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La lección de coraje de una malagueña tras perder un ojo por un cáncer: «Se sufre pero se sale»

La lección de coraje de una malagueña tras perder un ojo por un cáncer: «Se sufre pero se sale»
Artículo Completo 436 palabras
Hace tres años un tumor ocular cambió por completo la vida de Sonia Caparrós. Cuenta su experiencia para ayudar a quien tenga que enfrentarse al mismo infierno: «No me importa que me miren en la calle, pero no puedo verme en el espejo»

Día mundial del Melanoma

La lección de coraje de una malagueña tras perder un ojo por un cáncer: «Se sufre pero se sale»

Hace tres años un tumor ocular cambió por completo la vida de Sonia Caparrós. Cuenta su experiencia para ayudar a quien tenga que enfrentarse al mismo infierno: «No me importa que me miren en la calle, pero no puedo verme en el espejo»

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Sonia Caparrós, durante la sesión de fotos para SUR. (Salvador Salas)

Rossel Aparicio

Málaga

23/05/2026 a las 00:42h.

En plena pandemia del coronavirus su ojo izquierdo empezó a dar los primeros avisos: temblor de vista y una mancha negra que vibraba, le perturbaba ... la visión y le provocaba dolores de cabeza. Los peores presagios se confirmaron con un cruel diagnóstico que llegó el 2 de diciembre de 2022: melanoma de coroides o uveal, un tumor ocular poco frecuente que le desbarató la vida, le hizo perder posteriormente el globo ocular y la empujó a huir de su propio reflejo en el espejo. «Es muy duro y muy triste mirarte y no reconocerte», reflexiona. «Cuesta salir de la oscuridad, se sufre, pero se puede salir», se apresura a agregar esta joven que cuenta los días para poder usar una prótesis ocular, un reemplazo estético del ojo que le falta y tanto -reconoce- llama la atención.

Fue entonces cuando Sonia decidió abrirse un perfil en Instagram (@losojitosnomienten) donde comenzó a compartir sus vivencias con la enfermedad, el tratamiento, la enucleación sufrida (la extirpación del ojo) o los inconvenientes derivados de la pérdida de la visión tridimensional. «Yo trabajaba entonces como camarera y, claro, llevar bandejas o sortear clientes en mi situación era complicado... Esa nueva situación personal fue muy difícil de asimilar para mí», indica.

En el perfil, que cuenta con cerca de 500 seguidores, también hay espacio para los bajones emocionales o para aplaudir logros diarios. Ha subido incluso vídeos donde saca punta, desde el humor, a la dura situación que atraviesa. En uno de ellos se la ve acompañada de una amiga en una cafetería donde se ríen de la posibilidad de perder un ojo de la cara por lo elevado de la factura. «Uf, pues con este no cuentes», ríe ella señalando su ojo bueno, el derecho.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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