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Política La Guardia Civil toca fondo con Marlaska: la UCO entra en su sede y su directora "desaparece" tras admitir citas con LeireReprobado tres veces por las Cortes y superviviente de todas las remodelaciones de Gobierno, Marlaska arrastra a la Guardia Civil a su peor crisis.
Más información: Marlaska mintió: la directora de la Guardia Civil reconoce tres reuniones con Leire Díez que el ministro había negado
Íñigo Zulet Publicada 7 junio 2026 02:40h Las clavesLas claves Generado con IA
El caso Leire ya no sólo erosiona al PSOE y al Gobierno. Está dinamitando, sobre todo, a la Guardia Civil.
Porque ha llevado al Instituto Armado a un territorio donde no hay precedentes. Para empezar, porque la unidad de élite que investiga la corrupción ha tenido que entrar en la casa de sus propios jefes para rescatar expedientes abiertos contra ella misma.
Y porque su máximo responsable, el ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska, ha mentido o, en el mejor de los casos, ha hablado sin saber.
Esas "contradicciones", como denuncian las asociaciones de guardias civiles consultadas por este periódico, se refieren a las distintas versiones que Marlaska ha ido encadenando sobre las reuniones de Leire Díez con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.
El ministro ha negado hasta en dos ocasiones, la última hace una semana, que hubiera habido "ningún encuentro de ningún tipo" entre la fontanera y González.
Después ha ido acotando el asunto a que no hubo "ningún encuentro relativo a la trama" y que ella no conoció nada que comprometiera la labor de la UCO, mientras sigue calificando a González de directora “ejemplar”.
El sumario, sin embargo, dibuja otro escenario: acredita "al menos tres reuniones" entre ambas mujeres y describe cómo, en paralelo, se abrían informaciones reservadas contra los agentes que investigaban la corrupción que rodea al Gobierno. Tal como reclamaba Leire Díez.
Marlaska mintió: la directora de la Guardia Civil reconoce tres reuniones con Leire Díez que el ministro había negadoLa Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), en conversación con el ESPAÑOL, habla ya de "grave falta de veracidad" y de una "quiebra de la confianza institucional". Reclama "explicaciones inmediatas" al ministro y a la directora.
Esta última, recuerda la AUGC, solo ha dado señales a través de un comunicado difundido a "horas inusuales".
A esas reuniones —que, según la UCO, sirvieron para que la directora “iniciara actuaciones administrativas” contra los agentes que investigaban las causas de corrupción que afectaban al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez— se suma el registro ordenado por el juez Pedraz.
Porque hace una semana, el 27 de mayo, la UCO dio un paso inédito: el teniente coronel Antonio Balas, jefe de Anticorrupción, se plantó en la Dirección General de la Guardia Civil, en Guzmán el Bueno, con un requerimiento del juez Santiago Pedraz bajo el brazo para reclamar los expedientes abiertos contra sus propios agentes.
Es decir, los guardias que desmantelan tramas de corrupción entrando en la sede de sus mandos políticos, para llevarse los papeles de la operación lanzada contra ellos.
"Peores años desde Roldán"
El caso de las cloacas de Leire Díez cae sobre una institución que llega agotada. Ocho años de Marlaska han dejado un rastro que los propios guardias resumen a este periódico en una frase: "Los peores años desde [Luis] Roldán".
Desde su llegada al Ministerio, Marlaska ha nombrado cinco directores en seis años, la misma cifra de responsables que hubo en los 12 años anteriores. Y en ese tiempo, las crisis se han ido acumulando.
La defenestración de los coroneles Manuel Sánchez Corbí y Diego Pérez de los Cobos por "falta de confianza" (este último rectificado por el Tribunal Supremo). La negativa a ascenderlos a generales. La dimisión del DAO de la Guardia Civil Laurentino Ceña en 2020 al negarse a cesar a De los Cobos. La gestión de la crisis migratoria de Melilla del pasado mes de junio...
Los escándalos de los mandos implicados en las adjudicaciones irregulares del caso Cuarteles.El general encarcelado en la trama del caso Mediador.Un comandante y un subteniente detenidos e investigados en el caso Koldo. La imputación del marido de María Gámez (la directora previa a Mercedes González) en una pieza derivada de los ERE y la posterior dimisión de ella...
La 'fontanera' Leire Díez apuntó en su agenda una "reunión con P. S." en una página de febrero de 2025Y en medio de ese carrusel, González protagonizó un caso único: dos veces en el mismo puesto. La primera etapa duró dos meses, los justos para saltar a la lista electoral del PSOE.
Entre una y otra, la crisis de Barbate, que acabó estallándole a Leonardo Marcos, el director al que las asociaciones bautizaron como el "peor" que ha tenido la Guardia Civil.
Su nombre reaparece ahora en los informes de la UCO como el mando que, según declaró el exjefe de la unidad, estuvo en una reunión en la que se ordenó "ponerse de perfil" en la investigación sobre el hermano músico de Sánchez.
En Barbate, en febrero de 2024, los guardias civiles David Pérez y Miguel Ángel murieron arrollados por una narcolancha; en su funeral, la viuda de David rechazó la medalla que quería imponerle Marlaska.
Y dos años después, en Huelva, otros dos agentes fallecieron al chocar su patrullera cuando perseguían a narcos. El ministro ni siquiera acudió al funeral: cuando mencionó sus nombres días después, en una jura de bandera, el acto se convirtió en una pitada general.
Las asociaciones llevan años advirtiendo del déficit de medios en la lucha contra el narco y del "desprecio" que sienten por parte de Interior. Desde JUCIL describen a un ministro "distante e inactivo" y a una dirección que "solo aparece para las fotos".
El Congreso y el Senado han reprobado a Marlaska tres veces. Por la muerte de inmigrantes en una avalancha, en la frontera de Melilla, por Barbate y, en general, por su gestión al frente del ministerio. Ninguna de esas votaciones ha tenido consecuencias políticas.
De los tres ministros que permanecen desde el primer Gobierno de Sánchez en 2018 —junto a Margarita Robles y Luis Planas—, Marlaska es el único del que puede afirmarse que existe una "intensa relación personal" con el presidente, tal y como contó Fernando Garea en EL ESPAÑOL.
En el caso de Marlaska, las fuentes consultadas aseguran que se ha forjado además una intensa relación personal, con cenas habituales en la Moncloa con las parejas de ambos. Según un ministro, es quizás el único del que puede decirse que es amigo de Sánchez.