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Política

La izquierda "relevante" se arma de argumentos para defender su permanencia en el Gobierno de Sánchez: "Sin nosotros serían una versión 'soft' del neoliberalismo"

La izquierda "relevante" se arma de argumentos para defender su permanencia en el Gobierno de Sánchez: "Sin nosotros serían una versión 'soft' del neoliberalismo"
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La ausencia de Podemos en el encuentro de Sevilla deja en evidencia el déficit de cohesión en la candidatura de Por Andalucía Leer

Se preguntaba este domingo Mónica García si había merecido la pena la presencia de Sumar en el Consejo de Ministros. El espacio de la izquierda que está representado en el Gobierno se enfrenta en la próxima campaña andaluza y en las futuras elecciones generales a quienes han puesto en duda desde otras fuerzas del mismo espectro ideológico (Podemos o Adelante Andalucía) su decisión de seguir formando parte de un gobierno trufado de casos de corrupción y contradicciones internas.

Y, dado que la pregunta que se hacía ayer la ministra de Sanidad en Sevilla era retórica, la respuesta resultó ser positiva. Estar en el gobierno convierte a Sumar o Izquierda Unida en la izquierda «relevante», la que no teme desgastarse en la gestión ni en las alianzas con la socialdemocracia si eso sirve para avanzar en derechos. «Estamos orgullosos de ser quienes agitamos el gobierno frente a una socialdemocracia que estaba lánguida, una socialdemocracia que no tenía más respuesta que una versión soft del neoliberalismo; estamos orgullosos de ser la izquierda transformadora, la que aporta las mejores ideas progresistas que hoy iluminan el mundo», afirmó Mónica García, durante una nueva edición, en versión andaluza, de la serie de encuentros 'Un paso adelante', con la que la izquierda progubernamental pretende reunificar el espacio y engrasar su maquinaria electoral. Con la participación de Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Comuns y Más Madrid, y la ausencia clamorosa de Podemos, el acto sirvió también de mitin inaugural de la campaña andaluza, cuyo candidato a la presidencia de la Junta, Antonio Maíllo, animó a «convertir el 17 de mayo en un nuevo 23 de julio», en referencia a las últimas generales, cuando el PP de Alberto Núñez Feijóo se quedó sin opciones de formar gobierno. «No vamos a resignarnos a que gane Moreno Bonilla. Los servicios públicos no aguantan un tercer mandato de la derecha», afirmó el coordinador general de IU, quien se congratuló del acuerdo de coalición que ha permitido que, como ya ocurriera en 2022, IU, Podemos y Sumar concurran de la mano en las elecciones autonómicas.

Sobre este pacto, Maíllo dijo ayer que ha encontrado «buen ánimo» en el ambiente, Y lo interpreta como el reconocimiento al esfuerzo hecho en superar las diferencias para acudir unidos a las elecciones. Y, sin embargo, la incomparecencia de Podemos en el que fue el acto inaugural de la precampaña deja en evidencia la falta de cohesión de la alianza forjada entre prisas y desconfianzas mutuas.

Al acto acudieron también los ministros Pablo Bustinduy y Ernest Urtasun, además de la candidata de Por Andalucía por Cádiz, Esperanza Gómez, coordinadora del Movimiento Sumar en esta comunidad. Y esa altísima representación de ministros contribuyó también a transformar el encuentro en una suerte de terapia de grupo, una inyección de autoestima, una autorreafirmación sobre el papel de la izquierda «transformadora» en el gobierno de Pedro Sánchez. «Si España es hoy el faro del mundo decente» es precisamente por la presión de los miembros de Sumar en el Consejo de Ministros, defendió Esperanza Gómez.

«Somos un proyecto orgullosamente instrumental del que los hombres y mujeres trabajadores de Andalucía se sienten orgullosos. Sin vuestro trabajo -le dijo Maíllo a los ministros presentes- los progres que lo son sólo en campaña no lo habrían hecho», apuntó Maíllo, en una de las muchas pullas lanzadas a Pedro Sánchez, erigido este fin de semana en líder de la izquierda internacional.

En un auditorio completo, con unas 450 personas, para lo que no sirvió el encuentro fue para saber si el ministro Bustinduy dará o no finalmente un paso al frente para convertirse en el cabeza de lista del espacio de la izquierda en las generales, pese a que se reveló como un mitinero vehemente. Las elecciones andaluzas han obligado a aplazar la elección del número líder de la izquierda tras el pasado al lado dado por Yolanda Díaz. Primero hay que «doblar» los resultados en Andalucía, según Maíllo le ha impuesto a su gente.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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