Estados Unidos - Bélgica
La intervención de Trump no evita la debacle: Bélgica golea a EE.UU. y se cita con EspañaEn un duelo condicionado por las presiones de Trump y el indulto de la FIFA a Balogun, EE.UU. salió como un flan y Bélgica, con un equipo en horas bajas, la goleó sin apretar el acelerador. Los 'diablos rojos' serán el rival de España en cuartos
Regala esta noticia Añádenos en Google Los jugadores belgas celebran el 1-4. (EFE)Javier Ansorena
Corresponsal en Nueva York
07/07/2026 Actualizado a las 04:45h.«Lo de fuera queda afuera», decía Mauricio Pochettino antes de que el balón echara a rodar en Seattle, en el partido de octavos entre ... EE.UU. y Bélgica. Lo de afuera, claro, es el escándalo que se ha llevado buena parte de la atención en los tres últimos días de Mundial: la decisión de la FIFA de suspender la sanción a un jugador estadounidense después de las presiones de Donald Trump al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
«Por supuesto, es muy bueno que tengamos a todos nuestros jugadores», había dicho Pochettino. «Y que Balo esté disponible es importante para el equipo», añadió sobre Folarin Balogun, su mejor delantero, indultado por la FIFA, obra y gracia de Trump, pese a haber visto una roja directa en el partido de dieciseisavos.
Quizá al equipo le hubiera sentado mejor jugar sin su mejor delantero -Balogun llevaba tres goles en el Mundial- y ahorrarse las turbulencias que rodean al presidente de EE.UU. Sus jugadores salieron hechos un flan. Después de un par de despistes defensivos, se dejaron marcar en un error garrafal. Hasta tres defensores yanquis dudaron en un despeje en el área: dejaron botar el balón, lo aprovechó Raskin, que centró para un remate a puerta vacía de De Ketelaere. La fiesta estadounidense empezaba mal. En el palco, Infantino tenía el gesto torcido.
A favor de Trump, hay que reconocer que Balogun fue lo más potable de EE.UU. en el primer tiempo. Incisivo, rápido, siempre ofreciendo el desmarque. Y se inventó una falta en el balcón del área que le compró el árbitro. Tillman, también de lo mejor de los estadounidenses, golpeó bien y, sobre todo, tuvo la fortuna de que la pelota rozó la cabeza de un belga en la barrera, cambió su trayectoria e hizo inútil la estirada de Courtois.
Era lo mejor que lo podía pasar a EE.UU., un golpe de suerte que devolvía la igualdad. Pero los de Pochettino no tardaron en pegarse un tiro en el pie. Tras el saque de centro, Bélgica empató por otro ejemplo de tibieza defensiva de los anfitriones. Fue el doblete de De Ketelaere, que remató de cabeza.
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