Miércoles, 18 de febrero 2026, 01:00
... de cierta normalidad en el servicio un mes después del trágico descarrilamiento de dos trenes en Adamuz que segó las vidas de 46 personas. El primer convoy que ha cubierto el trayecto Madrid-Andalucía, tras un accidente que ha mantenido cerrados amplios tramos de la línea, inyecta ánimo en una alta velocidad ferroviaria sometida a un profundo examen. Es la hora de que los pasajeros retomen la confianza en este transporte, guiados por la transparencia y criterios de seguridad que nunca debieron estar en tela de juicio. El ferrocarril sobre el que reposa la vertebración de España ha vuelto a arrancar, pese a que aún se mantiene en marcha la investigación para esclarecer las causas del siniestro. Su resolución, necesitada de respuestas concretas y creíbles, así como todas las medidas de prevención introducidas en la red, son la mejor garantía para un buen funcionamiento. Es absolutamente comprensible que los viajeros de la recuperada línea sintieran ayer un escalofrío al pasar por Adamuz. Pero teniendo siempre presentes a las víctimas, la normalidad debe imponerse al sobresalto.Límite de sesiones alcanzadas
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