La Fiscalía Anticorrupción considera que la colaboración del empresario Víctor de Aldama ha sido «esencial» para conocer la actividad de la organización criminal que fijó su base de operaciones en el Ministerio de Transportes que encabezó el ex secretario de Organización del PSOE, el antaño todopoderoso José Luis Ábalos.
Fuentes fiscales consultadas por EL MUNDO dan credibilidad al testimonio prestado por Aldama en la vista oral y afirman que sin la cooperación del empresario, los investigadores no habrían podido llegar a conocer la dimensión real que llegó a tener la red criminal. No en vano la confesión del comisionista fue clave para investigar los amaños en adjudicaciones de grandes obras públicas (causa por la que acabó en prisión provisional el ex secretario de organización del PSOE Santos Cerdán).
Además, el testimonio prestado por Víctor de Aldama y las evidencias aportadas en la pieza secreta sobre la presunta financiación irregular del PSOE también está sirviendo a la Audiencia Nacional para avanzar en la investigación, según ha podido saber este periódico.
En el caso Mascarillas, gracias a su colaboración, se ha podido determinar el papel que tenía cada miembro de la presunta organización criminal: Ábalos como el político influyente que abría negocios; su ex asesor Koldo García como la persona que gestionaba las comisiones y los sobornos del ministro; y, Aldama como el «nexo corruptor» que servía de enlace al Ministerio con multitud de empresarios. En su informe de conclusiones definitivas, el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, defenderá que la colaboración del comisionista ha sido clave y en ningún caso auto exculpatoria ya que el acusado se ha incriminado.
Del testimonio prestado por Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo la semana pasada, el punto menos creíble para el fiscal es el relato dado sobre el rescate de Air Europa. El empresario negó que la familia Hidalgo hubiera pagado ninguna comisión, ni millonaria ni en especie, por el mismo. Sobre la estancia del ex ministro en un chalé de Marbella, Aldama dijo que «no es un pago extra. Lo paga Koldo de lo que yo le doy. Hidalgo no paga nada. Es más, ni se lo propongo. Me parecía un tema ético y moral sacar esto sin ningún tipo de comisiones». En este punto, el Ministerio Público considera que Aldama no dice toda la verdad y que «protege» a la familia Hidalgo.
En su escrito de conclusiones provisionales, Luzón pidió que se le aplicara la atenuante analógica de la confesión del artículo 21.4 del Código Penal, dejando claro en la celebración de previo pronunciamiento del juicio que pediría una rebaja de pena mayor en función de su declaración. Si bien Aldama no se declaró culpable «antes de conocer que el procedimiento judicial se dirige contra él», el fiscal ha considerado que la cooperación con el procedimiento, cuando se encontraba en un estado embrionario, ha sido eficiente y eficaz. Se trata de una petición de un atenuante simple.
La decisión, de Peramato
La última palabra sobre si la atenuante tiene que pasar a ser muy cualificada -lo que implica que una rebaja en un grado se produce de forma automática y hasta en dos grados de manera potestativa- la tendrá la fiscal general del Estado Teresa Peramato, según indican fuentes fiscales. Luzón cree que la colaboración del empresario ha sido valiosa para la investigación pero se da la circunstancia de que en el Gobierno sentó como un tiro que Aldama situase al presidente Pedro Sánchez como el número 1 de la organización criminal.
Además, la legislación europea, en política criminal, ha ido evolucionando en el sentido inequívoco de premiar a aquellos delincuentes que deciden colaborar con la justicia.
El fiscal jefe Anticorrupción ha pedido inicialmente siete años de prisión para Aldama por un delito de organización criminal y otro delito continuado de cohecho. Asimismo, por el delito de aprovechamiento de información privilegiada, el Ministerio Público pidió en su escrito de acusación la imposición de una multa de 3.713.981 euros para el comisionista.
Pese a lo señalado en reiteradas ocasiones, el empresario no ha firmado ningún pacto de antemano con la Fiscalía aunque sí espera que su colaboración le sirva para que el acusador público rebaje su petición de pena de prisión. Su defensa cree que aunque el criterio de la fiscal general sea desfavorable para su cliente, en su informe, el fiscal jefe Anticorrupción defenderá que Aldama merece la atenuante muy cualificada. Se da la circunstancia de que los fiscales cuentan con libertad de palabra en sus informes en el juicio oral -aunque acaten la orden de su superior-.
En su escrito de acusación, Luzón ya dijo sobre esta colaboración que implicaba «manifestaciones relevantes, veraces, que se compadecen con el material probatorio que se ha ido incorporando al procedimiento, y, desde luego, no auto exculpatorias puesto que Víctor Gonzalo de Aldama Delgado viene a admitir de manera inequívoca su participación».
Cuando el fiscal tenga que informar sobre sus conclusiones definitivas pueden ocurrir tres cosas. La primera, que mantenga la atenuante simple -Luzón ya pidió el mínimo de la mitad inferior de la pena para el empresario-; la segunda, que solicite una atenuante muy cualificada -abriendo la posibilidad a una rebaja en dos grados-; y, la tercera, que acepte la aplicación del artículo 570 quarter del Código Penal al que aludió el abogado de Aldama en su escrito de defensa. Esta última posibilidad permitiría rebajar la pena sólo por el delito de organización criminal en uno o dos grados.
El juicio se reanuda este lunes con la declaración del ex ministro Ábalos. Además, se celebrará la prueba documental y si da tiempo se esbozarán las conclusiones definitivas de las acusaciones y defensas. También la del Ministerio Fiscal.