Los Problemas del Milenio son siete desafíos que el Clay Mathematics Institute seleccionó entre algunos de los problemas matemáticos más difíciles sin solución. Hasta ahora, solo uno ha sido resuelto (la Conjetura de Poincaré, en 2002). Ahora, OpenAI afirma haber encontrado una posible respuesta para Navier-Stokes, un problema que busca entender el comportamiento natural de fluidos como el agua y el aire. La propuesta aún debe pasar por una revisión independiente. WIRED explicó la disputa sobre el crédito científico que rodea al anuncio.
Por su parte, PISA 2025 evaluó a más de 760,000 personas de 15 años de 91 países y economías. Una de cada cinco entre los países de la OCDE obtuvo resultados bajos en matemáticas, lectura y ciencias, y el promedio en matemáticas cayó a su nivel más bajo desde 2003, cuando esta área fue evaluada por primera vez como materia principal de PISA.
Las dos noticias coinciden en un momento particular: la IA empieza a abordar los problemas matemáticos más difíciles que conocemos y, al mismo tiempo, ya forma parte de las aulas donde una parte de la población estudiantil todavía tiene dificultades con habilidades básicas.
PISA considera el nivel 2 como una referencia básica. Incluye habilidades como representar con matemáticas una situación sencilla, comparar dos rutas o convertir precios entre monedas. Se trata de conocimientos que permiten avanzar hacia problemas más complejos.
La IA también está presente en distintas partes del trabajo escolar. Los adolescentes que participaron dijeron recurrir a ella para buscar información sobre un tema, resumir lecturas o preparar textos y, en varios de estos usos, los países mencionados superan el promedio de la OCDE.
La OCDE aclara que esto no demuestra una relación de causa y efecto, pero señala que enseñar a revisar de forma crítica las respuestas de la IA puede ayudar a aprovechar mejor estas herramientas.puede reducirse lo que se aprende.Mientras OpenAI ya utilizan sistemas de IA para abordar problemas matemáticos de gran complejidad, en los salones de clase, jóvenes de distintos países recurren a estas herramientas para investigar, resumir, escribir o resolver problemas. PISA no permite afirmar que usar IA provoque un menor desempeño, pero sus resultados dejan claro que la capacidad crítica, clave en la era IA, no es una habilidad que la mayoría se esté fortaleciendo.