Los especialistas lo tienen claro: el pelo no te protege del melanoma. Cada vez ven más tumores en el cuero cabelludo que se descubren tarde
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Regala esta noticia Añádenos en Google (Adobe Stock) 31/07/2026 Actualizado a las 00:13h.Hoy toca ir a la playa... o a la montaña. Hagamos recuento:llevamos agua, una toalla, algo de picoteo, la crema de sol y... ¿listo? ¡ ... No! Nos falta algo muy importante. De hecho, tan importante como el protector solar: ¡un gorro! No, no es por moda, ni por influencia de los influencers... ni siquiera para evitar una insolación –que también–, como dirían nuestras madres. Es para protegerse el cuero cabelludo, que resulta que es la parte del cuerpo que más descuidamos en verano cuando tomamos (o nos da) el sol.
El dato
8
de cada diez jóvenes
de entre 16 y 25 años se queman cuando se exponen al sol, según una encuesta hecha en abril por la Fundación Piel Sana.
El problema es cuando esos signos están en nuestra cabeza, bajo nuestro pelo. Como no los vemos, cuando los descubrimos ya vamos tarde. «La evidencia científica demuestra que los melanomas localizados en la cabeza se diagnostican en fases más avanzadas, lo que puede empeorar significativamente su pronóstico», explica Cristina López de la Torre, profesora de la Facultad de Ciencias Biomédicas del Deporte de la Universidad Europea de Andalucía. Coincide, además, que estos tumores suelen ser más agresivos:«Con frecuencia presentan un mayor índice de crecimiento y un grosor tumoral más elevado».
A la sombra
Ante esto, es más que necesario hacer hincapié en lo que podemos hacer para prevenirlo, «que sigue siendo la herramienta más eficaz frente al cáncer de piel», señalan desde la AEDV. En este caso es alto tan sencillo como protegerse. No se trata de que no salgas a la calle, sino de que no lo hagas sin protección. La más fácil y que todos tenemos a mano es una gorra, una visera, un sombrero... Vamos, una barrera física que impida que nos dé el sol todo el rato y acabemos, además, con una buena quemadura. Si incluye SPF –cada vez es más habitual encontrar prendas con protección UV–, mucho mejor.
Pero también hay otros trucos. En las farmacias encontramos una batería de productos específicos para el cuero cabelludo. No solo para el pelo, sino para la piel que está bajo él. La mayoría son aceites. Aquí no escatimemos en factor solar: cuanto más alto, mejor. Y recuerda llevarlo en el bolso para reaplicar si vas a estar mucho tiempo al aire libre. Y ya, si podemos elegir, los dermatólogos lo tienen claro: de once de la mañana a cinco de la tarde es mejor ponerse a la sombra. A esas horas, la radiación solar es mayor y más agresiva con nuestra piel.
El papel de tu peluquero
Todo lo dicho no son mensajes novedosos, los llevamos años escuchando, pero parece ser que no acabamos de procesarlos, coinciden los especialistas. De hecho, en los últimos años han visto cómo, por efecto de las redes sociales, han vuelto modas tan poco saludables como la del callo solar, según el cual broncearse protege frente a futuras quemaduras y que tiene como máximo exponente –que no único– al futbolista Marcos Llorente. Modas que influyen mucho en la población más joven, que admite en las encuestas sin pudor alguno que se quema cuando toma el sol.
Alerta
83%
de los jóvenes
olvida reaplicarse el fotoprotector tras bañarse, sudar o hacer deporte, señala la Asociación Española de Dermatología y Venereología.
Otra recomendación que nos hacen los dermatólogos es la autoexploración. De la misma manera que vigilamos nuestros lunares en piernas, brazos e, incluso, espalda, deberíamos hacerlo con las manchas de nuestra cabeza. ¿Es más difícil? Sí, pero siempre hay espejos, familiares... y nuestro peluquero de confianza que, muchas veces, es quien da la voz de alerta cuando descubre alguna irregularidad.
López de la Torre aconseja no subestimar ninguna señal que descubramos, o nos descubran, porque puede ser un primer aviso. «Deben alertar síntomas como el sangrado, la ulceración, el picor, la aparición de una lesión elevada o nodular, así como los cambios clásicos de asimetría, bordes o color». Ante cualquier hallazgo sospechoso, al dermatólogo de cabeza.
De las orejas a los pies: las otras partes que olvidas proteger
El cuero cabelludo no es el único lugar de nuestro cuerpo que no exploramos lo suficiente para comprobar el estado de nuestra piel. El dermatólogo Eduardo Nagore, coordinador de la Campaña Euromelanoma, señala otro que no revisamos como debiéramos:«La planta de los pies». A lo que habría que añadir también la zona entre los dedos.
¿Y por qué las descuidamos? «Por una falsa sensación de seguridad», indica. En esas tres áreas hay que aplicar protección solar... como también hay que hacerlo sobre los párpados, que muchos evitan porque les pica la crema. Hay que buscar una que no lo haga, pero no saltársela. Otra área olvidada está muy cerca: las orejas, que, además, son muy sensibles. Y por último, están las axilas. En este caso, el protector solar va antes que el desodorante. Apúntatelo para tu nueva rutina veraniega.
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