Martes, 17 de marzo de 2026 Mar 17/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

La guerra de Irán tiene un frente inesperado: los semiconductores que lo fabrican todo

La guerra de Irán tiene un frente inesperado: los semiconductores que lo fabrican todo
Artículo Completo 665 palabras
El estrecho de Ormuz lleva semanas bloqueado. Unos 1.100 barcos, entre ellos 250 petroleros, permanecen atascados a la espera. El barril de petróleo ya supera los 100 dólares. Y en todo ese caos energético hay una víctima inesperada: los chips que alimentan casi todos los dispositivos electrónico que usamos. Por qué es importante. Taiwán fabrica más del 90% de los semiconductores avanzados del mundo a través de TSMC. Corea del Sur, con Samsung y SK Hynix, controla el 70% del mercado de chips de memoria DRAM y el 80% de la memoria de alto ancho de banda (HBM), la que necesita la IA para funcionar. Ambos países importan casi toda su energía. Y buena parte de esa energía venía del Golfo Pérsico. Entre líneas. Taiwán importa en torno al 97% de su energía, y antes del conflicto un tercio de su gas llegaba de Qatar. Los drones iraníes han golpeado las instalaciones de Ras Laffan (el gran complejo exportador de GNL qatarí) y QatarEnergy ha declarado fuerza mayor. Los últimos cargamentos previos al conflicto llegaban a la isla a mediados de marzo; desde entonces, el suministro es una carrera contrarreloj. Corea del Sur tampoco está en mejor posición: el 70% de su petróleo crudo venía de Oriente Medio, y cuando estalló la guerra la bolsa coreana perdió un 18% en cuatro sesiones y 500.000 millones de dólares en capitalización. En Xataka El verdadero drama del petróleo no es la gasolina, es el 'fuel oil': el desecho barato que está a punto de asfixiar la economía global El contexto. La guerra no ha creado este problema, pero sí lo ha expuesto. Corea del Sur lleva décadas construyendo la industria de chips más potente del mundo sobre una base energética frágil, con el 36,6% de su energía primaria atada al petróleo y el 19,7% al gas natural, según la AIE. Ahora levanta en Yongin el complejo de fabricación de chips más grande del planeta, previsto para abrir parcialmente en 2027, y ese complejo solo necesitará 16 gigavatios de energía, el equivalente al 17% de la demanda punta nacional. Y todo ello en una economía que sigue dependiendo del Golfo. Taiwán arrastra una vulnerabilidad muy parecida: sus reservas de GNL no llegan a los once días, más del 50% de su electricidad se genera quemando gas, y cuando ese gas escasea la alternativa es tirar del carbón. Más caro y más sucio. La gran pregunta. La demanda de chips de memoria ha alcanzado máximos históricos por el boom de la IA, y los grandes contratos ya estaban agotados antes de que Ormuz se cerrara. La escasez no es todavía física, pero el precio del GNL en Asia se ha más que duplicado desde que estalló el conflicto. Normalmente ese sobrecoste lo absorbe primero el fabricante de chips, luego el de dispositivos y, al final, llega a la factura del consumidor. Es cuestión de tiempo. Sí, pero. Taiwán asegura que no habrá racionamiento: ha conseguido suministros alternativos de EEUU y Australia hasta abril, y Japón, que compra más GNL del que consume y revende el exceso en la región, actúa de colchón. Así que el verdadero riesgo es que el bloqueo no dure días, sino meses. En Xataka | Los fabricantes chinos de memorias ya no son actores secundarios: son el salvavidas del mercado de consumo Imagen destacada | Xataka - La noticia La guerra de Irán tiene un frente inesperado: los semiconductores que lo fabrican todo fue publicada originalmente en Xataka por Javier Lacort .
La guerra de Irán tiene un frente inesperado: los semiconductores que lo fabrican todo

La guerra en Irán ha bloqueado el estrecho de Ormuz. Taiwán importa el 97% de su energía y un tercio de su gas natural lo suministraba Qatar. Los chips de todo el mundo están en medio

1 comentarioFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-03-17T16:46:23Z

Javier Lacort

Editor Senior - Tech

Javier Lacort

Editor Senior - Tech Linkedintwitter1998 publicaciones de Javier Lacort

El estrecho de Ormuz lleva semanas bloqueado. Unos 1.100 barcos, entre ellos 250 petroleros, permanecen atascados a la espera. El barril de petróleo ya supera los 100 dólares. Y en todo ese caos energético hay una víctima inesperada: los chips que alimentan casi todos los dispositivos electrónico que usamos.

Por qué es importante. Taiwán fabrica más del 90% de los semiconductores avanzados del mundo a través de TSMC. Corea del Sur, con Samsung y SK Hynix, controla el 70% del mercado de chips de memoria DRAM y el 80% de la memoria de alto ancho de banda (HBM), la que necesita la IA para funcionar.

Ambos países importan casi toda su energía. Y buena parte de esa energía venía del Golfo Pérsico.

Entre líneas. Taiwán importa en torno al 97% de su energía, y antes del conflicto un tercio de su gas llegaba de Qatar. Los drones iraníes han golpeado las instalaciones de Ras Laffan (el gran complejo exportador de GNL qatarí) y QatarEnergy ha declarado fuerza mayor. Los últimos cargamentos previos al conflicto llegaban a la isla a mediados de marzo; desde entonces, el suministro es una carrera contrarreloj.

Corea del Sur tampoco está en mejor posición: el 70% de su petróleo crudo venía de Oriente Medio, y cuando estalló la guerra la bolsa coreana perdió un 18% en cuatro sesiones y 500.000 millones de dólares en capitalización.

En XatakaEl verdadero drama del petróleo no es la gasolina, es el 'fuel oil': el desecho barato que está a punto de asfixiar la economía global

El contexto. La guerra no ha creado este problema, pero sí lo ha expuesto. Corea del Sur lleva décadas construyendo la industria de chips más potente del mundo sobre una base energética frágil, con el 36,6% de su energía primaria atada al petróleo y el 19,7% al gas natural, según la AIE.

Ahora levanta en Yongin el complejo de fabricación de chips más grande del planeta, previsto para abrir parcialmente en 2027, y ese complejo solo necesitará 16 gigavatios de energía, el equivalente al 17% de la demanda punta nacional.

Y todo ello en una economía que sigue dependiendo del Golfo.

Taiwán arrastra una vulnerabilidad muy parecida: sus reservas de GNL no llegan a los once días, más del 50% de su electricidad se genera quemando gas, y cuando ese gas escasea la alternativa es tirar del carbón. Más caro y más sucio.

La gran pregunta. La demanda de chips de memoria ha alcanzado máximos históricos por el boom de la IA, y los grandes contratos ya estaban agotados antes de que Ormuz se cerrara. La escasez no es todavía física, pero el precio del GNL en Asia se ha más que duplicado desde que estalló el conflicto.

Normalmente ese sobrecoste lo absorbe primero el fabricante de chips, luego el de dispositivos y, al final, llega a la factura del consumidor. Es cuestión de tiempo.

Sí, pero. Taiwán asegura que no habrá racionamiento: ha conseguido suministros alternativos de EEUU y Australia hasta abril, y Japón, que compra más GNL del que consume y revende el exceso en la región, actúa de colchón.

Así que el verdadero riesgo es que el bloqueo no dure días, sino meses.

En Xataka | Los fabricantes chinos de memorias ya no son actores secundarios: son el salvavidas del mercado de consumo

Imagen destacada | Xataka

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir