotación de 'South Pars' debía hacerse con tecnología iraní, bastante más atrasada que la desarrollada por los emporios petrolíferos globales y mucho más cara. La 'Fase 11', por ejemplo, dependía de un acuerdo con la empresa francesa Total, que se retiró del proyecto ante las sanciones globales contra Irán.
Plataforma gasera 'Fase 11'
Antorcha (’flare-boom’)
Chimenea para quemar o aliviar el exceso de gases
Helipuerto
Viviendas
y control
Módulo
industrial
Extracción y manejo de los hidrocarburos
Alojamiento del personal y gestión de la plataforma
Antorcha (’flare-boom’)
Chimenea para quemar o aliviar el exceso de gases
Helipuerto
Viviendas y control
Módulo industrial
Extracción y manejo de los hidrocarburos
Alojamiento del personal y gestión de la plataforma
Módulo industrial
Antorcha (’flare-boom’)
Extracción y manejo de los hidrocarburos
Chimenea para quemar o aliviar el exceso de gases
Embarcación
de apoyo
Helipuerto
Viviendas y control
Alojamiento del personal y gestión de la plataforma
Antorcha (’flare-boom’)
Chimenea para quemar o aliviar el exceso de gases
Módulo industrial
Embarcación
de apoyo
Extracción y manejo de los hidrocarburos
Helipuerto
Viviendas y control
Alojamiento del personal y gestión de la plataforma
Pese a esos obstáculos, el régimen de los ayatolás continuó con su programa y en 2023 abrió 'Fase 11'. Para ello llevó a cabo la heroicidad de trasladar toda una plataforma de 3.200 toneladas -correspondiente a la 'Fase 12'- hasta el lugar elegido para horadar el yacimiento.
¿Por qué era vital la 'Fase 11' y necesitaba tantos esfuerzos? Porque esta plataforma se encarga de mantener la presión dentro de 'South Pars' y garantizar que el gas natural sigue en el lado iraní. Una analogía definitiva (y muy simplificada) para entender qué sucede en la bolsa de gas es imaginarse a dos personas sorbiendo un refresco con pajitas desde el mismo vaso. Si Irán no mantiene la presión, Catar se lleva todo el gas. Algo que, por otra parte, ya está sucediendo. Dado que este país tiene acceso a la más avanzada tecnología occidental, es capaz de sorber mucho más gas de 'South Pars'. Si, además, Irán pierde la presión, la posibilidad de que desaparezca su gallina de los huevos de oro es real. Pero sus consecuencias serían devastadoras.
CATAR
IRÁN
Frontera Catar - Irán
Fase 11
65 m de profundidad
Gasoductos submarinos
4.200 m de pozo
(el más profundo)
El gas pesa menos que el aire, por lo que sin presión tiende a ocupar tiende a elevarse y disiparse. Para extraerlo es necesario inyectar otro compuesto para que el gas se acumule en la parte inferior del yacimiento.
Presión inducida desde la superficie
Gas que se puede extraer
Yacimiento de gas
Si Irán no es capaz de mantener la presión en su lado, el gas seguirá migrando físicamente hacia la zona explotada por Catar
Frontera Catar - Irán
CATAR
IRÁN
Plataformas iraníes
Plataformas cataríes
Fase 11
65 m de profundidad
Gasoductos submarinos
4.200 m de pozo
(el más profundo)
El gas pesa menos que el aire, por lo que sin presión tiende a ocupar tiende a elevarse y disiparse. Para extraerlo es necesario inyectar otro compuesto para que el gas se acumule en la parte inferior del yacimiento.
Presión inducida desde la superficie
Gas que se puede extraer
Yacimiento de gas
Si Irán no es capaz de mantener la presión en su lado, el gas seguirá migrando físicamente hacia la zona explotada por Catar
Frontera Catar - Irán
Plataformas cataríes
Plataformas iraníes
IRÁN
CATAR
Fase 11
65 m de profundidad
Gasoductos submarinos
4.200 m de pozo
(el más profundo)
El gas pesa menos que el aire, por lo que sin presión tiende a ocupar tiende a elevarse y disiparse. Para extraerlo es necesario inyectar otro compuesto para que el gas se acumule en la parte inferior del yacimiento.
Presión inducida desde la superficie
Gas que se puede extraer
Yacimiento de gas
Si Irán no es capaz de mantener la presión en su lado, el gas seguirá migrando físicamente hacia la zona explotada por Catar
Frontera Catar - Irán
Plataformas cataríes
Plataformas iraníes
Fase 11
IRÁN
65 m de profundidad
CATAR
Gasoductos submarinos
4.200 m de pozo (el más profundo)
El gas pesa menos que el aire, por lo que sin presión tiende a ocupar tiende a elevarse y disiparse. Para extraerlo es necesario inyectar otro compuesto para que el gas se acumule en la parte inferior del yacimiento.
Presión inducida desde la superficie
Gas que se puede extraer
Yacimiento de gas
Si Irán no es capaz de mantener la presión en su lado, el gas seguirá migrando físicamente hacia la zona explotada por Catar
Entre el 18 y el 19 de marzo, aviones israelíes y norteamericanos bombardearon Asaluyeh, la ciudad costera iraní en la que se encuentran las instalaciones de control de 'South Pars', pero también los depósitos de gas y las infraestructuras para garantizar que el material fluya. Teherán vio amenazado su tesoro más preciado y actuó en consecuencia. «Ese ataque ha sido un suicidio político. (Washington y Tel Aviv) han cruzado una línea roja y eso supone una nueva fase en la dinámica bélica», aseguró entonces el gobernador de Asaluyeh, Eskandar Pasalar.
El temor se apoderó de todos los países del Golfo y con ello de la economía mundial. Porque Irán, en represalia, pidió a Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Catar que evacuasen una serie de explotaciones de materias primas, como advertencia de un inminente ataque aéreo. Además, bombardeó Ras Laffan, en Catar, donde se encuentra la mayor planta del mundo de gas natural licuado y que, precisamente, trata el producto extraído de 'South Pars'. El conflicto había entrado, así, en una nueva fase en la que se amenazaba directamente a toda la infraestructura energética que mantiene en marcha el mundo.
«Ese ataque ha sido un suicidio político. (Washington y Tel Aviv) han cruzado una línea roja y eso supone una nueva fase en la dinámica bélica»
Eskandar Pasalar
gobernador de Asaluyeh
El primero en dar marcha atrás fue Donald Trump, en una de sus ya habituales declaraciones contradictorias. Afirmó en público que el ataque había sido llevado a cabo por Israel sin avisar, por lo que no pudo evitar el bombardeo. Irán, sin embargo, continuó con sus amenazas. «Las infraestructuras de combustible, energía y gas de quienes atacaron las instalaciones energéticas y petroleras de Irán serán incendiadas y reducidas a cenizas a la primera oportunidad», declaró un portavoz de la Guardia Revolucionaria. Mandatarios de los países del Golfo realizaron entonces una declaración en la que pedían que se rebajase la tensión en la que, por ejemplo, indicaron que atacar 'South Pars' suponía «una amenaza directa para la seguridad energética mundial», según Emiratos Árabes Unidos. Lo que Irán estaba diciendo es que si alguien tocaba su yacimiento iba a llevar al mundo a un infierno económico.
La guerra ha continuado, pero los ataques contra 'South Pars' y sus instalaciones han cesado. La Guardia Revolucionaria trasladó misiles antiaéreos a la 'Fase 11' para proteger la estructura de un ataque. Y el mundo sigue contemplando lo que sucede en la zona mientras contiene la respiración.
- Temas
- Irán
- Historias visuales
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión