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Juan Antonio Espigares, Mari Pepa Lara y Ana de Alva posan con las Biznagas Málaga Cinema durante la gala. Marilú Báez La industria audiovisual 'made in Málaga' saca músculo en el FestivalMari Pepa Lara, Juan Antonio Espigares y Ana de Alva reciben las Biznagas Málaga Cinema en una gala que también rindió homenaje póstumo a la cineasta Concha Barquero
Miércoles, 11 de marzo 2026, 21:53
... hay espacio para mirar hacia dentro y reconocer el talento que nace y crece en la propia ciudad. Ese momento llegó con la gala Málaga Cinema, celebrada en el Teatro Cervantes, donde el sector audiovisual malagueño se reunió para celebrar su presente y proyectar su futuro.La velada comenzó con una actuación muy especial. La compositora, actriz y cantautora malagueña Alba LaMerced abrió la gala al piano con una pieza dedicada a su ciudad. Antes de comenzar, compartió unas palabras cargadas de referencias a Málaga, a su identidad cultural y a esos pequeños símbolos cotidianos que forman parte de la memoria colectiva.
Mientras interpretaba la pieza, la artista lanzó una reflexión sobre el papel del arte. «Quizá por eso hacemos música, películas o historias, para que nunca terminen de irse», señaló durante su intervención. Su actuación concluyó con una frase que resumía el espíritu de la noche: «Que viva el café, que viva el arte y que viva Málaga», arrancando los primeros aplausos del público.
Tras este inicio musical tomó la palabra la periodista Celia Bermejo, encargada de conducir la gala Málaga Cinema. Durante su intervención recordó que estos reconocimientos nacen para visibilizar el trabajo de los profesionales malagueños del audiovisual y para impulsar nuevos proyectos a través de las ayudas a la creación. En este contexto se anunciaron algunos de los proyectos beneficiarios de las ayudas a la producción audiovisual de 2026, entre ellos 'Un pingüino en el desierto', 'Los ojos que no lloraron' o 'Trabajo, perdón', entre otros.
La primera Biznaga Málaga Cinema de la noche fue para la historiadora Mari Pepa Lara, reconocida por su trabajo de investigación sobre la historia del cine en la ciudad. Licenciada en Filología Hispánica y directora del Archivo Municipal durante décadas, Lara ha dedicado gran parte de su carrera a documentar la evolución de las salas cinematográficas malagueñas.
Durante su intervención recordó cómo su relación con el cine comenzó desde muy pequeña. «Mi vida ha estado ligada al cine desde la infancia», explicó, evocando aquellas tardes en las que sus padres y su hermana la llevaban a las salas de la ciudad. Años después, su trabajo como archivera municipal la llevó a descubrir documentos históricos relacionados con los primeros cinematógrafos malagueños.
Mari Pepa Lara:«Mi vida ha estado ligada al cine desde la infancia»
Ese hallazgo despertó una línea de investigación que terminaría materializándose en varios libros y numerosos artículos dedicados a la historia del cine en Málaga. «Creo que me han otorgado esta biznaga por ser la primera persona en historiar los inicios y la trayectoria de los cines de nuestra ciudad», concluyó.
El segundo reconocimiento recayó en Juan Antonio Espigares, director de fotografía y especialista en efectos visuales con participación en producciones internacionales como Resistencia, Jurassic World: El reino caído o Fuga. Su trayectoria refleja el camino de muchos profesionales que comenzaron con proyectos personales hasta abrirse paso en la industria internacional.
Espigares recordó que su vocación comenzó siendo apenas un niño. A los once años descubrió el diseño digital al ver trabajar a su tío con programas informáticos de arquitectura, una experiencia que despertó su curiosidad por la tecnología y la creatividad. «Siempre me ha gustado la parte artística de las historias, pero también entender cómo se hacen las cosas», explicó.
Juan Antonio Espigares«Siempre me ha gustado la parte artística de las historias, pero también entender cómo se hacen las cosas»
Ese equilibrio entre creatividad y técnica terminaría definiendo su carrera profesional. Con emoción, el galardonado quiso agradecer especialmente el apoyo de sus padres durante aquellos primeros años de aprendizaje. «Soy un privilegiado por poder dedicarme a aquello con lo que soñaba de pequeño», afirmó.
La tercera Biznaga de la noche fue para la artista malagueña Ana de Alva, cuya carrera abarca disciplinas como la danza, la interpretación, la dirección y el cine. Formada inicialmente en danza contemporánea, más tarde se especializó en teatro musical antes de ampliar su trayectoria en Madrid.
Desde el escenario del Cervantes, De Alva quiso agradecer el papel que Málaga ha tenido en su desarrollo creativo. «Esta ciudad me ha dado arte, ilusión, valentía, trabajo y disciplina», señaló en un discurso en el que también reivindicó el papel de las mujeres dentro del sector cultural.
«Esta ciudad me ha dado arte, ilusión, valentía, trabajo y disciplina»
La artista recordó además la importancia de mantener el vínculo con la ciudad incluso cuando la carrera profesional obliga a marcharse fuera. «Es triste echar de menos tu ciudad cuando estás lejos, pero momentos como este te recuerdan que siempre puedes volver», afirmó.
Homenaje a Concha Barquero
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el homenaje póstumo a la cineasta Concha Barquero. La Biznaga Málaga Cinema en su memoria fue recogida por varias compañeras del sector audiovisual que trabajaron junto a ella a lo largo de su trayectoria.
Su figura fue recordada no solo por su trayectoria como cineasta, sino también por su compromiso intelectual con el cine y la cultura. Quienes compartieron proyectos con ella destacaron su capacidad para abrir caminos dentro del documental y para impulsar espacios de reflexión en torno al audiovisual.
Programadora, investigadora y docente, Barquero dejó una huella profunda en el Festival de Málaga y en el ámbito académico, donde formó a varias generaciones de estudiantes que hoy continúan desarrollando su mirada crítica sobre el cine. El prolongado aplauso que siguió al homenaje evidenció hasta qué punto su legado permanece vivo en el sector.
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El homenaje a la cineasta Concha Barquero reúne en el escenario del Teatro Cervantes a compañeras y colaboradores que acompañaron su trayectoria. Marilú BáezDurante el homenaje recordaron su compromiso con el cine documental, su trabajo como programadora dentro del propio Festival de Málaga y su labor docente con varias generaciones de estudiantes. «Para Concha el cine no era solo un oficio, era una forma de mirar el mundo», señalaron.
El reconocimiento fue finalmente recogido por su compañero creativo Alejandro Alvarado, con quien firmó la película Caja de resistencia, considerada por muchas voces del sector como una de las obras más valientes del documental español reciente.
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