Las estructuras permitirán amarrar embarcaciones sin usar anclas y forman parte de un proyecto de 25 puntos entre Málaga y Granada
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de los trabajos de instalación de una de las boyas en el paraje de Maro-Cerro Gordo. (SUR) 02/10/2026 Actualizado a las 22:15h.Las embarcaciones dedicadas al buceo dispondrán de tres nuevos puntos de amarre ecológico frente al litoral de Nerja para evitar que tengan que lanzar sus ... anclas sobre los fondos marinos. La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha incluido estos dispositivos dentro de un proyecto de 25 fondeos repartidos por espacios protegidos de las costas de Málaga y Granada. El objetivo es reducir el impacto que las anclas pueden causar sobre arrecifes y praderas de posidonia.
La finalidad es ofrecer a los barcos vinculados a las actividades subacuáticas puntos fijos donde amarrar sin necesidad de fondear de manera convencional. La Administración autonómica advierte de que el uso de anclas puede producir daños físicos sobre ecosistemas especialmente sensibles, al impactar o arrastrarse por los arrecifes y las praderas de Posidonia oceanica.
Los tres fondeos de Nerja forman parte de los ocho ya instalados en Maro-Cerro Gordo para reducir el daño causado por las anclas
El sistema utilizado cambia dependiendo de las características del fondo. En las zonas arenosas, cada fondeo se fija mediante un bloque de hormigón de 5.500 kilos, reforzado con hierro y equipado con una argolla de acero inoxidable. Si el sustrato es rocoso se recurre a anclajes químicos. La instalación se completa con un cabo de 32 milímetros, una boya de 60 litros y un boyarín sumergido que mantiene vertical la línea para evitar que roce o se arrastre por el fondo.
La actuación cobra especial relevancia en Maro-Cerro Gordo por los valores ambientales de este espacio marítimo-terrestre compartido por Nerja y Almuñécar. La Junta cifra su superficie en unas 1.913 hectáreas y recoge cuatro figuras de protección: Paraje Natural, Zona Especial de Conservación (ZEC), Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM). Entre sus doce hábitats de interés comunitario figuran como prioritarias precisamente las praderas de posidonia.
Inversión
La inversión conjunta asciende a 66.550 euros y se financia con cargo al proyecto LIFE IP Intemares, denominado oficialmente 'Gestión integrada, innovadora y participativa de la Red Natura 2000 en el medio marino español'. La iniciativa está coordinada por la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y la Junta participa como administración autonómica.
Intemares persigue mejorar la gestión de los espacios marinos incluidos en la Red Natura 2000 mediante actuaciones de restauración de hábitats, seguimiento científico, vigilancia y participación de sectores relacionados con el medio marino. El proyecto incluye trabajos sobre posidonias, arrecifes y fondos blandos e incorpora entre sus objetivos compatibilizar la protección ambiental con actividades como la pesca sostenible y el ecoturismo.
Arriba, vista del paraje natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo; abajo, una embarcación, colocando las boyas, y a la derecha, detalle de una de las boyas.. (E. CABEZAS / SUR)La presión de las actividades humanas sobre Maro-Cerro Gordo viene siendo objeto de debate desde hace años. Como publicó SUR en octubre de 2025, un trabajo elaborado por el Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA)-Ecologistas en Acción inventarió alrededor de 1.500 especies únicamente en la parte terrestre del paraje. Su coordinador, el biólogo Rafael Yus, defendió entonces que ese patrimonio «testimonia, por sí solo, la importancia del paraje natural para su estricta protección».
El proyecto LIFE Intemares financia una actuación de 66.550 euros para proteger arrecifes, posidonia y otros fondos sensibles
La importancia ecológica es también especialmente notable bajo el agua. La propia Junta destaca las extensas praderas de fanerógamas marinas presentes en la zona y la diversidad de corales, esponjas y peces que encuentran refugio en estos fondos. La Administración autonómica sostiene que los nuevos amarres forman parte de su estrategia para favorecer el «uso sostenible de los espacios protegidos» y reducir las afecciones asociadas a las actividades recreativas.
Los tres nuevos fondeos de Nerja quedan así integrados en una red que continuará ampliándose en la costa granadina hasta completar los 25 dispositivos. Diez estarán finalmente en Punta de la Mona y siete en Calahonda-Castell de Ferro, además de los ocho ya colocados en Maro-Cerro Gordo. La medida permitirá que las embarcaciones de buceo utilicen puntos de amarre previamente instalados en algunos de los fondos con mayor valor ambiental del litoral oriental de Málaga y Granada.
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