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Política

La investigación sobre Ceuta que teme el PSOE engorda con documentos y testigos clave

La investigación sobre Ceuta que teme el PSOE engorda con documentos y testigos clave
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El delegado Pérez Triano, más cerca de la jueza Tardón. Sus contradicciones sugieren elementos a indagar sobre su respuesta al asalto Leer

Una de las cuestiones sobre las que previsiblemente indagará la jueza que investiga la invasión de Ceuta en los días 30 y 31 de julio es la transmisión de la información que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) facilitó a Gonzalo Sanz entre éste y su jefe, el delegado del Gobierno en la Ciudad Autónoma, Miguel Ángel Pérez Triano.

En el auto en el que la magistrada María Tardón decidió investigar el asalto a la frontera, se advierte que además de tratar de localizar a los responsables en Marruecos, la jueza también investigará qué se hizo a este lado de la frontera, incluyendo la respuesta de las autoridades a la información de la que pudieron disponer para evitar lo sucedido.

Sumada a la decisión del Gobierno de desclasificar unos informes que de otra forma se hubieran elaborado a raíz de una investigación judicial, así como a otros elementos que trazan un camino a seguir en esta derivada de la investigación, la dimisión del hasta ayer jefe de Gabinete del delegado hizo aflorar una nueva versión sobre si Pérez Triano conocía los mensajes y las llamadas que su número dos se cruzó con el enlace del CNI. Según afirmó Sanz en su comunicado de dimisión, él mismo trasladó al delegado la información del CNI, algo que Pérez Triano negó.

Triano, que ocupa el cargo desde febrero de 2026, ha reformulado sus declaraciones sobre lo sucedido según se ha ido desvelando lo que ocurrió en los días e instantes previos a la invasión. Primero contradijo a la ministra de Defensa, Margarita Robles, cuando ésta afirmó en el Congreso que el CNI trasladó el 29 de julio a la Delegación la convocatoria para entrar a nado al día siguiente. En respuesta a esas declaraciones, la representación del Gobierno en Ceuta emitió una nota de prensa para puntualizar que «no recibió ningún informe que advirtiera de lo que iba a ocurrir el 30 de julio».

Después rebajó el cruce de mensajes de WhatsApp a un «intercambio informal de información» tras desclasificar el Gobierno los informes que recogían los avisos y comunicaciones del CNI con la delegación ceutí. En una rueda de prensa que tuvo lugar ese mismo día sostuvo que «no sabía nada». Y, de nuevo, Triano se contradijo el pasado jueves, durante una entrevista en la Cadena Ser, donde añadió, ahora sí, haber hablado con su jefe de Gabinete sobre la llamada de 11 minutos que se produjo a las 21.34 horas. «Nos trasladaron la situación, la presión migratoria de esos días», añadió, reiterando que se trataba de algo «rutinario».

Aunque no se puede predecir qué hará la jueza, todo apunta a que Pérez Triano tendrá que declarar ante Tardón para esclarecer qué pasó antes de la invasión. Primero, como autoridad clave en Ceuta al representar al Gobierno en la Ciudad Autónoma. Segundo, porque además se han formulado contra él dos denuncias -de Manos Limpias y de Hazte Oír- cuyos hechos guardan relación con la causa que investiga la jueza Tardón, según apreció ayer la Fiscalía de Ceuta al solicitar que se diera traslado de dichas diligencias a la Audiencia Nacional.

Para la sociedad caballa Triano ya está amortizado. El hombre de Sánchez en Ceuta es un «traidor» a ojos de una ciudad que siente que el Gobierno les ha soltado la mano en medio de esta crisis. No perdonan que uno de los suyos se haya alineado con Moncloa en lugar de con su pueblo. Así, los vecinos claman su dimisión enfervorizados, reiteran que «se va a tener que ir» de la ciudad y dan por frustrada su tentativa de presentarse a las elecciones de 2027.

Entre los suyos, los socialistas, defienden su buen hacer «como gestor» y recuerdan que lo eligieron como secretario general de la formación en Ceuta para revitalizar el partido. «Que se olvide, que le queda grande», descartan vecinos ceutíes. Aunque fuentes que lo trataron de forma cercana aseguran que es de carácter afable y empático, los ceutíes no ven más allá de una situación ya insostenible.

«La inquina contra él es brutal», lamentan desde el PSOE de Ceuta. «El pueblo lo ha fusilado. Pero con una rabia lícita, que tenemos la ciudad invadida», destacaba un alto cargo de la dirección socialista en la ciudad. Los denuestos han llegado a su familia que, eso sí, «son estupendos en lo personal», cuenta un ciudadano que trabajó para él. «Viene de clase trabajadora y es muy empático: tiene mucho sentimiento caballa. Se implicaba siempre con el barrio y disfrutaba mucho de su trabajo: era maestro de infantil, de Educación Física», revela una fuente cercana.

Triano, huérfano de padre desde una edad temprana, fue secretario de las juventudes socialistas durante «muchos años», aunque las fuentes socialistas no saben precisarnos el tiempo concreto. Así empezó a labrarse una carrera en la política de su ciudad, acaso uno de sus grandes intereses. Comparte su pasión por la política con su mujer, que procede de una reconocida familia socialista en Ceuta: los Miaja, una saga que arrancó el que fuera alcalde de la Ciudad Autónoma por el PSOE entre 1987 y 1991, Fructuoso.

Sus contradictorias declaraciones de esta semana remiten a aquello que escribió Ortega y Gasset sobre la política y la guerra, que son faena de severidad y precisión, virtudes que Triano no ha sabido ejercer durante esta crisis, acercándolo cada vez más al abismo político.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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