De entre la media docena de indicios que la juez desgrana en el auto de prisión eludible bajo el pago de un millón de euros de fianza para Jonathan Andic, destacan dos sobre el momento de la caída: la pisada en la tierra justo en el punto en el que el fundador de Mango se precipitó por la montaña; y las lesiones en su cuerpo.
La instructora se basa en un informe elaborado por la Unidad de Intervención de Montaña de los Mossos d'Esquadra. Sus especialistas realizaron en el lugar exacto de la caída mortal un total de 10 simulacros en los que constataron que, para llegar a conseguir una marca en el suelo similar a la hallada en el punto en el que cayó Andic, es necesario que se haga como mínimo "4 veces en los dos sentidos", realizando movimientos hacia adelante y hacia atrás con una suela de zapatilla deportiva como la que llevaba ese día el fundador de Mango. Esa marca "no se puede realizar de forma fortuita", concluye.
"El informe además pone de manifiesto, que es un camino que no presenta ninguna dificultad, y no es necesario un calzado especifico, se trata de un camino que no presenta una exposición de caída, excepto el punto concreto donde se producen los hechos", recoge el auto de la juez instructora de Martorell que investiga una causa abierta por homicidio.
Sobre la autopsia de Isak Andic, dice que las lesiones "descartan prácticamente que la caída fuese producto de un resbalón o tropiezo". En concreto, el estudio forense constató lesiones "en el lado derecho y en forma ascendente". "No presenta lesiones en las palmas de las manos, se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante". "Es como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante", determinó el informe forense.
La juez apunta a la "participación activa y premeditada" de Jonathan Andic en la muerte de su padre tras la investigación de los Mossos d'Esquadra, las sucesivas declaraciones del primogénito de la familia y su comparecencia tras ser detenido.
"De las diligencias de investigación practicadas, se concluye que hay indicios suficientes" para considerar que la muerte Isak Andic podría tratarse de "una muerte no accidentada", existiendo una "participación activa y premeditada" por parte de su hijo Jonathan, subraya la magistrada. Todo tras la comparecencia del primogénito como imputado, detenido antes en su domicilio por los Mossos d'Esquadra y conducido esposado hasta los juzgados de Martorell, donde contestó solo a las preguntas de su abogado, Cristóbal Martell.
Tras pagar el millón de euros de fianza para esquivar la cárcel, Jonathan quedó en libertad en calidad de imputado, se le retiró el pasaporte, se le prohibió de salir del país y la juez ha fijado personaciones semanales en los juzgados.