El maestro mayor del Gremio de Artistas Falleros, Vicente Julián García Pastor. Vicent Bosch
Economía La guerra de Irán afecta a las Fallas de Valencia: el coste del 'corcho' sube un 17% y el Gremio de Artistas cree que "no parará"El maestro mayor advierte que el aumento de precio de la materia prima "es solo la primera consecuencia".
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Patricia Orduna Valencia Publicada 2 abril 2026 04:34hLas consecuencias de la guerra de Irán ya han llegado también al mundo fallero. Siempre que se abre un conflicto la economía sufre variaciones, y este reciente no es para menos. Reina la incertidumbre también entre quienes se dedican a plantar falla y mantener viva la esencia de la fiesta de las Fallas.
Ya se ha visto en las últimas semanas cómo aumentaba el precio de la gasolina, también ha afectado a algunos alimentos, y las importaciones y exportaciones se han visto afectadas. Ahora también algunos de los productos que los profesionales utilizan en sus talleres.
Porque, en clave valenciana, este tipo de situaciones críticas también afectan a las Fallas. En concreto, a los artistas falleros, que han visto cómo nuevamente el precio de su materia prima ha vuelto a aumentar y el precio del 'corcho' que utilizan ha subido un 17% en abril.
El mundo fallero desembarca en Ibiza para celebrar 25 años de fiesta: "Se fueron de nuestra tierra, pero la tradición sigue"Así lo asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL, el maestro mayor del Gremio de Artistas Falleros de Valencia, Vicente Julián García Pastor. "Desde el 1 de abril, el 'corcho' cuesta un 17% más", denuncia. Se trata, asegura, de "la primera consecuencia". Y no parece ser optimista.
"Como esto no pare, irá subiendo todos los meses el coste de toda la materia que utilizamos", lamenta. Esto incluye productos como la madera, la pintura y el papel, y también servicios como el de transporte como resultado, por ejemplo, del incremento del precio del combustible.
Pero el problema, más allá de lo que supone ese aumento en los costes de producción de una falla, radica en la situación que habrá a un año vista. Es un escenario que no se puede predecir.
Según explica García Pastor, una vez finalizadas las Fallas 2026, es durante este mes de abril cuando muchos artistas falleros aprovechan para firmar los contratos con las fallas que plantarán en 2027.
Esto supone que, a fecha de abril de 2026, un artista fallero y una comisión de falla acuerdan el dinero que destinarán para plantar el próximo mes de marzo. Pero no saben a ciencia cierta qué resultado puede dar realmente su desembolso económico.
Pongamos que una falla acuerda con su artista pagar 100.000 euros para plantar. A raíz de ese proyecto, el taller elabora un boceto con unas medidas y un nivel de detalle determinado. El artista calcula lo que a él le va a costar hacer la falla y, como es lógico, su margen de beneficio.
Pero con el paso de los meses, si esos costes de producción siguen subiendo, llega el problema. Por un lado, porque aquello que prometió el artista puede que no tenga capacidad para cumplirlo. Y en el caso de querer cumplir con lo acordado, puede que tenga una consecuencia económica para él.
"Los compañeros firman las fallas ahora con un determinado precio, y cuando luego sube todo, siempre repercute en el taller", explica el representante del Gremio.
Al mismo tiempo, apunta que esta subida de precios no es un caso aislado: "No paran de subir constantemente, es algo que sorprende". "Lo que compraste el año pasado lo compras ahora y ha subido el precio", explica.
García Pastor subraya una idea que es clave: "Que una comisión mantenga o aumente el presupuesto no significa que vaya a tener más falla". Es el resultado del aumento de costes.
A su parecer no existe ningún factor que repercuta más que el resto, sino que "se junta un poco todo". En cuanto a la parte económica, cree que "si el artista no tiene una buena planificación y un buen presupuesto es imposible mantener un taller".
Limitar alturas
El maestro mayor del Gremio de Artistas Falleros es el encargado, junto a su directiva, de velar por la seguridad y los intereses de los artistas agremiados.
Por ello, adelanta a este diario una idea que lleva tiempo sobrevolando los corrillos falleros: la limitación de alturas.
"En las próximas semanas vamos a retomar una propuesta que no salió aprobada, regular la altura y el volumen de las fallas", explica. Esto afectaría, según detalla, a todas las secciones.
Se trata de una medida que, en caso de aprobarse, establecería unos límites a la hora de plantar una falla. De esta forma, sea cual sea el presupuesto, se deberían cumplir.
Esto incluye los supuestos de ambos extremos: se exigirían unos mínimos en función del dinero invertido, pero también unos máximos.