Elimina a Las Palmas tras encajar un gol tempranero y después igualar el partido Joaquín en un partido en el que La Rosaleda, repleta de aficionados, fue también determinante
Regala esta noticia Añádenos en GoogleVer 16 fotos Ver 16 fotos
Montero abraza a Joaquín tras marcar el gol decisivo. (SALVADOR SALAS) 10/06/2026 Actualizado a las 23:54h.El Málaga funciona como un reloj. Tuvo más dificultades que otros días, como se preveía, pero logró el objetivo: eliminó a Las Palmas después de ... encajar un gol muy pronto, algo que trastocó los planes del equipo, y empatar en la segunda parte por medio de Joaquín. De ahí que estará en la eliminatoria final por una plaza en Primera. Su rival, como se conoce, será el Almería, a partir del domingo otra vez en La Rosaleda, donde el público fue clave para que los blanquiazules pudieran deshacerse del cuadro canario en un partido muy controlado, más táctico que otras veces y con un juego de los locales muy inteligente.
Le quedan dos partidos al Málaga, los dos más importantes de la temporada para que este grupo de jóvenes y su afición puedan alcanzar un éxito colosal. La fiesta y la locura continúan como hasta ahora, como se pudo comprobar una vez más en un impresionante recibimiento antes del encuentro y también con los gritos de ánimo permanentes durante el choque. Los jugadores, con el sonido del himno, saludaron y se despidieron de la afición al final del envite.
Málaga
1 - 1
Las Palmas
Alfonso Herrero; Puga, Murillo, Montero, Rafita; Izan Merino (Rafa, minuto 67); Larrubia, Dani Lorenzo (Niño, minuto 67), Dotor (Brasanac, minuto 87), Joaquín (AarónOchoa, minuto 87), y Chupete (Ramón, minuto 75).
Horkas; Marvin (Pezzolesi, minuto 72), Álex Suárez, Mika Mármol, Clemente; Amatucci (Iván Medina, minuto 86), Kirian; Miyashiro, Jonathan Viera (Manu Fuster, minuto 60), Estanis (Pejiño, minuto 72), y Jesé (Iker Bravo, minuto 60)
En cuanto al choque, Funes dio continuidad casi total al equipo. Hizo dos variaciones. Una, la obligada entrada de Montero en el once titular y, la otra, la presencia de Joaquín, habitual del equipo de gala. El plan de partido era el mismo de otras veces, aunque en el primer instante aparecieron los fantasmas, los problemas que el propio entrenador señaló como probables: balón en profundidad de Las Palmas, pase atrás y disparo de Jesé al fondo de las mallas. Poco pudo hacer Alfonso. Un despiste defensivo que le costó muy caro. Fue un duro golpe para el público malaguista, que podía pensar que no sería tan complicado después de la exhibición de los suyos en Gran Canaria.
Era un toque de atención, pero quedaba todo el encuentro. Había tiempo. El Málaga tardó poco en asimilar el mazazo y comenzó a buscar el equilibrio en el partido, pues la eliminatoria estaba empatada en ese momento. Era el escenario menos deseado en ese momento, pero el equipo blanquiazul se rehizo y puso cerco a la meta de Horkas con dos disparos de Joaquín que se marcharon fuera por poco. Todo ello con el público volcado, pues nunca se vino abajo pese al tanto encajado.
El tempranero traspié marcó el encuentro, sin duda. Las previsiones no valían, había que cambiar el registro. Las Palmas tenía la balanza donde quería y ralentizó el juego. El Málaga, en cualquier caso, tampoco tenía demasiada prisa, lo que llevó el partido a un momento incierto, con imprecisiones y con acciones que ya no llegaban a las áreas. Se trataba de un compás de espera para relanzar cada uno su estrategia, para poner sus bazas sobre el terreno. Con menos ritmo, las oportunidades no llegaban y el tiempo transcurría. Estanis lo intentó desde lejos, pero poco más, mientras que el Málaga esperaba ya la segunda parte.
Con una pitada al árbitro, que mostró muchas carencias que desesperaron a los malaguistas, arrancó una reanudación con más empuje y decisión de los blanquiazules, pero con gran respeto por parte de los dos equipos. Era muy complicado llegar a la zona de peligro de los dos campos. La única oportunidad de la primera fase fue para Chupete en un remate de cabeza. Evitar los riesgos se había convertido en la 'consigna' hasta que Funes comenzó a mover el banquillo, lo que abrió el partido.
Y muy pronto encontró el Málaga, ahora más reconocible, los frutos en unao de los ataques en el ecuador del segundo tiempo: balón que remató Niño y el rechace lo recogió Joaquín para igualar la contienda. La locura regresó al estadio para acompañar los 'bichos', que pretendían sentenciar en transiciones rápidas. Niño, de hecho, tuvo una ocasión clara para hacer el segundo instantes después del gol.
Las Palmas tenía que reaccionar, y lo hizo. Pero sin gran sufrimiento para el Málaga, salvo en acciones aisladas, el equipo canario no inquietó más de la cuenta a Alfonso (sólo al final pudo marcar), mientras que los hombres de Funes sí lo intentaron y dispusieron de varias oportunidades más para aumentar el marcador (Ramón tuvo un 'mano a mano' con el portero), pero ya no hubo más cambios y todo se quedó así. Ahí comenzó la fiesta. O más bien continuó, a la espera del siguiente envite este domingo en Martiricos.
comentarios Reportar un error